Inicio NOTICIAS Israel. Elecciones. Según el analista político Gabriel Bacalor, Israel tiene “tres desafíos principales a enfrentar”

Israel. Elecciones. Según el analista político Gabriel Bacalor, Israel tiene “tres desafíos principales a enfrentar”

Por
0 Comentario

 A una semana de las últimas elecciones israelíes por la 19ª Kneset, aún el panorama parece incierto. El Likud-Beiteinu ganó, pero a su vez vio debilitado su poder habiendo disminuido sus bancas a 31 en la Kneset. En diálogo con la Agencia Judía de Noticias (AJN), Gabriel Bacalor, economista especializado en inversiones en Israel, colaborador del diario israelí The Jerusalem Post en temas de política Oriente Medio, dio un panorama de las últimas elecciones y los próximos desafíos a los que se enfrentaría Israel. “Sería razonable esperar una alianza Netanyahu-Lieberman-Lapid la cual representaría 50 bancas, con opción de sumar a Bennet, lo que sería adherir una fuerza muy sólida con 12 bancas”, dijo.

Si bien Netanayhu ganó las últimas elecciones, en las que se registró una participación del 67,79% de las personas con derecho a votar, y el bloque de la derecha obtuvo la mayoría en la Kneset (61 a 59), la victoria del Likud podría, según Bacalor, considerarse “dual”. “Hubo una dualidad en estas elecciones. El mismo triunfador, que es Netanyahu, fue el derrotado en estas elecciones. Ahora ya con resultados finales, Bennet tuvo una banca más, 12 en total, con lo cual el equilibrio queda en 61 bancas para la derecha y 59 para la centro-izquierda”, resumió.
Cabe destacar también, que si bien Netanyahu ganó, vio reducida la cantidad de bancas en la Kneset. “Netanyahu ganó la elección sacando 31 mandatos, que son 11 menos de los que obtuvo en la elección anterior. A su vez sube a su tercer mandato en forma debilitada”, consideró el analista. Según dijo, “en la franja de la sociedad comprendida entre los 18 a 40 años, el 80% votó a Lapid, Shelly y Bennet”.
Además dijo que quienes votaron a Lapid “lo hicieron para reforzar la equidad en la distribución de derechos sociales”, además aseguró que quienes “piensan que hay que reforzar la política de derecha lo hicieron con Bennet”, y finalmente “los que buscan social democracia a Shelly y quienes desean retornar a las negociaciones con los palestinos votaron a Livni”.
“Sería razonable esperar una alianza Netanyahu-Lieberman-Lapid, la cual representaría 50 bancas en total y con opción de sumar a Bennet”, dijo. Sobre esta última opción, consideró que podría verse dificultada por problemas personales entre la esposa del primer ministro, Sara Netanyahu, y el líder de Habait Hayeudi, Neftali Bennet. “La incorporación de Bennet podría acarrear resistencia por parte de la mujer de Netanyahu, quien mantiene un conflicto personal con Bennet, pero más allá de esto incorporarlo sería adherir una fuerza muy sólida con 12 bancas”, consideró. Esta suma “representaría sustentabilidad para el gobierno”, indicó.
Otra posibilidad que consideró, sería la incorporación de partidos religiosos: “Otra opción es que se sume a uno o dos de los partidos ortodoxos, Shas, con 11 bancas o Yeadut Ha Tora, con 7. Cualquiera de estos dos partidos tienen un precio, sería que van a frenar la equidad en la distribución de derechos y obligaciones sociales que busca promover Lapid”.
Además remarcó que otro partido con buenas chances de sumarse es Hatnua, de Tzipi Livni el cual tiene 6 bancas. Según afirmó: “Tanto Livni como Mofaz deben encontrar lugar como parte del gobierno o en caso contrario, de la oposición. Pero ambos partidos necesitan fondos y para eso necesitan tener Ministerios o espacios en el Gobierno”. Por ende pronosticó que “si Netanayhu está de acuerdo en reabrir negociaciones con Abu Mazen, entonces sería muy posible que Livni se sume al gobierno y garantice de esa manera la sustentabilidad de su partido”.
Asimismo consideró que hoy en día, y en la campaña pre-electoral, que el tema de las conversaciones con los palestinos no fue y no es un tema central para los israelíes. “Hoy en día no es un tema que le interese a la gente”, indicó.
Según dijo: “Israel tiene en este momento 3 desafíos”. “El primero está relacionado con el conflicto palestino y es importante desde el punto de vista geo-estrátegico es reintegrar a Israel al mundo dialogando con Abu Mazen”, indicó. “No hay que perder de vista que Israel debilitó sus relaciones en estos últimos 4 años con los Estados Unidos, con China a nivel global y con Egipto, Turquía y la Liga Árabe a nivel regional. En el caso de la Liga Árabe es fundamental porque ellos son los principales interesados en desarticular el programa nuclear iraní. No hay que perder de vista que el conflicto de Irán no es un conflicto directo con Israel, sino que es un conflicto contra el mundo sunita que representa el 80% de los mil 600 millones de musulmanes. Los iraníes mayoritariamente chiítas son el 20% del total de los musulmanes”, añadió.
En segundo término, el analista consideró que el segundo desafío para Israel es el programa nuclear iraní. Según dijo: “Israel tiene baja posibilidad de realizar un ataque efectivo a las plantas iraníes ya que necesita a Estados Unidos como apoyo militar estratégico y también como mínimo necesitaría apoyo logístico en el terreno de Turquía o Arabia Saudita que en este momento sin el apoyo de Estados Unidos no lo va a tener porque Turquía es la OTAN”.
En tercer lugar consideró el punto de la equidad en la distribución de los derechos y obligaciones sociales. “Si no se cumple ninguno de los dos puntos anteriores no tiene demasiada lógica encargarse de la equidad en la distribución de los derechos y obligaciones sociales”, explicó. “Israel tiene un gobierno neo-liberal con un déficit fiscal en 2012 del 4,2% que es el doble de los presupuestado. Si se quiere incorporar 10 mil ó 50 mil soldados nuevos religiosos ortodoxos al ejército hay que darles seguridad social, salud, derechos asociados. La primer pregunta es; el ejército los necesita, cuánto cuesta entrenarlos, hay presupuesto para hacer esto. La verdad es que con la crisis internacional pareciera ser que Israel va a reducir presupuesto con lo cual no queda en claro como se va a aplicar la equidad social más allá de lo dialéctico como se aplicará en la práctica en un contexto de reducción presupuestario”, concluyó el analista.
 

También te puede interesar

Este sitio utiliza cookies para mejorar la experiencia de usuario. Aceptar Ver más

WhatsApp chat