Inicio ISRAEL Matan Angrest liberado tras dos años en cautiverio de Hamás: «Pedí tefilín y un libro de rezos, y me los dieron»

Matan Angrest liberado tras dos años en cautiverio de Hamás: «Pedí tefilín y un libro de rezos, y me los dieron»

Por Gustavo Beron
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Itongadol.- Dos días después de haber sido liberado tras casi dos años de cautiverio en Gaza, el soldado israelí Matan Angrest, de 22 años, relató su experiencia en los túneles de Hamás, donde soportó torturas extremas pero nunca perdió su fe.

Angrest, integrante del Cuerpo Blindado de las Fuerzas de Defensa de Israel, fue secuestrado el 7 de octubre de 2023 durante una batalla en Nahal Oz, en la frontera con Gaza. Fue el único sobreviviente de su tanque tras un ataque directo, y posteriormente fue trasladado a la Franja, donde comenzó su largo cautiverio.

Desde el Hospital Ichilov de Tel Aviv, donde se encuentra internado por las graves heridas sufridas —entre ellas quemaduras en el brazo derecho, daños en la visión y secuelas de desnutrición—, Matan contó que su principal refugio fue la oración. “Era claro para mí que saldría del cautiverio. El lugar donde estaba fue bombardeado, pero no me pasó nada; fue una serie de milagros”, expresó.

Durante los primeros meses, sometido a torturas y condiciones inhumanas, decidió aferrarse a su espiritualidad. “Insistí en ponerme los tefilín y en conseguir un libro de rezos y un Tanaj (Biblia)”, relató. “Se lo exigí a mis captores, y me los dieron. Incluso un alto funcionario de Hamás me entregó personalmente el libro de rezos.”

A partir de ese momento, la fe se convirtió en su ancla diaria en medio de la oscuridad. “Rezaba tres veces al día: por la mañana, al mediodía y por la noche. Eso me protegía, me daba esperanza”, contó.

Su madre, Anat, explicó que su hijo soportó un sufrimiento extremo: “Fue torturado brutalmente, sufrió quemaduras y heridas graves. Vivía en condiciones imposibles”. Su padre, Hagai, agregó que “fue tratado como un prisionero de guerra. Estuvo aislado, sin comida suficiente, y fue movido de un lugar a otro, a veces con otros siete hombres en el mismo pozo”.

La fundadora de la organización Kesher Yehudi, Tzili Schneider, quien lo visitó en el hospital y le entregó un nuevo par de tefilín, lo describió como “un verdadero héroe que se aferró a su judaísmo incluso en el infierno”.

“Fue asombroso ver la pureza de su fe: cómo, en medio de los horrores de los túneles de Hamás, Matan encontró una fuerza interior inmensa y se reconectó con su confianza en el Creador”, señaló Schneider.

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