Inicio Opinión Mientras Nueva York eligió a Mamdani, Somerville se convirtió en la capital del antisionismo – Opinión

Mientras Nueva York eligió a Mamdani, Somerville se convirtió en la capital del antisionismo – Opinión

Por Gustavo Beron
0 Comentarios

Itongadol/Agencia AJN.- El auge del antisionismo en Estados Unidos ha alcanzado un nuevo punto crítico en Somerville, Massachusetts, donde el 55% del electorado aprobó una consulta no vinculante que insta a las autoridades locales a cortar vínculos con empresas que “sostienen el apartheid, el genocidio y la ocupación ilegal de Palestina”. La medida, calificada como una de las más duras en el país contra Israel, ha convertido a la ciudad —según el autor de un artículo de opinión publicado en The Jerusalem Post— en “la verdadera capital del antisionismo estadounidense”.

El texto fue escrito por un residente de Somerville, exmiembro del movimiento juvenil sionista Young Judaea, quien recuerda que en los años ochenta declararse sionista “no era controversial”. Sin embargo, tras los ataques del 7 de octubre de 2023 y el resurgimiento del antisemitismo, afirma haber recuperado sus convicciones: “Me di cuenta de que los judíos no podemos depender de nadie más para garantizar nuestra seguridad. Soy nuevamente un sionista activo”, escribió.

Según relata, en Somerville defender públicamente a Israel se ha vuelto una tarea “agotadora”. Su cartel de apoyo al Estado judío fue vandalizado varias veces, incluso con notas que contenían mensajes antisemitas. Además, sostiene que los activistas propalestinos han irrumpido en actos comunitarios durante los últimos dos años —desde festivales y ferias hasta celebraciones de Janucá—, acusando a Israel de ser el único responsable del conflicto en Gaza.

Ante este clima, surgió el grupo Shalom Somerville, que reúne a judíos de distintas corrientes religiosas y políticas bajo un punto común: el reconocimiento del derecho de Israel a existir como Estado judío. “Dentro de ese marco, muchos no apoyan al actual gobierno israelí ni su conducción de la guerra, pero sí rechazan la demonización absoluta de Israel”, explicó el autor.

El punto de inflexión fue la votación de la consulta popular en noviembre de 2025. La medida fue impulsada por el grupo Somerville for Palestine, que realizó una intensa campaña en las calles. Opositores al referéndum denunciaron agresiones verbales y escupitajos a la salida de reuniones del Concejo Municipal. En contraste, Shalom Somerville centró su campaña en destacar el impacto local de la propuesta, argumentando que boicotear empresas como Caterpillar o HP afectaría servicios públicos y escuelas, sin generar ningún beneficio real para los palestinos.

El resultado final fue mixto: aunque la iniciativa fue aprobada, el candidato a intendente que se comprometió a implementarla perdió frente a su rival, quien aseguró que no la aplicará. Para el autor, esto demuestra que “los votantes querían expresar una postura simbólica, no necesariamente convertirla en política municipal”.

Pese a ello, advierte que el movimiento antisionista local seguirá presionando. “Los impulsores del boicot buscarán imponerlo en cada instancia, y nosotros seguiremos resistiendo”, señala. Shalom Somerville planea impulsar espacios de diálogo y educación sobre Israel y Palestina, en lugar de limitarse a reaccionar ante ataques.

El autor concluye con una reflexión sobre el resurgimiento de una identidad judía combativa: “Los judíos sabemos cómo ser minoría y mantener nuestra dignidad. Lo hemos hecho a lo largo de la historia. Aquí, en Somerville, estamos aprendiendo de nuevo a hacerlo, juntos”.

Fuente: The Jerusalem Post.

También te puede interesar

Este sitio utiliza cookies para mejorar la experiencia de usuario. Aceptar Ver más