Inicio ACT. COMUNITARIA La comunidad judía argentina conmemoró el Día del Holocausto con un llamado a combatir el antisemitismo

La comunidad judía argentina conmemoró el Día del Holocausto con un llamado a combatir el antisemitismo

Por Guido Procupez
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Itongadol.- La comunidad judía argentina conmemoró ayer el “Día del Holocausto y del Heroísmo” en el 76º aniversario del Levantamiento del Gueto de Varsovia, con un acto que se realizó en el Centro Cultural Kirchner al que asistieron distintas personalidades. Hablaron el ministro de Educación, el presidente de la DAIA y el titular del Museo del Holocausto, entre otros.

La comunidad judía argentina conmemoró ayer el “Día del Holocausto y del Heroísmo” en el 76º aniversario del Levantamiento del Gueto de Varsovia, con un acto que se realizó en el Centro Cultural Kirchner al que asistieron distintas personalidades.

La ceremonia organizada por la DAIA junto con el Museo del Holocausto se desarrolló en la Sala Sinfónica del CCK y tuvo como lema “El Holocausto no tuvo la última palabra”.

En su discurso el presidente de la DAIA, Jorge Knoblobits, alertó sobre el crecimiento del antisemitismo en el mundo al tiempo que remarcó que la necesidad de hacer un esfuerzo “para impedir” que este flagelo y otras formas de discriminación “penetren en nuestro tejido social”.

La ceremonia comenzó con un minuto de silencio en homenaje a los 6.000.000 de judíos asesinados por el nazismo, a continuación el jazán (cantor litúrgico) Gabriel Fleischer entonó la oración K’el Male Rajamín, (D’s lleno de compasión) la oración en recuerdo de los fallecidos, recitó un Salmo de David e introdujo el Kadish de Duelo que fue dicho por muchos de los asistentes.

Doce sobrevivientes de la Shoá fueron los encargados de encender las seis luminarias de Izkor (recordación), luego de que se leyera una pequeña biografía de cada uno de ellos, y posteriormente se cantaron el Himno Nacional Argentino y el Hatikva.

Por su parte, el ministro de Educación, Cultura, Ciencia y Tecnología de la Nación, Alejandro Finocchiario, transmitió: “Hoy estamos aquí en Iom Hashoá recordando el Levantamiento del Gueto de Varsovia; y cuando lo recordamos cada año sentimos mucho dolor, angustia, llanto. Lo sentimos por todos los que murieron, por los que no están. Lo sentimos por los que fueron víctimas de una de las páginas más nefastas y malditas de la humanidad”.

En referencia al lema del acto, el ministro planteó: “Me gustaría rescatar un valor de todos los valores que se pusieron en juego en el Levantamiento del Gueto de Varsovia. Ese valor es la rebelión, la rebelión que siempre, lo sabemos, estuvo asociada a cada lucha libertaria en el mundo, la juventud”.

“Un tributo a cada joven que se rebeló, se rebela y se rebelará cuando falte libertad, cuando esté en peligro la vida, cuando falte dignidad”, añadió Finocchiaro.

El ministro continuó diciendo: “Pero puestos en la disyuntiva – terrible disyuntiva para el ser humano – de no poder elegir como vivir, eligieron elegir como morir. Durante el tiempo que duro la rebelión, la maquinaria homicida más terrible de la humanidad se quedó muda y se escuchó la voz potente del ideal moral que los rebeldes profesaban”.

“Suele decirse, y es un lugar común, que ellos lucharon contra toda esperanza; no estoy de acuerdo, ellos tenían una esperanza. La esperanza que ellos tenían está aquí, somos nosotros y todos los que hoy se han reunido en cualquier lugar del mundo recordando esta gesta heroica. Nosotros transmitimos esto, y es nuestro deber, a los hijos y a los hijos de nuestros hijos para afirmar que servirá de inspiración a toda la humanidad”, sostuvo.

En representación de la juventud comunitaria hablaron David Dolensky y Federico Treguer quienes expresaron: “Hoy, en la joven democracia argentina resuenan tres valores fundamentales, valores que son el faro moral que ilumina la tradición judía y la tradición argentina: memoria, verdad y justicia”.

“La memoria está presente en cada Kadish (oración por la elevación del alma de los fallecidos), en cada nombre de los seis millones de víctimas; la verdad aparece en el relato oral, en el testimonio de todos los sobrevivientes que se animan a contarnos qué pasó y confían ciegamente en la juventud para que guarde y comparta su historia; la justicia es lo que nos moviliza a seguir denunciando el antisemitismo y toda opresión a cualquier pueblo o identidad alrededor del mundo”, enfatizaron.

En base a una frase pronunciada al respecto del juicio al jerarca nazi Adolf Eichmann, subrayaron: “Donde hay humanos, hay Auschwitz”.

En este contexto, también se refirieron a la situación que se vive actualmente en algunas partes del mundo donde “parece levantar la cabeza el más crudo de los racismos: el antisemitismo y la islamofobia”. “Los movimientos juveniles demostraron que de la misma forma que donde hay humanos hay Auschwitz, también donde hay humanos hay escuelas clandestinas como en el Gueto de Varsovia, donde se estudiaban los contenidos de la escuela secundaria polaca, cultura e historia judía”, destacaron.

A su turno, el presidente del Museo del Holocausto, Marcelo Mindlin, resaltó que “en Iom Hashoá recordamos que el pueblo judío luego de más de dos mil años de residencia en Europa fue humillado, perseguido y masacrado por la Alemania nazi y sus colaboradores”. “Rendimos hoy un merecido homenaje a las víctimas, a los seis millones que fueron asesinados y también a los que sobrevivieron y contaron al mundo el horror de los campos de exterminio. Tenemos el honor de contar con los testigos sobrevivientes a quienes acompañamos con orgullo en su llegado por la memoria”, agregó.

“Los judíos estudiaron, enseñaron, se escondieron, mantuvieron sus tradiciones y enfrentaron así el intento de deshumanización impuesto por los nazis, algunos pocos en medio de la desesperación, se convirtieron en un ícono de la resistencia al tomar las armas, aun sabiendo que no podían vencer, pero dejaron una huella que hasta hoy recordamos”, expresó.

Asimismo manifestó que por el paso del tiempo “las voces de los sobrevivientes se van apagando” y remarcó la necesidad de “contar con un espacio educativo y tecnológico moderno que convine la educación, la memoria y el compromiso con los Derechos Humanos”.

Luego hizo una reseña de sus dos años de gestión y que esperan inaugurar el nuevo museo dentro de algunos meses, mientras mantienen una muestra en la sede del Seminario Rabínico Latinoamericano, y han de llevar una muestra itinerante a las diversas ciudades del interior del país.

La sobreviviente de la Shoá, Hanka Grszmot, quien nació en Lodz, estuvo en Auschwitz y luego en Oranienburg, brindó su testimonio sobre los padecimientos que sufrió durante la Segunda Guerra Mundial.

En tanto, el presidente de la DAIA, Jorge Knoblovits, envió un fuerte mensaje alertando sobre el crecimiento del antisemitismo.

“Cerremos los ojos y quedémonos en silencio unos segundos y juntos imaginemos lo que sintieron nuestros hermanos en los campos de concentración, de exterminio, en los guetos, que podamos percibir el olor a miedo, el hambre, el desamparo, y también tratemos de evocar los sonidos perdidos: los chicos, los jóvenes, el bullicio de los chicos jugando, los sonidos de la vida cotidiana que hoy escuchamos y que en el gueto estaban prohibidos, e intentemos ponernos en su lugar y desmoles nuestro mejor homenaje a todos ellos”, expresó.

El titular del brazo político de la comunidad judía argentina sostuvo que “el Holocausto no tuvo la última palabra, y porque el Holocausto no tuvo esta última palabra estamos hoy aquí, juntos, para manifestar nuestro compromiso, para mantener la memoria viva de millones de personas que fueron horrorosamente asesinadas por el nazismo tras ser privada de su humanidad”.

“Estamos acá –continuó- para decirles a los antisemitas: los nazis nunca van a tener la última palabra. Por eso las recordamos, las honramos, traemos a nuestro presente sus tremendas historias e intentamos imaginarnos las condiciones extremas en que transcurrían sus días y nos unimos en homenaje, para perpetuar ese recuerdo”.

“Lo hacemos con la convicción que debemos asumir cuando dos o tres generaciones después del horror, cuando aún hay sobrevivientes que narran su dolor y sabemos que existen ignorantes que desconocen la tragedia. Asesinos en potencia que niegan la existencia del Holocausto y el exterminio humano del régimen nazi”, agregó.

En este contexto, Knoblovits señaló que “somos testigos de cómo el fenómeno del antisemitismo recrudece en Europa de mano de movimientos xenófobos y antisemitas que piensan hasta alcanzar, en muchos casos, espacios de poder político con pretensiones hegemónicas”.

“Se trata de un fuerte llamado de atención para nosotros, si los discursos de odio y las amenazas no se detienen a tiempo llega la violencia extrema y tenemos la obligación de hacer nuestro mayor esfuerzo para impedir que el antisemitismo y otras formas de discriminación penetren en nuestro tejido social”.

Durante el acto se proyectaron videos de sobrevivientes de otras partes del mundo contando hechos que sufrieron y el Coro Nacional de Niños dependiente de la Secretaria de Cultura de la Nación, dirigido por María Isabel, que interpretó “Derechos, Derechos” promediando el acto y al finalizar el mismo cantando el Himno de los Partisanos en su idioma original y en castellano.

Al homenaje asistieron entre otras personalidades el secretario de Derechos Humanos y Pluralismo Cultural de la Nación, Claudio Avruj; el embajador del Estado de Israel, Ilan Sztulmanj, los diputados nacionales Waldo Wolff y Fernando Iglesias, el Gran Rabino Isaac Sacca; y Alejandro Amor.

EACh.

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