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Director general de KKL Mundial: “La lucha contra el cambio climático también es Tikun Olam”

Por Iton Gadol
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Itongadol.- Recientemente el director general de KKL Mundial, Amnon Ben Ami, estuvo de visita en la Argentina, donde participó de diversas actividades locales, como el Festival Li-Laj. En ese marco, mantuvo una entrevista con los medios comunitarios, donde ItonGadol estuvo presente, para profundizar sobre la importante tarea que está llevando a cabo la organización tanto en Israel como en la diáspora. La educación, la importancia de las nuevas generaciones en el apoyo al KKL, los nuevos proyectos y las comunidades de la región fueron parte de su exposición.

Ben Ami estuvo junto a una comitiva integrada por Ronni Vinnikov, director de recursos; Zeev Noiman, vicepresidente del KKL Israel; y Nili Pitchon, directora del Departamento para América Latina.

“Llevamos a cabo no pocas inversiones en Israel en el tema de la lucha contra el cambio climático. Desde nuestro punto de vista, la lucha contra el cambio climático también es Tikun Olam (corrección del mundo): el KKL ayuda a los países del mundo con el conocimiento que tiene en el tema del agua, en el tema del bosque, y en el desarrollo de la tierra”, destacó.

– ¿Es la primera vez que llegan a la Argentina?

Ben Ami:- Estuve aquí hace tres años, antes de la pandemia. Vinimos con Zeev, que es el presidente de Himanuta. En primer lugar, es una emoción muy fuerte ver a los chicos y después de ver esta comunidad tan sionista y cálida. Sencillamente emociona. Visitamos bastantes comunidades del mundo, pero pienso que la comunidad en Uruguay y Argentina son comunidades cálidas, sionistas, a las que les importa el Estado de Israel. Para nosotros es, ante todo, una experiencia sencillamente emotiva.

– ¿Qué es Himanuta?

Zeev Noiman:- Himanuta es una subsidiaria del KKL -el 100 por ciento del paquete accionario es del KKL- y nos dedicamos a la propiedad de los terrenos -no vendemos, solo compramos-, el desarrollo de poblaciones, el desarrollo de la tierra.
Su objetivo principal es la compra de terrenos en nombre de todo el pueblo judío. Para Roni también es su primera vez acá. Es el director de la División de Recaudación de Recursos y Relaciones Exteriores del Keren Kayemet LeIsrael. De hecho, los tres somos parte de la sede en Jerusalem del Keren Kayemet Mundial.

De izquierda a derecha, Ronni Vinnikov, Zeev Noiman, Danny Lew, Amnon Ben Ami y
Nili Pitchon.

-¿Cuál es el objetivo de la visita?

B.A.- Periódicamente visitamos las comunidades, desde antes de la pandemia. El principal objetivo del Keren Kayemet LeIsrael es desarrollar el Estado de Israel, pero un objetivo no menos importante es la preservación del vínculo con las comunidades judías de la Diáspora. Es muy importante para nosotros la relación con las comunidades de la Diáspora. Es importante para nosotros cuidar el vínculo, desarrollarlo, fortalecerlo, también por medio de la educación. Invertimos mucho en educación. La política de actividad del Keren Kayemet en todo el mundo y en Israel la determina el Directorio y cuando llegamos a las comunidades también es importante para nosotros escucharlas para volver a Israel y dar el «feedback», y también ver que las filiales del KKL en la Diáspora trabajan según esa política.

– En el último tiempo hubo un cambio de autoridades en el Keren Kayemet de la Argentina, ¿cómo ve la actividad del Keren Kayemet de la Argentina en el último año?

B.A.- Debo decir que en la Argentina -también en Uruguay- el Keren Kayemet trabaja en coordinación y consulta con la política determinada en Jerusalem y no nos interesa quién está en la Comisión Directiva, lo que nos interesa es cómo cumplen la política. Aquí hay un presidente de la Comisión Directiva que es un excelente presidente. Definitivamente trabaja de acuerdo a los objetivos y aspiraciones del Keren Kayemet, que por un lado queremos desarrollar el Estado de Israel, y por el otro, fortalecer la educación, especialmente en las comunidades. El trabajo con la Comisión Directiva del KKL-Argentina es definitivamente bueno: intercambiamos ideas, nos consultamos. Es uno de los países a los que el KKL en Jerusalem les presta mucha, mucha atención.

– ¿Cómo es la relación con la oficina del Keren Kayemet en México?

B.A.- Otra vez, las relaciones con los países de Sudamérica son muy buenas. En Jerusalem solemos decir que el trabajo con las comunidades de Sudamérica, en general, en verdad es bueno, coordinado: los mismos objetivos, las mismas aspiraciones. México también es una filial muy importante, tiene una comunidad grande y hay una comunidad grande en la Argentina. Es importante para nosotros también trabajar en coordinación con las comunidades pequeñas. Sudamérica es un modelo de trabajo desde el punto de vista del Keren Kayemet.

– Hubo recientemente un Congreso en México que hizo el KKL. ¿Cuáles fueron los objetivos que se plantearon para el próximo año?

B.A.- Solemos hacer encuentros profesionales cada dos años, como el que hicimos en México en marzo. Es uno de nuestros caminos para preservar un buen vinculo permanente con nuestros representantes en toda Sudamérica. Fue un congreso profesional muy bueno de verdad, y un congreso en el cual transmitimos los mensajes no a través del Zoom, ni a través del teléfono, ni a través del fax, sino cara a cara. Hay cosas que discutimos en el marco de un plenario y hay cosas que discutimos en encuentros individuales con cada país, pero en respuesta a la pregunta: los propósitos principales del Keren Kayemet para los próximos años, no solamente para el próximo año, serán -por supuesto- la continuidad de la adquisición de tierras en Israel. Solo el año pasado adquirimos en Israel tierras por cerca de 250 millones de shekels. Les daré un ejemplo: adquirimos tierras por 50 millones de shekels, terrenos que estaban registrados a nombre de judíos que fueron asesinados en la Shoá y para nosotros era muy importante que esas tierras siguieran en nuestra propiedad, como representantes del pueblo judío. Por supuesto que más allá de la adquisición de tierras continuamos con el desarrollo del Estado de Israel. Existen, en Israel y en el mundo, quienes piensan que el Estado de Israel ya terminó de desarrollarse. Nuestra función es desarrollar el Estado de Israel, especialmente en la periferia, para todo el pueblo judío.
Solemos decir que todo judío, toda judía, de Israel o cualquier lugar del mundo, tiene una acción del Keren Kayemet LeIsrael. Necesitamos adquirir tierras y necesitamos desarrollar Israel para que cuando otros judíos decidan llegar a Israel tengan un lugar y un Estado desarrollado y moderno. Seguimos desarrollando parques, adquiriendo terrenos con agricultura y la ampliación de poblaciones. El embajador dijo que el KKL es excelente en la plantación de árboles, el KKL es mucho más que la plantación de árboles. Por supuesto, otro propósito que nos acompañará a lo largo de los próximos años es el tema del desarrollo de la educación: la inversión en los chicos, en Israel y en el exterior, en los maestros, en los madrijim, en los movimientos juveniles, y por supuesto que para todas estas cosas, necesitamos alentar el tema de la recolección de fondos. El Keren Kayemet necesita para su actividad que todos los judíos, en Israel y en el exterior, sigan donando. No es tzedaká (caridad), es una inversión de dinero en el Hogar Nacional del Pueblo Judío.
Otra de las principales banderas que izamos es la lucha contra el cambio climático. Debido a que el KKL es una organización «verde», llevamos a cabo no pocas inversiones en Israel en el tema de la lucha contra el cambio climático. Desde nuestro punto de vista, la lucha contra el cambio climático también es Tikun Olam (corrección del mundo): el KKL ayuda a los países del mundo con el conocimiento que tiene en el tema del agua, en el tema del bosque, y en el desarrollo de la tierra. Cuando vemos a los países que están alrededor de Israel, en los que el desierto predomina, y vemos a Israel, que es verde, entendemos cuánto conocimiento hay en Israel en esos temas. Ayudamos con alegría a países de África y de Sudamérica. Tenemos experiencia en la lucha contra incendios, ayudamos donde nos lo piden, por lo que tenemos muchos propósitos…

-¿Cuál es el trabajo que se está realizando para prevenir los incendios?

B.A.-Una de las consecuencias de los lugares en los que hay mucho bosque es que también hay incendios, pero por supuesto, eso también está relacionado con el cambio climático. En el KKL tomamos una decisión: en el último año invertimos 100 millones de shekels en la lucha contra los incendios. Hacemos senderos alrededor de los bosques para que los incendios, que ocurren con un clima extremo, no lleguen a las casas de las poblaciones. Experimentamos en los bosques con extintores especiales que pueden llegar a los lugares más difíciles. Capacitamos a equipos del Keren Kayemet para combatir incendios en bosques. En estos años estamos incrementando los medios que tenemos para combatir incendios. A veces, los incendios son por el clima; a veces, por negligencia; y a veces son incendios intencionales. De cualquier modo, desde nuestro punto de vista es un incendio… Es correcto: hay más incendios, invertimos mucho en eso y este año lo reforzamos con esos 100 millones, en desmedro de otras cosas, porque los incendios son cada vez más duros y cada vez más frecuentes. Antes teníamos dos, tres o cuatro incendios por año, y cada verano vemos un aumento en los incendios.

-Tenemos una generación de padres jóvenes, que no están educados para donar. Tenemos un país como es el Estado de Israel muy fuerte. ¿Cómo se hace con ese cóctel para explicar que no todo está hecho?

B.A.-Es cierto, hay una brecha… Tenemos que volver al tema de la recaudación de fondos a través de los chicos, a través de los maestros, a través de los madrijim y los movimientos juveniles. Puede ser que invirtamos en los chicos, en la educación y en la transmisión del mensaje que el aporte a Israel no es tzedaká: los chicos construyen el Estado de Israel también para ellos, que lo quieran… Veo un rol dramático para la dirigencia de las organizaciones judías, para el periodismo judío, en la puntualización del mensaje de que el Estado de Israel todavía se está construyendo. Quien ve qué pasa en el Néguev, en la Galilea y en la Aravá entiende que todavía tenemos muchísimo trabajo. Alentamos a que haya delegaciones de diferentes comunidades que vean con sus ojos qué proyectos hacemos en la periferia y entonces entenderán en serio cuánto trabajo tenemos todos todavía en el desarrollo del Estado de Israel. Como respecto de cualquier organización pública, hubo en el pasado reclamos y preguntas sobre corrupción en el Keren Kayemet LeIsrael… Nosotros, y esto también influye en lo que ocurre acá, pasamos a ser una asociación sin fines de lucro. Antes era una sociedad privada, y lo significativo es que se desarrolló mucho más en Israel y el exterior, con procedimientos, reglamentos, sistemas profesionales que controlan todo, tanto en Israel como en todos los países del mundo. Hoy, el KKL es una sociedad muy transparente y muy igualitaria. Pueden pasar cosas -¡D’s no lo permita!-, pero tenemos un muy buen sistema de control. Quiero enfatizar un punto muy importante sobre este tema: si en el pasado donaban dinero y ‘con esto desarrollen el Estado de Israel’, hoy preferimos que las donaciones vayan a proyectos específicos y que el contribuyente sepa para qué está dando, lo vea con sus ojos, venga a Israel y vaya a visitarlo. Este es un punto que ayuda mucho, en el sentido que el donante sepa exactamente qué pasó.

-¿Qué otros proyectos están haciendo?

B.A.-Muchísimos… Adquirimos terrenos alrededor de las poblaciones para que puedan recibir a nuevas familias. Adquirimos terrenos agrícolas para que puedan trabajarlos. Construimos reservorios de agua. El KKL construyó 230 reservorios de agua, sin los cuales no habría habido agricultura en el Norte y en el Sur. Construimos parques. Incluso, si toman los alrededores de Gaza cumplimos una misión de seguridad: plantamos árboles para ocultar las poblaciones de los misiles de Hamas. En la frontera norte pavimentamos caminos de escape en las poblaciones linderas con la cerca fronteriza para el caso de una guerra, D’s no lo permita. También hacemos otras decenas de proyectos, sobre los cuales hay muchos materiales en las oficinas del KKL, y si una comunidad quiere donar, tiene una variedad muy amplia de proyectos. y realmente es importante para mí recalcar que la donación va a un proyecto específico y la comunidad recibe un reporte de cómo va avanzando, dónde se encuentra… Por ejemplo, una comunidad de Canadá donó dinero para el proyecto de un Centro de Visitantes en Afula. Lo planificamos juntos y nosotros lo ejecutamos. A diferencia de otras entidades que recaudan dinero, nosotros mismos hacemos los proyectos, de modo que la comunidad, o el donante individual, tiene todo el tiempo un vínculo con el proyecto. Esta semana estuvimos de recorrida por colegios y dije: ‘Tomen un proyecto pequeño, que esté relacionado con el clima, relacionado con el Tikún Olam, y háganlo en Israel; eso fortalecerá el vínculo de los chicos con Israel, ya que verán que son socios en la construcción del Estado’. Los días de la alcancía, como metáfora, no pasaron…

-¿Cómo sigue el proyecto de biofiltro en Kfar Saba?

B.A. -Australia donó para el biofiltro. Construimos el biofiltro hace un año. Ahora se hacen investigaciones para saber si el biofiltro verdaderamente cumple la misión que se pensaba porque hay un debate al respecto y todavía no hay resultados finales. Parte de los investigadores dice que sí es beneficioso y parte dice que no suma ni resta. Puede ser que sea genial… Ahora los investigadores revisan si verdaderamente logró atesorar el agua y proveerla en forma gradual para que no haya inundaciones en las cercanías. No queremos avanzar con algo que no sabemos si está en la dirección correcta.

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