El Gobierno israelí ha decidido hoy que los hijos de los trabajadores extranjeros que lleven más de seis años viviendo en el país podrán obtener el permiso de residencia permanente.
No obstante, esta medida sólo será aplicable a aquellos menores que entraron en Israel antes de cumplir los 14 años y que han residido en el país al menos seis años.
Los niños de los trabajadores extranjeros podrán solicitar el permiso de residencia en Israel ante el Ministerio del Interior hasta el próximo 31 de agosto, y se estima que la medida podría ser aplicable a entre 700 y 800 menores.
La iniciativa fue formulada por el ministro del Interior, Rony Bar-On, y apoyada por 18 ministros del gabinete y rechazada por cinco, entre ellos los miembros del partido religioso sefardí Shas y la actual responsable de Asuntos Exteriores, Tzipi Livni.
Bar-On también pidió a los miembros del Ejecutivo, reunidos hoy en la sesión semanal de los domingos, que dieran el visto bueno a otra iniciativa para garantizar igualmente la residencia permanente a los hijos de los trabajadores extranjeros que no cumplían los requisitos de la propuesta anterior, medida que fue rechazada.
Según las normas existentes hasta la fecha, el hijo de un trabajador no israelí tiene que haber vivido al menos diez años en el país para poder recibir la residencia permanente.
En los últimos años, la legislación en materia de inmigración ilegal al país se ha endurecido y las autoridades han deportado a miles de trabajadores, algunos de los cuales llevaban años residiendo en Israel.
El ministro de Comercio y Trabajo, y líder del partido religioso sefardí Shas, Eliyahu Yishai, ha expresado su preocupación ante la nueva decisión aprobada por el Gobierno, que calificó de ser ‘el comienzo del fin del Estado Judío’.
Agregó que se trata de una ‘medida que se asemeja a un cinturón explosivo económica y socialmente’. ‘Caminamos…(dijo)… sobre una cuesta resbaladiza y estamos a punto de perder nuestra identidad hasta el final’.
Por su parte, la Asociación de Ayuda al Trabajador Extranjero en Israel respondió con satisfacción a la decisión tomada hoy y dijo que se trata de una ‘solución importante y valiente, que resolverá la situación de centenares de niños y sus familias’.

