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Próximas elecciones en la DAIA

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No bien se regularice la situación en Medio Oriente, los dirigentes de la comunidad judía de la Argentina deberán abocarse a un tema, además de los normales en la gestión de sus instituciones, la integración de la futura Comisión Directiva de la DAIA, institución que en la segunda quincena de noviembre debe elegir sus autoridades para el período 2006-2009.
El estado de guerra en el cual el Estado de Israel y la Heszbolláh están combatiendo, sin darse respiro desde hace cerca de un mes, hizo que la interna comunitaria, en este caso enfocada hacia la futura elección de las autoridades de la DAIA, haya quedado relegada a segundo plano.
Según pudimos averiguar, ninguno de los interesados en obtener uno de los puestos de la Comisión Directiva de la DAIA, para el período 2006-2009, pensaba comenzar oficialmente su campaña hasta días después del acto conmemorativo del atentado a la AMIA, y por lógica no lo harán hasta que la guerra no termine o se logre un «cese del fuego» viable y duradero.
Pero esto no significa que los interesados, por lo menos a la presidencia, no se estén movilizando intentando conseguir que las instituciones adheridas a la DAIA se comprometan a votarlos.
Hasta el momento de escribirse este comentario, un solo dirigente confirmó su intención de ser candidato a la presidencia de la DAIA, el licenciado Abraham Kaul. Otro dirigente decidido a postularse, y está trabajando al efecto desde hace tiempo, es el señor Aldo Donzis, tampoco hay que descartar que el actual presidente, el doctor Jorge Kirszenbaum, decida postularse.
Sobre el resto de los cargos: vicepresidencias, secretario, prosecretarios, tesorero, protesoreros y vocales, si bien existen algunos rumores, en firme nadie hasta ahora se postuló, aunque podemos decir que el ingeniero Jaime Solomon, que al ser el presidente del Consejo Federal, que nuclea a las filiales DAIA del interior del país, ocupa una de las vicepresidencias de la DAIA nacional tiene la intención de postularse a un cargo en la futura Comisión Directiva por derecho propio, pues considera que luego de representar a las filiales DAIA por dos períodos consecutivos debe producirse en esa estructura también un recambio.
Que es lo que decidirá como han de votar las instituciones adheridas a la DAIA, especialmente respecto a los candidatos a la presidencia, las alternativas son muchas, y se basan tanto en la experiencia como en la imagen que esos dirigentes poseen.
El licenciado Abraham Kaul, que seguramente contará con el apoyo de varios factores ideológicos sionistas, tiene una excelente imagen entre los miembros de la comunidad, cimentada a lo largo de sus tres años como presidente de la AMIA, a la vez que es resistido por un sector importante de los dirigentes, en especial muchos relacionados con la conducciones de la DAIA, la actual y la anterior, que no se olvidan de los enfrentamientos que mantuvo con ellos y el pedido de renuncia que realizó, hace algo más de dos años, luego del entredicho surgido en la convención del Comité Judío Americano.
El problema que enfrenta es, justamente, esta dicotomía: ser por un lado bien considerado por las bases y resistido por la dirigencia, pues el sistema electoral de la DAIA establece que quienes votan son las instituciones adheridas, lo que significa que son los dirigentes quienes deciden, la mayoría de las veces sin consultar a sus bases.
También se plantea que Abraham Kaul no posee experiencia en la institución, lo que es considerado negativo en más de un ámbito comunitario mientras que para otros ese es su mayor capital, pues creen que de ser elegido producirá el cambio que la institución necesita, y que él personalmente exigió cuando presidía la AMIA.
Aldo Donzis, quien en la cadencia anterior de la DAIA ocupó una de las prosecretarias, es un dirigente que llegó a ese cargo luego de una larga actuación en instituciones del sur del Gran Buenos Aires y que no integra la actual Comisión Directiva de la DAIA debido a que en la elección del 2003 era el candidato a vicepresidente primero del sector que apoyaba la reelección de José Hercman y que fue derrotado por Jorge Kirszenbaum.
Su caudal electoral estaría sustentado originariamente en el apoyo que le brindarían las instituciones del sur del gran Buenos Aires, un importante porcentaje de las socio-deportivas, entre las que se contarían dos de las tres más grandes en caudal de asociados.
Sus posibilidades de ser electo se acrecentarían si logra el apoyo de las filiales DAIA, aunque cuando se inicie la campaña electoral propiamente dicha le surgirá un problema que puede llegar a incidirle negativamente en el momento de la votación, debido a que se lo considera relacionado a los dirigentes que defendieron la actuación del juez Galeano, sea esto cierto o no.
El doctor Jorge Kirszenbaum, que fuera electo vicepresidente primero en la última elección y accedió a la presidencia luego de que el doctor Gilbert Lewi renunciara por motivos de salud, es un dirigente con mucha experiencia en la DAIA, que actuó en forma destacada en algunos casos legales relacionados con el antisemitismo, no afirmó – hasta el presente – si se postulara a ser reelecto o no. Si en los próximos meses decidiera hacerlo deberá enfrentar dos escollos muy importantes, el primero su constante apoyo a las posturas sustentadas por la doctora Marta Nercellas en la investigación del atentado a la AMIA, lo que le ha valido ser calificado de «berajista» por ciertos sectores comunitarios y el segundo, la falta de un apoyo institucional propio, es decir de un grupo de instituciones adheridas a la DAIA que lo tengan por su líder.
Estas consideraciones se sustentan en el sistema electoral vigente, que como dijimos más arriba, establece que cada institución adherida vote por cada cargo, lo que impide la conformación de listas electorales y le otorga a instituciones con un mayor caudal societario cierta preeminencia, ya que les asigna una mayor cantidad de votos que a las mas pequeñas, que solo tienen un voto.
Esta imposibilidad de conformar listas electorales por un lado impide que dirigentes identificados con una misma postura ocupen los principales cargos, arrastrados por el candidato a presidente; pero a la vez puede llegar a generar que quien sea elegido presidente no cuente con el apoyo necesario en el resto de quienes integran la Comisión Directiva.
Frente a esta situación los candidatos a presidente al buscar el apoyo de las instituciones, van conformando alianzas para lograr que quienes lo voten hagan lo propio con los candidatos de esas instituciones a el resto de los cargos.
Esto le otorga al factor ideológico Avoda un papel muy importante, pues si bien el como institución adherida a la DAIA tiene un solo voto, al ser los presidentes de la AMIA, de la OSA y de una cantidad de instituciones menores miembros de Avoda, el candidato que decidan apoyar puede llegar a ocupar la presidencia, y Abraham Kaul es uno de los afiliados de Avoda y contaría con el apoyo de ese factor.
También se deberá tener en cuenta que harán las Filiales DAIA, son algo más de 20, pues si actúan en conjunto su poder en la elección se acrecienta, y es muy posible que lo hagan pesar a cambio de tener una mayor participación en las actividades de la institución.
A todo esto se le debe sumar otro aspecto, que no es evaluable pero que también incide en el momento de que las instituciones adheridas a la DAIA deciden a quien votar: el de la afinidad personal. Siempre ha tenido su peso y no dejará de ser importante en la próxima elección de la DAIA, aunque es muy difícil, por no decir imposible, de valorar.
Lic. Eduardo Alberto Chernizki, especial para la Agencia Judía de Noticias – AJN

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