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Comunidad judía de Chile. La gente de la kehilá y el Gobierno están atravesando un buen momento

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 Itongadol.- La comunidad judía de Chile es mediana, con templos predominantemente masortí y muy cerrada. Con aproximadamente 16 mil personas, está conformada por todas las instituciones y las actividades típicas de una Kehilá.

"La comunidad chilena está compuesta en activos, que se declaran judíos, no de origen judío, por aproximadamente entre 15 y 16 mil personas. La kehilá tiene 34 instituciones. Hay tres colegios, sinagogas grandes, tres comunidades sefaradí y una mixta que era la ex comunidad israelita de Santiago”, describió a la Agencia Judía de Noticias (AJN) el presidente de la Comunidad Judía de Chile, Gerardo Gorodischer.

“Los templos en su mayoría son masortí”, comentó Gorodischer y detalló: “Hay una Kadisha Hatorá, está Luvabich y existen un par de otras iniciativas ortodoxas también y el resto de las sinagogas son del movimiento Masortí”.

Con respecto al shabbat, el presidente de la comunidad chilena explicó que “los más importantes siempre son Iom Kippur y Rosh Hashaná”, donde se llenan siempre. Igualmente asisten frecuentemente a las sinagogas. “No todas ellas tienen minian el sábado a la mañana, en algunas cuando no hay bar mitzvá no hay minian, pero en general sí hay”, aclaró.

En cuanto a otras instituciones, la comunidad chilena cuenta con tres colegios, uno en Viña del Mar al que asisten alrededor de 250 niños y otras dos escuelas en Santiago donde estudian aproximadamente unos 2 mil. Uno de ellos es más ortodoxo que el otro y son colegios absolutamente judíos. Además, hay una cantidad similar de jóvenes que van a escuelas laicas.

También tienen un cementerio judío en Valparaíso y dos en Santiago de Chile. Uno de ellos es sefaradí y el otro ashkenazí. En ellos se permite el entierro de conyugues conversos.

En cuanto a clubes deportivos, está Maccabi, movimientos juveniles y Hatikvá. A los clubes asisten unas 1500 familias e incluso las sinagogas son lugares que tienen movimientos de sociabilización, con actividades como la celebración de Iom Hatzmaut (Día de la Independencia), Tfilot, la noche de los Cristales Rotos, Simjat Hatorá y se prenden las velas de hanukka.

Consultado por AJN sobre la relación entre la comunidad y el Gobierno del país, Gorodischer la calificó como “muy buena”. “La verdad que tenemos una muy buena llegada, de hecho acabamos de realizar nuestro acto anual que hacemos después de las altas fiestas en el mes de septiembre para agradecer a las autoridades. Este es un buen momento entre la gente de la comunidad judía y el Gobierno”, afirmó.

Sin embargo, la relación de la comunidad con el resto de la sociedad del país es distinta: “Las personas se relacionan pero no demuestran abiertamente que son judíos. Hay algunas personas que están en puestos públicos pero no son muchos, y si bien hay un involucramiento de la gente, no les gusta aparecer, no les gusta decir que son judíos”. “Tiene que ver con el problema de lo que la sociedad nos ha hecho a los judíos después de la Segunda Guerra Mundial (los judíos llegamos aquí incluso antes de que se llamara Chile). Después de la Segunda Guerra no quisieron decir más que eran judíos y por eso optaron por una visión más hacia adentro de la comunidad que hacia afuera, para colaborar con la sociedad chilena, pero desde otro punto de vista”, explicó.

En Chile existen casos de antisemitismo. Según informó Gorodischer en diálogo con AJN, “son casos que ocurren con cierta periodicidad, pero igual esta no es una sociedad antisemita”.

Por ejemplo, hace cuatro meses hubo un humorista que preguntó en televisión: “¿Qué culpa tienen los judíos de ser mejor combustible que la leña?”. Y también hace una semana aproximadamente apareció en una serie un poster antisemita colgado en un refrigerador.

Por último, consultado sobre la penetración iraní en el continente, el dirigente aseguró: “La policía chilena a nosotros nos da bastante tranquilidad por el trabajo que está realizando, pero efectivamente hay una entrada de radicales islámicos que están armando unos centros islámicos en Chile que llaman la atención de la autoridad y de la gente de seguridad”.

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