Itongadol/Agencia AJN.- No toda la grasa abdominal es igual. Si bien la grasa subcutánea afecta principalmente la apariencia, la visceral -la grasa profunda que se acumula alrededor de los órganos internos-se considera mucho más peligrosa. Se ha relacionado con un mayor riesgo de enfermedades cardíacas, diabetes tipo 2, hipertensión e incluso depresión.
Afortunadamente, los estudios indican que una dieta saludable puede ayudar a reducir esa grasa.
Los nutricionistas recomiendan una comida especialmente sencilla: una ensalada de palta y garbanzos que contiene solo cinco ingredientes y está lista en unos 20 minutos.
El ingrediente principal de la ensalada son los granos de garbanzo, que aportan una cantidad impresionante de fibra. Una porción contiene aproximadamente 17 gramos de fibra, más de la mitad de la cantidad diaria recomendada.
Según los nutricionistas, las fibras tienen varias ventajas importantes: aumentan la sensación de saciedad, ralentizan la digestión y ayudan a estabilizar los niveles de azúcar en sangre.
Además, las bacterias intestinales las descomponen, produciendo ácidos grasos de cadena corta, sustancias que pueden reducir la acumulación de grasa y contribuir a una composición corporal más saludable.
Además de los garbanzos, la ensalada incluye palta, tomate y cebolla, todos vegetales ricos en antioxidantes.
Según los expertos, la grasa visceral favorece la inflamación crónica en el cuerpo, lo que puede provocar una mayor acumulación de grasa abdominal. Los antioxidantes presentes en las frutas y verduras ayudan a reducir el proceso inflamatorio y, por lo tanto, también pueden contribuir a disminuir la grasa visceral.

Los estudios también han demostrado que las personas que siguen una dieta rica en antioxidantes tienden a acumular menos grasa abdominal profunda.
No todas las grasas son malas. Si bien la grasa saturada, presente en carnes y productos lácteos, se ha relacionado con un aumento de la grasa visceral, las no saturadas de la palta y el aceite de oliva pueden contribuir a una composición corporal más saludable.
Esas grasas también ayudan a absorber vitaminas esenciales y contribuyen a una mayor sensación de saciedad.
La ensalada aporta unos 14 gramos de proteína por porción, otro componente importante para reducir la grasa abdominal.
La proteína se digiere más lentamente, aumenta la sensación de saciedad, ayuda a equilibrar las hormonas del hambre e incluso requiere que el cuerpo utilice más energía para la digestión, lo que incrementa ligeramente el gasto energético.
Según los expertos, incluso con una dieta perfecta no se pueden ignorar los hábitos de vida. Para reducir la grasa visceral se recomienda combinar:
• Una actividad aeróbica regular, especialmente caminar a paso ligero, montar en bicicleta o entrenamiento a intervalos.
• Una dieta rica en proteínas, fibras y verduras.
• Dormir lo suficiente. Los estudios demuestran que las personas que duermen menos de ocho horas por noche tienden a acumular más grasa visceral.

