Itongadol/Agencia AJN.- La Unión Europea dio luz verde a la adquisición de la empresa israelí de ciberseguridad Wiz por parte de Google, una operación valuada en 32.000 millones de dólares. La transacción recibió una aprobación rápida en la fase inicial del análisis (Phase I), lo que evitó la apertura de una investigación antimonopolio más profunda y prolongada.
La comisaria europea de Competencia, Teresa Ribera, explicó que la evaluación concluyó que la operación no afectará de manera sustancial la competencia en el mercado de infraestructura en la nube. “Google se encuentra por detrás de Amazon y Microsoft en términos de participación de mercado, y nuestro análisis confirmó que los clientes seguirán teniendo alternativas creíbles y la posibilidad de cambiar de proveedor”, señaló en un comunicado oficial.
La Comisión Europea tenía plazo hasta el 10 de febrero para decidir si aprobaba la compra impulsada por Alphabet —la casa matriz de Google— o si avanzaba hacia una investigación de Fase II, un proceso que hubiera implicado un escrutinio mucho más exhaustivo. Pese a las presiones políticas y de organizaciones de la sociedad civil, los reguladores optaron por no escalar el análisis.
La decisión europea se suma a un antecedente clave en Estados Unidos. En noviembre pasado, el Departamento de Justicia puso fin a su revisión antimonopolio de la operación, una resolución que fue registrada oficialmente el 24 de octubre por la Comisión Federal de Comercio (FTC). Esa “terminación anticipada” del período de revisión obligatoria indicó que las autoridades estadounidenses no encontraron fundamentos para bloquear o demorar la fusión.
Desde Google, la aprobación fue interpretada como un respaldo a su estrategia de reforzar la seguridad en la computación en la nube en un contexto de crecientes amenazas cibernéticas a nivel global. La compañía sostiene que la incorporación de Wiz fortalecerá sus capacidades en protección de infraestructuras digitales y servicios críticos.
Sin embargo, en las semanas previas a la decisión, varias organizaciones europeas de defensa de la competencia y los derechos digitales habían solicitado a la Comisión que no aprobara la operación en esta etapa preliminar. Entre ellas se encontraban Rebalance Now, Open Markets Institute, Balanced Economy Project, SOMO y Article 19, que presentaron una advertencia conjunta.
El principal argumento de estos grupos se centró en la independencia de Wiz. Como empresa autónoma, Wiz opera como una capa neutral de seguridad que monitorea múltiples servicios de nube, incluidos los de competidores directos. Según estas organizaciones, una vez bajo control de Google, esa neutralidad podría verse erosionada, incluso sin prácticas discriminatorias explícitas.
Advirtieron sobre el riesgo de una “degradación blanda”, es decir, cambios sutiles como retrasos en la paridad de funciones para plataformas rivales o ajustes menos visibles en las prioridades de desarrollo, que podrían inclinar progresivamente a los clientes hacia Google Cloud.
Pese a esas objeciones, la Comisión Europea concluyó que la operación no plantea riesgos suficientes para la competencia como para justificar una investigación más profunda, despejando así uno de los últimos obstáculos regulatorios para concretar una de las mayores adquisiciones en la historia del sector tecnológico.

