Itongadol/Agencia AJN.- Ocho países de mayoría musulmana, entre ellos Emiratos Árabes Unidos, respaldaron el anuncio de Gran Bretaña de imponer sanciones contra los asentamientos israelíes en Cisjordania y pidieron a otros gobiernos que adopten medidas similares contra organizaciones y personas vinculadas a la actividad de los asentamientos.
Qatar, Turquía, Egipto, Indonesia, Jordania, Pakistán, Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos difundieron un comunicado conjunto en el que expresaron su respaldo a la decisión británica y manifestaron su esperanza de que contribuya a impulsar nuevas medidas de la comunidad internacional.
Los ministros de Relaciones Exteriores de los ocho países señalaron que esperan que la decisión del Reino Unido “ayude a movilizar a la comunidad internacional para adoptar medidas similares, de conformidad con el derecho internacional, y responsabilizar a organizaciones y personas vinculadas con actividades ilegales de asentamientos”.
El pronunciamiento tiene una particular relevancia por la participación de Emiratos Árabes Unidos, que mantiene relaciones diplomáticas con Israel desde los Acuerdos de Abraham de 2020 y que en los últimos años desarrolló vínculos políticos y económicos con Jerusalem.
A pesar de esa relación, Abu Dhabi mantiene una posición crítica respecto de la expansión de los asentamientos israelíes en Cisjordania y sostiene públicamente la necesidad de avanzar hacia una solución de dos Estados.
El comunicado se produjo después de que el gobierno británico anunciara nuevas medidas contra los asentamientos israelíes. Londres argumentó que la expansión de los asentamientos y la violencia de colonos amenazan la posibilidad de establecer un Estado palestino y perjudican las perspectivas de una solución negociada al conflicto.
Los ocho países también se refirieron al futuro de la Franja de Gaza y pidieron la “implementación plena e inmediata” del plan de 20 puntos presentado por el presidente estadounidense Donald Trump para la etapa posterior a la guerra.
Además, los ministros reclamaron el establecimiento de un Estado palestino independiente con su capital en Jerusalem Este, una propuesta que el gobierno israelí rechaza.
La declaración refleja así una posición común entre ocho países musulmanes respecto de dos de los principales asuntos que actualmente se encuentran en el centro de las discusiones internacionales sobre el conflicto: el futuro de los asentamientos israelíes en Cisjordania y la estructura política que debería adoptar Gaza una vez finalizadas las operaciones militares.
La inclusión de Emiratos Árabes Unidos también pone de relieve las diferencias que persisten entre sus vínculos diplomáticos con Israel y sus posiciones respecto de la cuestión palestina. Aunque ambos países mantienen relaciones oficiales y una cooperación creciente desde 2020, Abu Dhabi continúa defendiendo públicamente la creación de un Estado palestino y se opone a medidas que considera contrarias a ese objetivo.
El llamado conjunto a seguir las sanciones británicas se produce además en un contexto de creciente presión internacional sobre Israel por sus políticas en Cisjordania. Los gobiernos firmantes sostuvieron que las medidas contra organizaciones y personas vinculadas con los asentamientos deberían ser acompañadas por una acción internacional más amplia y coordinada.
Al mismo tiempo, los ocho países respaldaron la propuesta estadounidense para Gaza, aunque la vincularon con su demanda de avanzar hacia la creación de un Estado palestino independiente. Esta cuestión constituye uno de los principales puntos de desacuerdo con Jerusalem, que rechaza la creación de un Estado palestino en los términos planteados por estos gobiernos.

