Itongadol/AJN.- La ciudad de Buenos Aires se encamina a adoptar la definición de antisemitismo de la Alianza Internacional para el Recuerdo del Holocausto (IHRA por sus siglas en inglés) y en las próximas horas se oficializará la presentación del proyecto de ley de adhesión a una legislación reconocida recientemente por el gobierno argentino en sintonía con las principales naciones del mundo.
La iniciativa, que es motorizada por el legislador Martín Ocampo, será presentada en forma oficial en la Legislatura de la ciudad de Buenos Aires junto a la Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas (DAIA), la Asociación Argentina de Abogados Judíos y el Congreso Judío Latinoamericano (CJL), que dieron su respaldo a la propuesta.
«Este proyecto contribuye al cumplimiento del artículo 11 de la Constitución de la Ciudad en el que se establece que todas las personas tienen idéntica dignidad y son iguales ante la ley, al tiempo que se reconoce y garantiza el derecho a ser diferentes sin admitir discriminaciones que tiendan a segregar por etnia, raza, género, orientación sexual, edad, religión, ideología, opinión, nacionalidad, caracteres físicos, condición psicofísica, social económica o cualquier otra que implique exclusión”, transmitió Ocampo
En este contexto, Ocampo subrayó que “la lucha contra cualquier forma de discriminación, incluyendo el antisemitismo, es una política de Estado en el país y en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires”.
En declaraciones a la Agencia de Noticias AJN, el presidente de la DAIA, Jorge Knoblovits, resaltó que la adopción de lo dispuesto por la IHRA «permite un combate más efectivo y una definición más certera de lo que es el antisemitismo”.
Además agregó que «la Argentina tiene una ley antidiscriminatoria, algo que no tienen todos los países del mundo, pero esta es una interpretación aún más amplia e importante para que la figura de antisemitismo y el antisionismo pueda ser penalizada”.
Por su parte, Claudio Epelman, Director Ejecutivo del Congreso Judío Latinoamericano, sostuvo, también en diálogo con esta agencia, que «la definición de la IHRA «es un instrumento de gran valor que nos permite establecer de manera clara qué es el antisemitismo».»Sin dudas, es muy valioso que cada distrito la adopte para enfrentar el odio creciente en el mundo», añadió.
En tanto, Hernán Najenson, autoridad de la Asociación de Abogados Judíos, organismo que pertenece a la DAIA, explicó que «la iniciativa nace a partir del decreto del gobierno nacional que adopta la definición de antisemitismo de la Alianza Internacional para el Recuerdo del Holocausto». «En función de ese paso que da la Cancillería, el cual nosotros como asociación de abogados vimos y entendemos que es prudente y necesario, empezamos a verificar que algunas ciudades estaban adhiriendo a esta resolución del Ministerio de Relaciones Exteriores», explicó.
En diálogo con AJN, Najenson explicó que para la asociación pareció «importante que la jurisdicción insignia de la Argentina, ciudad destacada por su apertura por su visión de la sociedad como multicultural, adopte esta definición y nos coloque entre las ciudades del país que adoptan una definición amplia de antisemitismo que permite la lucha contra la discriminación y a favor de la igualdad y la dignidad de las personas».
De acuerdo a lo explicado por el abogado, Ocampo, quien preside la Comisión de Justicia en la Legislatura porteña, «recogió la iniciativa y la hizo propia y trabaja en los consensos para que pueda ser aprobada».
«La reunión de hoy será para el lanzamiento de esta propuesta. Es un proyecto en el cual la DAIA está muy comprometida y es el principal actor en términos de impulso inicial. Nosotros lo que hicimos fue colaborara con el esfuerzo que hizo la DAIA para que esta definición tenga vigencia en la Argentina», destacó Najenson, quien resaltó que junto a la representación política de la comunidad judía argentina y el Congreso Judío Latinoamericano representarán la iniciativa.
El legislador resaltó el espíritu de la iniciativa ya que la Argentina sufrió los atentados a la Embajada de Israel en Buenos Aires (1992) y la sede de la AMIA (1994). «Buenos Aires es una ciudad que es amplia y abierta y que obviamente como toda regla tiene excepciones y hay nichos de antisemitismo y xenofobia, pero no representan el ideario de Buenos Aires para nada», expresó Najenson.
A principios de este mes, la Argentina aprobó una resolución del Ministerio de Relaciones Exteriores que adopta la calificación sobre antisemitismo de la IHRA para toda la administración pública nacional.
En la normativa se califica a la definición de la Alianza Internacional para el Recuerdo del Holocausto “como guía de aplicación, con la finalidad de contribuir a la lucha de la República Argentina contra el antisemitismo en todas sus formas, colaborar en la construcción de una cultura de prevención de la hostilidad y la violencia a que llevan los prejuicios y la intolerancia”.