Itongadol/Agencia AJN.- Ucrania aseguró este miércoles que ayer hundió el patrullero Izumrud, perteneciente al Servicio Federal de Seguridad de Rusia (FSB), mediante un dron marítimo en un ataque contra el puerto de Gelendzhik, en la costa rusa del mar Negro, cerca del llamado ‘‘palacio de Putin’’. Kiev difundió imágenes del operativo y afirmó que la embarcación fue destruida tras el impacto del vehículo no tripulado.
El ataque llamó la atención porque Gelendzhik se encuentra a unos 15 kilómetros del complejo conocido como el ‘‘palacio de Putin’’, una lujosa residencia cuya existencia fue revelada en 2021 por el fallecido opositor ruso Alexei Navalny. Sin embargo, el Kremlin negó que el presidente Vladimir Putin sea propietario del inmueble.
Según la Armada ucraniana, el ataque fue realizado con el Sargan-3000, un dron marítimo desarrollado en Ucrania. Las autoridades de Kiev sostuvieron que la embarcación explotó tras el impacto, provocando bajas entre la tripulación rusa. Imágenes satelitales difundidas por Ucrania muestran al Izumrud con el casco partido en dos.
Hasta el momento, el Gobierno ruso y el FSB no confirmaron ni comentaron oficialmente el incidente.
El Izumrud pertenecía al Servicio de Guardias Fronterizos del FSB y no formaba parte de la Armada rusa. El buque, de aproximadamente 61 metros de eslora, estaba destinado a patrullas de largo alcance y vigilancia de las fronteras marítimas, y contaba con una plataforma para helicópteros.
El ataque se habría producido a unos 430 kilómetros de la línea del frente, lo que, según Kiev, demuestra la capacidad de sus drones navales para alcanzar objetivos en profundidad dentro del mar Negro.
La guerra naval en el mar Negro cambió significativamente desde el inicio de la invasión rusa a gran escala en 2022. Aunque Rusia comenzó el conflicto con una clara superioridad naval, Ucrania desarrolló una flota de drones marítimos no tripulados capaces de atacar buques e infraestructura portuaria a larga distancia. Estos sistemas fueron utilizados en numerosas operaciones contra la Flota rusa del mar Negro y otros objetivos navales.
En los últimos meses, Ucrania también incrementó los ataques contra la denominada «flota fantasma» de Rusia, integrada por petroleros utilizados para exportar crudo pese a las sanciones occidentales. En ese sentido, Kiev asevera que estas operaciones buscan reducir la capacidad logística y financiera de Moscú, mientras que las autoridades rusas mantienen medidas para reforzar la seguridad de sus puertos e instalaciones estratégicas en el mar Negro.

