Itongadol/Agencia AJN.- La Oficina del Primer Ministro (PMO) rechazó categóricamente una investigación publicada por Haaretz que afirmaba que el presidente de Emiratos Árabes Unidos, Mohammed Bin Zayed Al Nahyan, había advertido a Benjamin Netanyahu sobre los planes de Hamás para lanzar un gran ataque contra Israel antes de la masacre del 7 de octubre de 2023. Mientras tanto, Abu Dhabi evitó confirmar o desmentir la información.
La PMO aseguró que “los informes de prensa son falsos” y sostuvo que Netanyahu no recibió ninguna advertencia por parte de Emiratos Árabes Unidos antes del ataque de Hamás.
“No se transmitió ninguna advertencia al primer ministro desde Emiratos Árabes Unidos antes del 7 de octubre. Si existía información relevante, fue transferida a través de los canales de inteligencia entre ambos países”, señaló la oficina del mandatario israelí.
Por su parte, el Ministerio de Relaciones Exteriores emiratí publicó un comunicado en el que evitó pronunciarse sobre el contenido de la investigación y afirmó que no comenta “especulaciones”. Sin embargo, tampoco negó la versión difundida por Haaretz.
“El gobierno de Emiratos Árabes Unidos y las entidades gubernamentales israelíes mantienen líneas de comunicación abiertas y directas desde el inicio de la relación bilateral hace más de cinco años. Cuando es necesario, toda la información de inteligencia relevante ha sido y continúa siendo transmitida entre las entidades correspondientes”, expresó Abu Dhabi.
Funcionarios emiratíes también dejaron trascender que no consideran que sea su función desmentir cada informe publicado por medios israelíes y remarcaron que Emiratos no interviene en las elecciones israelíes ni actuará como “oficina de relaciones públicas” del gobierno de Netanyahu.
La polémica se profundizó durante un debate en la radio israelí 103FM entre los periodistas Yinon Magal y Ben Caspit. Magal defendió la posición oficial del gobierno y aseguró que Netanyahu le transmitió que esa conversación con Bin Zayed nunca existió.
Según Magal, de haberse producido un intercambio de ese tipo, debería haber registros y conocimiento de otros funcionarios, como el jefe del Consejo de Seguridad Nacional israelí.
Caspit, en cambio, afirmó que considera creíble la investigación de Haaretz. Señaló que el ex primer ministro Naftali Bennett respaldó públicamente la versión y argumentó que la negativa de Emiratos a desmentirla refuerza su verosimilitud.
“El silencio de Emiratos también es una declaración”, sostuvo Caspit, quien además vinculó esta información con las advertencias que, según diversas publicaciones, Egipto habría transmitido a Israel antes del ataque de Hamás.
El periodista agregó que la discusión ya no gira únicamente en torno a qué sabían los organismos de seguridad israelíes durante la noche previa al 7 de octubre, sino también sobre qué advertencias recibió la dirigencia política en las semanas anteriores y qué decisiones tomó al respecto.
La controversia se suma a una creciente disputa política en Israel sobre las responsabilidades previas a la masacre de Hamás, en un contexto de campaña electoral en el que tanto el oficialismo como la oposición utilizan las revelaciones sobre posibles advertencias ignoradas como parte de la disputa pública.

