Inicio AVANCES Un análisis de sangre israelí de US$60 puede detectar el cáncer de pulmón avanzado con un 93% de precisión

Un análisis de sangre israelí de US$60 puede detectar el cáncer de pulmón avanzado con un 93% de precisión

Por M S
0 Comentarios

Itongadol/Agencia AJN.- (Por Diana Bletter – The Times of Israel) Una investigación israelí desarrolló un sencillo y rápido análisis de sangre de US$60 para diagnosticar el cáncer de pulmón, que elimina la necesidad de realizar una costosa secuenciación de ADN.

En una investigación revisada por pares con 103 participantes, el análisis identificó correctamente el 93% de los casos de cáncer de pulmón en estadios 2 a 4 y descartó la presencia de cáncer en el 90% del grupo de control sano. Mediante luz fluorescente, los científicos analizaron patrones químicos presentes en fragmentos de ADN que circulan por el torrente sanguíneo.

La investigación fue dirigida por científicos de la Escuela de Química de la Universidad de Tel Aviv (TAU), en colaboración con JaxBio Technologies y médicos del Centro Médico Bnei Zion de Haifa y del Centro Médico Sheba, cerca de Tel Aviv.

El director del departamento de oncología del Centro Médico Bnei Zion, autor principal del estudio y principal investigador clínico, Dr. Abed Agbarya, expresó: “El cáncer de pulmón es uno de los cánceres más mortales y uno de los más frecuentes’’.

“La mayoría de las personas llegan en las últimas etapas de la enfermedad. Si podemos descubrir la enfermedad en sus primeras etapas, podemos recurrir a la cirugía. Podemos lograr una curación completa. La tasa de supervivencia a cinco años sería mucho mejor”, agregó Agbarya, en diálogo con The Times of Israel.

El estudio fue publicado en la revista científica revisada por pares Nature Precision Oncology.

Actualmente se lleva a cabo un ensayo más amplio en varios hospitales de Israel y Europa, donde los médicos evalúan el chip diseñado por los investigadores y lo utilizan para el seguimiento de pacientes. Se espera que esta fase del ensayo concluya a mediados de 2027.

El cáncer de pulmón temprano no suele ser diagnosticado

El cáncer de pulmón es la principal causa de muerte por cáncer en todo el mundo y provoca unos 1,8 millones de muertes al año, según la Organización Mundial de la Salud. En Israel, unas 2.000 personas mueren por esta enfermedad cada año.

Debido a que el cáncer de pulmón en sus primeras etapas rara vez presenta síntomas, la gran mayoría de los pacientes son diagnosticados recién después de que la enfermedad ya se propagó, lo que reduce drásticamente sus posibilidades de supervivencia.

“Muchas personas con cáncer de pulmón no diagnosticado llegan a las salas de emergencia durante el invierno con tos con sangre y dificultad para respirar. Presentan síntomas de EPOC y enfisema. Hasta el 60% de los pacientes son diagnosticados con cáncer de pulmón únicamente cuando se encuentran en estadios avanzados”, explicó Agbarya.

A su vez, el auto principal del estudio señaló que, aunque la canasta de salud israelí ofrece tomografías computarizadas de baja dosis, menos del 20% de los pacientes se someten a este estudio.

“Esa cifra corresponde a todo el mundo, no solo a Israel. Los pacientes no quieren hacerse el estudio. Por eso queremos detectar el cáncer de pulmón en las personas en una etapa temprana, antes de que presenten síntomas”, remarcó.

Agbarya conoció por primera vez al Dr. Yuval Ebenstein, de la TAU, a través de la red de salud 8400, una red de unos 400 investigadores, ejecutivos y médicos destacados que trabajan en los sectores de tecnología sanitaria y biotecnología de Israel. Agbarya detalló que estuvo a cargo del área clínica de la investigación, mientras que Ebenstein dirigió el desarrollo químico y tecnológico del análisis de sangre.

“Combinamos química y física para ofrecer soluciones”, aseveró Ebenstein. Para la investigación, su equipo combinó la química con la genómica, la rama de la biotecnología que aplica técnicas moleculares y secuenciación de ADN de alta velocidad para mapear y analizar conjuntos completos de genes.

“Nos dimos cuenta de que los cambios químicos en el ADN caracterizan a diferentes tumores. Inventamos una reacción química que hace visibles estos cambios químicos. Tomamos pequeñas moléculas de ADN del torrente sanguíneo. Las marcamos y seguimos la luz que emitían, que indicaba los cambios químicos provocados por el cáncer”, añadió Ebenstein.

Luego, los investigadores colocaron las moléculas de ADN que emitían luz sobre un chip de vidrio desarrollado especialmente.

“Cada punto emite un nivel diferente de luz en función de su composición química y de las distintas cantidades de cambios químicos. La cuadrícula sobre el vidrio parece un pequeño código QR”, subrayó el investigador de la TAU.

El siguiente paso es la parte computacional, explicó Ebenstein, en la que los científicos relacionaron el patrón de luz con un patrón de la enfermedad: “Luego pudimos detectar con precisión el cáncer de pulmón en estadios 2 a 4. Es simplemente un análisis de sangre y es muy barato. No cuesta miles de shekels”.

El método también logró diferenciar entre los dos principales subtipos de cáncer de pulmón: el adenocarcinoma y el carcinoma de células escamosas.

“El análisis está diseñado para ofrecer soluciones a países de bajos ingresos porque es muy sencillo y no requiere mucha infraestructura. Esperamos que pueda integrarse en los análisis de sangre de rutina”, afirmó Ebenstein.

Una solución “realmente ingeniosa”

El jefe de Oncología Traslacional del Centro Oncológico Davidoff del Centro Médico Rabin, Dr. Ari Raphael, que no participó en la investigación, mencionó que el cáncer de pulmón es “el cáncer más mortal del mundo precisamente porque rara vez se detecta lo suficientemente temprano”.

“Lo que considero realmente ingenioso de este estudio es su capacidad para identificar cambios en el ADN relacionados con el cáncer mediante un simple análisis de sangre, sin necesidad de una costosa secuenciación. Detecta el cáncer en estadios 2 a 4 con más del 90% de sensibilidad y especificidad, identificando correctamente a los pacientes y descartando correctamente la enfermedad en personas sanas”, resaltó Raphael.

A su vez, el investigador del Rabin señaló que “una herramienta rápida y accesible como esta, incluso en estos estadios, podría contribuir significativamente tanto al diagnóstico como al monitoreo del tratamiento”.

Sin embargo, señaló que fue probada en poco más de 100 pacientes.

“El verdadero desafío que tenemos por delante es demostrar que funciona en el estadio 1, cuando el tratamiento curativo está más al alcance. Ese es el requisito que toda biopsia líquida debe superar antes de incorporarse a la práctica clínica”, aseveró Raphael.

“Siento que esta es mi misión”

Tanto Para Agbarya como para Ebenstein, la investigación tiene un profundo significado personal.

El interés de Ebenstein por este trabajo surgió a partir del diagnóstico de una etapa inicial de mieloma múltiple, un cáncer de la sangre, a su padrastro: “Así fue como me interesé en estudiarlo. Me di cuenta de que las tecnologías que estamos desarrollando en el laboratorio son las herramientas adecuadas para hacer un seguimiento de los cánceres”.

Agbarya, por su parte, reconoció que se sintió impulsado a participar en la investigación porque el cáncer de pulmón representa el 29,2% de las muertes por cáncer entre los hombres árabes israelíes, frente al 18,1% entre los hombres judíos, y agregó que hasta el 42% de los hombres árabes adultos se identifican como fumadores empedernidos.

“En el norte, en Haifa y Nazaret, donde trabajo con estos pacientes, veo que no pueden permitirse viajar al centro del país para recibir tratamiento. Necesitan que alguien invierta en ellos y les acerque nuevos tratamientos. Siento que esta es mi misión. Quiero tratar a mi comunidad e incluso protegerla y diagnosticarla en las primeras etapas de la enfermedad. Necesitan este apoyo”, afirmo.

Agbarya aseguró que, durante el desarrollo de la investigación, él y Ebenstein se hicieron amigos cercanos.

“Yuval [Ebenstein] fue una de las primeras personas a las que llamé para contarle que mi hijo había ingresado a la Facultad de Medicina de la TAU. A pesar de los últimos años realmente horribles que vivimos, y de lo que seguimos atravesando, estamos trabajando juntos en proyectos. Todavía tenemos esta esperanza”, concluyó Agbarya.

También te puede interesar

Este sitio utiliza cookies para mejorar la experiencia de usuario. Aceptar Ver más