Itongadol/Agencia AJN.- El Ministerio de Relaciones Exteriores de Irán advirtió este lunes a Corea del Sur contra un despliegue militar o su participación en operaciones estadounidenses en el estrecho de Ormuz, al señalar que una medida de ese tipo tendría “graves consecuencias”.
Previamente, el viernes, Seúl afirmó que estaba considerando realizar “contribuciones” a los esfuerzos de seguridad de Estados Unidos en el estrecho de Ormuz, que la República Islámica controla en gran medida desde el inicio de la guerra contra Estados Unidos, el 28 de febrero.
A su vez, Seúl señaló que consideraría la medida siempre que no se viera comprometida su propia preparación militar, pero agregó que todavía no se había tomado ninguna decisión.
En respuesta, el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores iraní, Esmaeil Baghaei, instó a Corea del Sur a no sucumbir a lo que calificó como “presiones e intimidación de Estados Unidos”.
“Cualquier despliegue militar o participación de otros países en operaciones en el golfo Pérsico o el estrecho de Ormuz solo puede ser considerado como un apoyo directo a la parte responsable de esa agresión y tendrá graves consecuencias”, expresó Baghaei en una publicación en X (antes Twitter).
Hasta el momento, Corea del Sur no tomó una decisión definitiva sobre el envío de fuerzas o medios militares al estrecho de Ormuz. El Gobierno de Seúl informó que evalúa distintas opciones para contribuir a garantizar la libre navegación, siempre que no se vea afectada su preparación defensiva en la península de Corea.
Entre las alternativas analizadas figuran fuerzas no combatientes, equipos de búsqueda y rescate, aeronaves de patrulla marítima y equipos para detectar y retirar minas navales. Cualquier despliegue de fuerzas militares en el extranjero requiere la aprobación de la Asamblea Nacional surcoreana.
La cuestión tiene además una importancia económica directa para Corea del Sur, ya que el estrecho de Ormuz es una ruta clave para sus importaciones de energía. Según Reuters, más del 60% de las importaciones de petróleo crudo de Corea del Sur pasan por esta vía.
Mientras tanto, Seúl mantiene abiertos sus canales diplomáticos con Teherán y afirmó que está en contacto con otros países para contribuir a garantizar el paso seguro de los buques, incluidos los surcoreanos.

