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Janusz Korczak ya tiene su monumento en la Escuela ORT

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 VER VIDEO CLIC AQUI.  Las autoridades de la escuela ORT de Buenos Aires inauguraron ayer jueves un monumento en homenaje a Janusz Korczak, el educador que se unió a casi 200 niños y al personal de su orfanato cuando fueron detenidos para ser deportados a Treblinka, donde fueron todos condenados a muerte durante el Holocausto.

La escultura, que fue emplazada en la sede Belgrano de la escuela técnica, fue encargada por la sobreviviente de la Shoá Eugenia Unger a la artista Norma D\’Ippolito.
El acto de inauguración contó con la presencia las autoridades de ORT con la presencia de Unger y D\’Ippolito.
En la presentación de la escultura que rinde homenaje a Korczak, las autoridades de la escuela resaltaron que es “una obra acerca de la Shoá” y aseguraron que “no es producto del azar sino gracias a una cadena de voluntades” a partir de la iniciativa de Eugenia Unger, el trabajo de D\’Ippolito y la sensibilidad de Adrián Moscovich”.
“La obra constituye un tributo a un gran educador que tuvo a su cargo dos orfanatos y murió en la cámara de gas de Treblinka” se resaltó en el acto de inauguración.
La realización de este homenaje de la escuela ORT coincide con los cien años de la fundación de uno de los dos orfanatos y 70 años de la muerte de Korczak.
Durante la presentación de la escultura se resaltó la necesidad de “preservar la memoria de los hechos ocurrido durante la Shoá”. “La educación necesita ligarse al pasado a través de la memoria e integrarlos a una ética que nos acerque a mejorar las condiciones del presente”, transmitieron desde la escuela.
También se elogió la figura de Eugenia Unger, que nació en 1926 en Varsovia, Polonia, y tenía 13 años cuando estalló la Segunda Guerra Mundial.
Unger pasó por los campos de concentración de Lublin, Majdanek, Auschwitz-Birkenau durante el Holocausto y participó de la Marcha de la Muerte. Luego estuvo en Revnsbrik, Rehov, Malahov. Cuando escapó pesaba solo 27 kilos de peso.
Tras el horror, la sobreviviente escribió dos libros: "Holocausto, lo que el viento no borró" y "Después de Auschwitz, renacer de las cenizas". Ambas publicaciones no están disponibles a la venta sino que se editan en forma limitada para ser donadas a diversas instituciones.
Recientemente, Unger fue declarada Personalidad Destacada de los Derechos Humanos de la ciudad de Buenos Aires. Además, la sobreviviente fue también una de las impulsoras de la creación del Museo del Holocausto de Buenos Aires.
Unger ya había encargado a D\’Ippolito la realización de un mural de Korczak y esta escultura servirá para transmitir a miles de alumnos que concurren a la escuela el trabajo realizado por el educador.
En tanto, D\’Ippolito nació en Buenos Aires, es egresada de la Escuela de Bellas Artes de Buenos Aires, ejerció la docencia, expuso en forma individual y participó en muchas muestras colectivas con numerosos premios y distinciones.
“Tengo el privilegio de estar presente en esta escuela de tanta jerarquía, de tanto prestigio, donde egresan jóvenes sumamente preparados y capacitados, y es doloroso porque estoy presente con una obra que patentiza la tragedia de miles de seres humanos y especialmente de Janusz Korczak”, expresó D\’Ippolito.
La artista espera que su obra “sirva para mantener viva la memoria para que no suceda nunca más”.
Por su parte, Eugenia Unger agradeció D’Ippolito que hizo la obra ad honorem. “Hoy siento mucha alegría, no puedo decir que no sentía alegría cuando me hicieron ciudadana ilustre, pero a mi no me van a devolver mis hermanos, mi familia, aunque este es un gran evento”, expresó.
Asimismo destacó el hecho de que la escultura haya sido instalada en la escuela ORT ya que “la gente se renueva y siempre vienen otros chicos y no hay mejor lugar que este”. “Espero que ustedes puedan alguna vez no olvidarse nunca de esta persona (por Korczak) que lo vi pasar con mis ojos cuando lo llevaban a inmolar, estaba escondida en un bunker donde lo podía ver”, agregó.
La directora de Educación Media de ORT Argentina, Viviana Jasid, le entregó un presente a Unger y D’Ippolito.
También hubo agradecimientos para Mariela Sobrado, Horacio Kejsefman, Héctor Vereda y Marcelo Roldán, que hicieron posible que la obra esté en el colegio.
Janusz Korczak era el seudónimo que utilizaba Henryk Goldszmit, un médico, periodista, reconocido pedagogo y escritor de literatura infantil polaco, nacido en Varsovia el 22 de julio de 1878 y asesinado por los nazis en el campo de exterminio de Treblinka el 5 de agosto de 1942.
Graduado en 1904, en su ciudad natal, comenzó a trabajar como pediatra y al iniciarse la guerra ruso-japonesa (1905-1906) sirvió como médico de campaña.
Después de la guerra volvió a la práctica de la medicina y se hizo cargo del orfanato de la calle Krochmalna, y a partir de 1911 fue nombrado director de Dom Sierot, un asilo para niños judíos huérfanos.
Korczak participó de la Primera Guerra Mundial como médico militar, para luego regresar a su cargo y fundar otro orfanato, llamado Nasz dom (Nuestro hogar).
Su carrera literaria comenzó mientras cursaba sus estudios universitarios, al escribir artículos periodísticos y, años después, libros infantiles de ficción y pedagógicos destinados a la educación de la niñez.
Entre ellos se destacan “Los niños de las calles” (1901), “Niños en el cuarto de dibujo” (1906), “Si volviera a ser niño” (1925) y los importantes ensayos pedagógicos “Momentos educativos” (1919), “Cómo hay que amar a un niño” (1919) y “El respeto por los derechos del niño” (1929), donde valoraba la consideración por la personalidad de cada chico.
Mientras se lo reconocía mundialmente como pedagogo, durante la tercera década del siglo XX, Korczak era atacado por el antisemitismo polaco, lo cual lo llevó a renunciar al cargo que tenía en un orfanato no judío.
En 1940, al ser ocupada Polonia por los nazis, durante la Segunda Guerra Mundial, fue obligado a trasladar a los casi 200 niños judíos huérfanos que vivían en la institución que dirigía al gueto de Varsovia.
Dos años después, los nazis decidieron enviarlos al campo de extermino de Treblinka y le ofrecieron a Korczak quedarse, pero éste se negó a abandonarlos.
Según un testigo, Janusz Korczak fue enviado a la cámara de gas el 5 de agosto de 1942.

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