Itongadol.- Por el ex Embajador Atilio Molteni. El 27 de enero de 1945 las tropas soviéticas liberaron el campo de exterminio de Auschwitz donde quedaban 7000 prisioneros, pero diez días antes más de 60.000 habían iniciado lo que se conoce como las “marchas de la muerte” hacia otro campo en Silesia, en cuyo transcurso pocos sobrevivieron. Para recordar esa fecha, la ONU instituyó esa fecha de cada año como el Día Internacional del Holocausto.
Uno de los acontecimientos centrales y más graves de la II Guerra Mundial y de todo el Siglo XX, y que luego tendría consecuencias directas en el establecimiento del Estado de Israel, fue la creación por un grupo de quince líderes nazis liderados por el General Reinhard Heydrich de la denominada “Solución Final” cuando el 20 de enero de 1942 en Wannsee, cerca de Berlín decidieron implementarla con relación a la “Cuestión Judía”, a través de un protocolo que importaba su aniquilación total. La persecución a los judíos por los nazis había comenzado en 1933, cuando desde que Hitler consolidó su al poder buscó una Alemania libre de judíos, tema ideológico central del nacionalsocialismo, que llevó adelante gradualmente con todo el poder del Estado Nazi a través de múltiples actos de persecución legal y física y la organización de campos de concentración. Luego tuvieron lugar grandes matanzas en las comunidades judías durante la invasión a Polonia, a la URSS y a los Países Bálticos por obra de unidades especializadas en su exterminio.
El objetivo de la “Solución Final” eran los 11 millones de judíos que vivían en Alemania y en distintos países europeos, desde los tres millones que se encontraban en Polonia, Ucrania y la Unión Soviética, hasta las comunidades más chicas que existían en Albania, Holanda, Francia, Italia o Noruega. Cuando los campos de exterminio empezaron a ser liberados por los ejércitos aliados, habían muerto aproximadamente seis millones en las cámaras de gas o por otros procedimientos inhumanos. El 27 de enero de 1945 las tropas soviéticas liberaron el campo de exterminio de Auschwitz donde quedaban 7000 prisioneros, pero diez días antes más de 60.000 habían iniciado lo que se conoce como las “marchas de la muerte” hacia otro campo en Silesia, en cuyo transcurso pocos sobrevivieron. Para recordar esa fecha, las Naciones Unidas instituyeron esa fecha de cada año como el Día Internacional del Holocausto (también llamada Shoah –calamidad- por los judíos).
Precisamente en conmemoración a ello, el 27 de enero de 2010, el Presidente del Estado de Israel, Shimon Peres, pronunció un discurso en el Parlamento alemán, donde dijo que el Holocausto da lugar a preguntas muy penosas que van a lo más profundo del alma, al interrogarnos hasta adonde puede llegar las atrocidades humanas, como una nación puede discriminar a las personas catalogándolas en razas superiores o inferiores, o porqué los nazis consideraron que la existencia de los judíos representaba un peligro inminente y grave. Por último, concluyó diciendo que el odio nazi no puede definirse solo como anti-semitismo, sino que se relaciona con el objetivo nazi de conquistar Europa y no con arreglar cuentas con la historia judía, donde los judíos no representaban una amenaza militar sino moral.
Atilio N. Molteni
Ex Embajador de Argentina en Israel