Inicio Opinión Opinión | Las crecientes ambiciones regionales de Turquía ponen a Israel en alerta

Opinión | Las crecientes ambiciones regionales de Turquía ponen a Israel en alerta

Por M S
0 Comentarios

El debilitamiento de Irán abre una ventana para que el presidente turco Recep Tayyip Erdogan amplíe su influencia regional, buscando bloquear la integración de Israel en Medio Oriente y socavar sus alianzas emergentes.

Itongadol/Agencia AJN.- (Por Shirit Avitan Cohen – Israel Hayom) “Turquía no es un Estado enemigo”, destacó la semana pasada el primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, en entrevistas con medios extranjeros.

Entonces, ¿qué es? Israel está dedicando una atención considerable a la reorganización del bloque sunita en la región, liderado por Turquía y fortalecido por Qatar, en el contexto del debilitamiento del eje iraní.

Recep Tayyip Erdogan, quien considera a Israel una potencia regional, está trabajando intensamente para impedir que se convierta en un importante centro comercial a lo largo de la ruta que conecta Oriente y Occidente. El mandatario turco también está extendiendo el alcance de Ankara hacia zonas de conflicto activas en todo Medio Oriente, brindando refugio a altos funcionarios de Hamás y buscando establecer una posición firme en Siria.

Esto no es una guerra en el sentido convencional al que Medio Oriente está acostumbrado. Sin embargo, las ambiciones, la retórica y las acciones recientes de Erdogan mantienen a Israel en alerta. Junto con el debilitamiento del eje iraní, Jerusalem observa el ascenso de una nueva-vieja potencia regional: el bloque sunita.

Una preocupación es que Arabia Saudita, decepcionada por lo que considera una acción limitada de Estados Unidos contra Irán, podría convertirse en un actor poderoso e influyente dentro del bloque sunita. Erdogan podría de esta manera abrir una profunda brecha en los esfuerzos israelí-sauditas para avanzar hacia un acuerdo de paz, potencialmente revirtiendo los avances ya logrados.

Preparándose para una confrontación

Erdogan se está beneficiando del debilitamiento de Irán y del eje que este mantenía anteriormente. Al mismo tiempo, está intentando posicionarse como un mediador activo contrario a nuevos ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán.

La República Islámica, por su parte, no se rindió. Israel se está preparando para una nueva confrontación, con el objetivo de debilitar y finalmente derrocar al régimen. A pesar de su grave situación, el régimen iraní todavía busca reconstruir el “anillo de fuego” que rodea a Israel mediante Hezbollah, Hamás —aunque ambos fueron debilitados— y los Hutíes, que cuentan con 200.000 combatientes bien entrenados y equipados.

El profesor Kobi Michael, investigador israelí del Instituto Misgav para la Seguridad Nacional y la Estrategia Sionista y también investigador senior del Instituto de Estudios de Seguridad Nacional del, dijo a Israel Hayom que el Estado judío se encontraba en un “limbo estratégico”.

“Israel se encuentra en una realidad en la que no puede traducir sus logros militares en un resultado estratégico, es decir, en la configuración de una nueva arquitectura regional. El limbo fue creado por los estadounidenses al entrar en negociaciones con los iraníes mientras no comprendían completamente quiénes son los iraníes. Estaba claro que no existía una posibilidad realista de cerrar las brechas entre las dos partes y que los iraníes simplemente estaban utilizando el tiempo para reconstruir sus capacidades, porque no abandonaron el eje como concepto estratégico ni su objetivo de eliminar a Israel”, afirmó Michael.

Además, el profesor remarcó: “Hezbollah es la joya de la corona de ese eje. Por eso los iraníes exigieron que el alto el fuego con Estados Unidos estuviera vinculado a un alto el fuego en el Líbano, con el fin de preservar a Hezbollah como su activo estratégico más importante. Esto también envía un mensaje a todos los demás representantes aliados que fueron gravemente debilitados en Siria, Irak, Gaza y Yemen: Irán acudirá en su ayuda, tal como lo está haciendo con Hezbollah. Por lo tanto, ya es posible identificar claramente su deseo de reconstruir el anillo de fuego alrededor nuestro. Mientras este régimen exista, no hay ninguna posibilidad de que Irán cambie sus métodos”.

¿Entrará la OTAN en escena?

Michael cree que Israel debe estar preparado para recibir la orden de actuar y para una continuación directa de la Operación León Rugiente, que nunca fue concluida formalmente.

“Por ahora, Israel necesita permitir que los estadounidenses gestionen la situación con Irán, pero debe prepararse para responder con gran fuerza si el régimen iraní nos arrastra a una confrontación y nos ataca aquí”, aseguró.

“Trump podría intentar construir una coalición con los Estados del Golfo y, quizás, con la OTAN, contra Irán. Entonces podría exigir que Israel absorba un futuro ataque iraní, similar a la exigencia que el presidente George H.W. Bush le hizo al primer ministro Yitzhak Shamir. En ese momento, Shamir aceptó no atacar Irak cuando los misiles Scud fueron lanzados contra Israel. Hoy, en mi opinión, Israel tendría que responder con fuerza si fuera atacado, incluso al costo de una confrontación con el presidente Trump y una crisis en las relaciones con Estados Unidos”, aseveró Michael.

Por su parte, el coronel (reservista) profesor Gabi Siboni, CEO del Instituto de Jerusalem para la Estrategia y la Seguridad, explicó la conexión entre el debilitamiento del eje iraní y la creciente influencia regional de Turquía: “Un Irán débil le conviene a Turquía, pero un nuevo Irán no. Por eso los turcos impidieron un intento de introducir fuerzas kurdas en Irán, y no solamente porque tienen su propia disputa con los kurdos”.

“El debilitamiento de Irán es innegable y el régimen está viviendo tiempo prestado. Que esa tendencia continúe depende de las acciones que tomen los estadounidenses. Si la ofensiva se amplía a toda la infraestructura económica de Irán, los iraníes enfrentarán décadas de reconstrucción. Debemos recordar que Irán puede sobrevivir solo con pan durante otro siglo mientras continúa persiguiendo el objetivo de destruir al Estado judío. Harán todo lo que esté a su alcance para reconstruir el anillo de fuego. El deseo está presente. La pregunta es si tendrán la capacidad”, añadió Siboni.

Respecto al ascenso de Turquía como potencia regional, recalcó: “El eje sunita radical liderado por Turquía y Qatar está ganando fuerza. La visión de Erdogan es restaurar la influencia del Imperio Otomano en todo Medio Oriente. Mantiene una enorme base militar en Somalia y está intentando desafiar el corredor comercial que va desde India, pasando por Israel, hacia el resto del mundo. En su lugar, quiere crear una ruta alternativa a través de Turquía, Pakistán y Siria. Turquía también está intentando operar dentro de Israel, incluso durante las elecciones, mediante campañas de influencia y actividades en la Cuenca Santa de Jerusalem. Está financiando y construyendo mezquitas en un esfuerzo por desafiar la presencia israelí”.

Avanzando hacia la independencia defensiva

Los investigadores dicen que Israel debe adoptar un nuevo modelo para enfrentar estos desafíos, incluidos Irán, Turquía, sus esferas de influencia e incluso la administración estadounidense. En lugar de permanecer completamente dependiente de Estados Unidos, Israel debe avanzar hacia la mayor independencia defensiva posible y establecer alianzas adicionales en la región.

“Estuve abogando recientemente por desvincularse de la ayuda estadounidense, y el primer ministro está avanzando en esa dirección”, reconoció Siboni, haciendo hincapié en que el objetivo de Israel debe ser evitar poner todos los huevos en la misma canasta estadounidense: “También debemos comenzar a reducir nuestra dependencia de las municiones estadounidenses y desarrollar asociaciones comerciales con otros países, como Corea del Sur, India y Japón, para impulsar nuestra industria de defensa”.

Michael también pidió a Israel reorganizar sus relaciones regionales y de defensa: “En todos los asuntos relacionados con el ejército, Israel necesita reducir su dependencia de las cadenas de suministro e incrementar la producción nacional para no depender exclusivamente de Estados Unidos. Ya estuvimos sujetos a un embargo parcial durante la administración Biden y vimos las limitaciones. Necesitamos desarrollar cooperación con otros países, incluidos Serbia, Hungría e India, en los que podamos confiar durante una crisis, en lugar de seguir dependiendo de Estados Unidos”.

Aislamiento, no guerra

Con la atención centrada en los últimos movimientos de Erdogan, Michael dijo que no cree que Turquía se encamine hacia una guerra con Israel: “Turquía no busca una guerra contra Israel, pero sí busca aislarlo y debilitarlo. Turquía está entrando en todas las zonas de conflicto de Medio Oriente como un actor influyente, incluidos Líbano y Siria. Está operando en las zonas económicas exclusivas frente a Grecia y Chipre y fortaleciendo sus vínculos con Egipto y Pakistán. Estos movimientos también tienen un significado declarativo. Los miembros del bloque sunita, incluidos Turquía y Pakistán, buscan establecer una alianza de defensa, y hay que recordar que Pakistán es un Estado con armas nucleares”.

“Turquía está utilizando este eje para establecer una hegemonía regional y aprovechar la debilidad de Irán. Al mismo tiempo, Trump y Erdogan tienen una relación muy cálida. Tampoco podemos olvidar que el partido de Erdogan es partidario de la Hermandad Musulmana y está marcado por el antisemitismo. Permite que Hamás opere desde territorio turco y establezca infraestructura terrorista en Judea y Samaria (Cisjordania). Cuando todos estos elementos se combinan con la visión de Turquía de Israel como una potencia regional, se traducen en una intensa hostilidad hacia Israel, tanto en la retórica como en la acción. Esto dificulta que Israel alcance sus objetivos”, concluyó Michael.

Los preparativos militares de Israel contra Irán siguen en su punto máximo, junto con la guerra de baja intensidad que continúa en todos los frentes, incluidos Líbano, Gaza y Siria. Al mismo tiempo, Siboni recomendó agregar a Turquía a los escenarios de referencia de Israel y desarrollar en consecuencia las capacidades militares del país: “El ejército debe fortalecer la Armada israelí porque Turquía posee enormes capacidades marítimas y, si decidiera hacerlo, podría cerrar el acceso de Israel por mar. También debe bloquearse la venta de la compañía naviera israelí Zim a una empresa turca que es parcialmente propiedad de Qatar”.

En medio de todos los cambios que ocurren alrededor de Israel, el país debe mantener la vista en el objetivo, aseguró Siboni: ‘‘No debemos olvidar que la primera prioridad de Israel es completar la misión en Irán, hasta incluir el reemplazo del régimen”.

También te puede interesar

Este sitio utiliza cookies para mejorar la experiencia de usuario. Aceptar Ver más