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Ataque antisemita: La DAIA asegura que “hay pruebas contundentes” para condenar a Martino

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La DAIA aseguró hoy que “hay pruebas contundentes” para condenar al líder del Frente de Acción Revolucionaria (FAR), Roberto Martino, quien vio agravada su situación procesal luego de que la Sala IV de la Cámara de Casación Penal revocara su sobreseimiento y confirmara su procesamiento en la causa por el ataque antisemita perpetrado durante un acto por la Independencia del Estado de Israel, en 2009.
Así lo transmitió el prosecretario segundo de la DAIA, Ricardo Said, quien en declaraciones a la Agencia Judía de Noticias se mostró “satisfecho” con la resolución de la Justicia que hizo lugar al recurso presentado por la representación política de la comunidad judía argentina.
También en diálogo con esta agencia, Débora Kott, responsable del Departamento Jurídico de la DAIA, calificó como “ejemplificadora” la resolución del fuero de Casación, pero reclamó que se haga lugar el pedido de detención de Martino, quien estuvo “un año prófugo” en esta causa.
Said, quien también es responsable de la Subcomisión Jurídica de la DAIA, indicó que si bien el esclarecimiento de la causa “estará sujeto de lo que ocurra en un hipotético juicio oral, es un alentador indicio que hayan merituado tres camaristas de Casación que los encartados estarían prima facie como penalmente responsables de delitos que se vinculan estrechamente con la violación de la Ley Antidiscriminatoria”.
El dirigente explicó que en el fallo de la Cámara no se precisa la carátula que se les imputa a los otros cinco acusados por el ataque.
“Esto no nos genera preocupación, entendemos que se hará justicia en algún momento porque es lo que la comunidad requiere y la sociedad argentina toda pide. Los elementos de prueba son suficientes para eventualmente obtener una condena”, enfatizó.
En principio, el dirigente consideró que “la sociedad agradece cuando los jueces evalúan y consideran debidamente las pruebas y encausan y procesan a los que se convirtieron en una suerte de enemigos de nuestra comunidad y de la sociedad toda”.
Asimismo, el dirigente de la DAIA expresó que “ojalá otros estamentos continúen con esta línea” de la Cámara de Casación porque “la cantidad de casos en los que se presentan situación análogas hace que se esté a la expectativa y con la preocupación permanente de que los jueces se ajusten a derechos y tengan la posibilidad de condenar aquellos responsables”.
En cuando al nivel de antisemitismo que hay en la Argentina, Said consideró que si bien se denuncian algunos ataques desestimó que la sociedad argentina sea antisemita.
“De acuerdo a estudios e investigaciones sociológicas existe un prejuicio en la Argentina que necesita de una pequeña chispita para exteriorizarse y está in pectore en varios ciudadanos”.
Por su parte, Débora Kott destacó que la resolución de Casación lo que hizo fue confirmar el procesamiento dictado en primera instancia por el juez federal Claudio Bonadio que lo acusó del delito de “formar parte de una agrupación cuyo objeto es el de imponer sus ideas o combatir las ajenas por la fuerza o el temor”, con el agravante de la violación de la Ley Antidiscriminatoria por “alentar o incitar al odio contra un grupo de personas a causa de su religión, nacionalidad o ideas políticas”.
En este sentido, Kott indicó que el agravante es porque la justicia determinó que “era evidente que la intención (de Martino) estaba agravada por judeofobia”.
“Ahora tenemos miedo de que (Martino) se vuelva a profugar porque estuvo un año prófugo”, afirmó Kott.
Martino había estado casi un año prófugo, hasta que el 4 de mayo de 2010 fue capturado y enviado al penal de Marcos Paz, donde permaneció hasta junio, cuando el Tribunal Oral Federal 1 de La Plata lo excarceló.
Su intervención fue consecuencia del desdoblamiento de la causa, ya que el hallazgo de un arma de guerra, material inflamable y documento nacional de identidad ajeno se produjo en un allanamiento realizado en la sede del FAR, en Florencio Varela, y a pesar de que restaba que Casación se expidiese respecto del reclamo de las querellas.
En tanto, la investigación del ataque antisemita quedó radicada en el juzgado de Bonadio, quien había procesado a sus autores y a Martino como autor ideológico, incluso con prisión preventiva.
“La DAIA promovió (este recurso de Casación) y está complacida con la resolución del Tribunal que sostuvo la posición el juez en primera instancia, ya que se iba a votar la posibilidad de un juico oral con el sobreseimiento”, dijo Kott, quien agregó que a la institución le interesa que “juzguen a todos los que participaron pero sobre a todo a quien aparece como el ideólogo y el organizador de ese movimiento”.
Kott resaltó que la resolución “es ejemplificadora porque en algún punto marca la diferencia entre lo que es la libertad de expresión que todo grupo humano tiene y cuál es el límite de esa libertad de expresión”.
“Si la libertad de un grupo se ve avasallada por otro grupo que le viene a pegar ‘nunchaku’, y palos de madera, tira panfletos y en la sede tenía bombas molotov, armas de fuego marca el limite entre los que se puede o no hacer”, añadió.
La abogada de la representación política de la comunidad judía argentina consideró que este ataque que se perpetró el 17 de mayo de 2009, cuando una veintena de personas identificadas con el FAR interrumpió la celebración del 61 aniversario de la creación del Estado de Israel, fue “uno de los hechos mas graves que han ocurrido en los últimos diez años porque hubo violencia física, no fue una persona que le pegó a un judío en la calle, que también es un hecho grave”.
“Acá fue un grupo más organizado que intentó impedir, suspender, la celebración de la Independencia de Israel”, resaltó.
Los jueces de Casación Mariano González Palazzo, Augusto Diez Ojeda y Gustavo Hornos hicieron lugar al reclamo de la DAIA y la querella que patrocina a los damnificados Alejandro Broitman y Patricia Strauschler.
De este modo, Martino queda en la misma situación que los autores materiales del ataque, a la espera de un juicio oral que podría realizarse a fin de año o en 2012.
Durante el ataque perpetrado durante un acto convocado por el Gobierno de la ciudad de Buenos Aires para conmemorar la independencia del Estado hebreo, los activistas llegaron gritando consignas como “Israel asesino”, “judíos sionistas mueran”, “viva Palestina”, “judíos asesinos, fuera judíos, viva Palestina” y “viva Palestina, mueran judíos sionistas”.
Asimismo, arrojaron panfletos que rezaban, entre otras cosas, “¡Hay que parar a Frankestein! El mundo está en peligro”, “Sionismo no es judaísmo, es racismo, por el triunfo de la resistencia palestina fuera Israel de Palestina”, “Frente de acción revolucionaria FAR” y “www.far-arg.info”, con una cruz esvástica.
AJN

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