Inicio NOTICIAS Más de 260 casos de antisemitismo se denunciaron en la Argentina durante 2011

Más de 260 casos de antisemitismo se denunciaron en la Argentina durante 2011

Por
0 Comentario

Más de 260 casos de antisemitismo se denunciaron en la Argentina durante 2011, según reveló el “Informe sobre antisemitismo en la Argentina 2011”, que fue presentado recientemente en la sede de la DAIA.
El trabajo de investigación que realiza el CES, Centro de Estudios Sociales de la DAIA en forma ininterrumpida desde 1998, arrojó un total de 263 hechos, lo que representa una leve baja respecto de los casos denunciados en 2010 cuando hubo 274 hechos y muy inferior a lo ocurrido en 2009 cuando con motivo del conflicto en Medio Oriente se alcanzó una cifra de más de 500 denuncias sobre antisemitismo en la Argentina.
El presidente de la DAIA, Julio Schlosser, destacó que el objetivo de la investigación es “de alguna manera trabajar por una sociedad inclusiva, pluralista y respetuosa de la diversidad”. “No me voy a cansar de decir algo que digo cada vez que soy consultado sobre este tema: la Argentina no es un país antisemita, pero sí hay antisemitas; y esto es lo importante que nosotros tenemos que trabajar. Tenemos que trabajar para combatir esos focos de antisemitismo que están en nuestro país, y nosotros apostamos a la educación, como único medio para llegar a una sociedad respetuosa de la diversidad y el pluralismo”, agregó el jefe del brazo político de la comunidad judía argentina.
La presentación del informe estuvo a cargo de Víctor Garelik, director Ejecutivo de la DAIA, quien agradeció en principio al ex presidente de la DAIA Aldo Donzis, por el apoyo brindado para la realización del informe.
Luego, Schlosser se refirió a dos secciones del informe, la que detalla y analiza las denuncias de hechos antisemitas, y al capítulo en el que se detallan los hechos positivos registrados durante el año 2011.
En este sentido, el presidente de la DAIA se refirió al derecho de libertad de opinión respecto a la difusión de pensamientos y/o doctrinas antisemitas y afirmó que “hoy donde la temática de la defensa de la libertad de opinión es vox populi, este tipo de doctrinas y su propagación dañan al cuerpo social y no merecen la protección de lo que se llama la libertad de opinión”.
“Esto es algo distinto, la libertad de opinión pasa por caminos de respeto a la diversidad, a la dignidad humana, a los grupos minoritarios en todos los lugares del mundo, y este tipo de doctrinas no son las que se merecen ser protegidas por la libertad de opinión”, subrayó el dirigente.
Por su parte, Pedro Mouratian, interventor del Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo (INADI) felicitó a la DAIA por este tipo trabajo y resaltó “lo vigente que significa destacar permanentemente la memoria y transformar esa memoria en hechos concretos, que tienen que ver con la lucha contra el antisemitismo en este caso”.
“Me parece relevante que en otras oportunidades hayan hecho relevamientos sobre la discriminación, salvo el antisemitismo. Va a haber un antes y un después en la perspectiva en que la comunidad judía enfoca, trata el tema de la discriminación. Me parece que es un hecho saludable que haya ocurrido eso en su momento”, sostuvo.
Asimismo, Mouratian consideró que cada año, estos documentos tienen “una mayor profundidad y elaboración, se va viendo mayor contenido, no solo en las denuncias sino el por qué de esas denuncias, que pasa con los actores sociales, que pasa con la política”.
El funcionario puntualizó que el INADI inició de oficio una causa penal contra un medio de Villa Gesell antisemita, que “trasmite una ideología que es peligrosa y que tenemos que seguir combatiendo por que en definitiva nada se puede seguir diciendo que afecte a la dignidad humana y a los derechos humanos en nombre de la libertad de expresión”.
En tanto, la directora del CES, Marisa Braylan, brindó un resumen de los principales datos que presenta el “Informe sobre antisemitismo en la Argentina 2011”, trabajo que es único en la región latinoamericana y que se ha convertido en un referente en el campo académico y político, de obligada consulta para quienes requieren una información debidamente recopilada y actualizada.
La directora del CES, mediante la utilización de gráficos mostró como la cantidad de hechos reclamados como antisemitas, 263, se distribuyeron a lo largo de los doce meses del año pasado, destacando que es normal que durante los días cercanos a las Altas Fiestas Judías (Rosh Hashana y Iom Kipur) las denuncias se incrementen.
También detalló como se distribuyeron geográficamente los casos, siendo la ciudad de Buenos Aires y la provincia de Buenos Aires los territorios donde se radicaron la mayoría de las denuncias.
No obstante, Braylan aclaró que en el interior de la Argentina pueden existir más hechos que los registrados en el informe, pero por la dificultad que puede existir en quienes los padecen para denunciarlos, es imposible tomarlos en cuenta.
Respecto al contexto y al vínculo en que se producen, la directora del CES destacó que año a año la importancia porcentual de Internet y los espacios virtuales es cada año mayor.
El informe presenta, además del análisis de los 263 casos, un capítulo sobre las agrupaciones y medios difusores de discursos antisemitas, otro específico sobre pintadas antisemitas; una compilación de los hechos más relevantes en el contexto internacional, abierto por países y un capitulo denominado “Contexto positivo dedicado a los proyectos realizados, a la educación, en los espacios de los medios masivos de comunicación y los relacionados con la Shoá.
Al igual que en años anteriores, el presente informe incluye un anexo en el que se detallan cada uno de los casos.
“Discursivamente, el antisemitismo podría encuadrarse en la metodología del bullying, el acoso cibernético. La impunidad, el anonimato y, la multiplicación al infinito de los efectos del daño, instan al diseño de políticas específicas de abordaje de la problemática”, transmitieron los realizadores del informe en las conclusiones.
Además indicó que “no sólo en el campo educativo se tiene que hacer algo allí; las empresas que comercializan con sus soportes, la legislación y los factores ideológicos que circulan a la velocidad de un ’clic’, deben ser abordados según sus discursos y ámbitos de influencia. Es un trabajo en conjunto que no debe dejar aisladas a las víctimas de ocasión, batallando contra la infinitud inabarcable de esa dimensión”.

También te puede interesar

Este sitio utiliza cookies para mejorar la experiencia de usuario. Aceptar Ver más

WhatsApp chat