Inicio NOTICIAS Importante análisis de la situación latinoamericana en un encuentro del AJC con líderes judíos de la región

Importante análisis de la situación latinoamericana en un encuentro del AJC con líderes judíos de la región

Por
0 Comentario

Itongadol/AJN.- El Comité Judío Americano llevó a cabo su Octavo Foro Estratégico para Representantes de Comunidades Judías de Iberoamérica, del que participaron 70 líderes judíos y en donde se hizo una profunda evaluación de la situación en la región luego del conflicto entre Israel y la Franja de Gaza. En diálogo con la Agencia Judía de Noticias, Dina Siegel Vann, la directora de Asuntos Latinoamericanos de la organización, destacó que también se habló sobre la presencia palestina en la región y el incremento del antisemitismo. El evento contó con la participación del embajador de Israel en la ONU, Ron Prosor, y el director adjunto de la Cancillería de Israel para América Latina, Modi Ephraim.

 
¿Cuál es la conclusión que sacaron de este importante encuentro?
 
Debemos trabajar coordinadamente, todas las políticas son locales, cada comunidad tiene sus propias prioridades, su propio modus operandi, pero compartimos una agenda en común, especialmente en lo judío, y consideramos que es de primera importancia apoyarnos los unos a los otros. Cada vez más en un mundo interrelacionado no existen fronteras, más allá de que todas las políticas son locales. Estos fenómenos son globales, regionales, y por ende requieren respuestas globales, regionales. La idea es identificar recursos, experiencias, que las comunidades pudieran compartir lo que funcionó durante la crisis en Gaza, qué rescatarían y en qué harían diferencia.
 
¿La crisis de Gaza movió el termostato de a lo que las instituciones estaban acostumbradas?
 
Hicimos un diagnóstico regional sobre la crisis de Gaza y esto se inserta en un fenómeno mucho más amplio, hemos visto un incremento del antisemitismo. América Latina no está en los niveles que está Europa, y la mayoría de casos de antisemitismo sigue siendo un fenómeno marginal en casi todos los países de la región, fuera de Venezuela en donde es un instrumento utilizado desde el Gobierno. Además, hubo varias cosas: vimos, en primer lugar, unas comunidades palestinas cada vez más activas, una coordinación sin precedentes en nuestra región, donde tuvieron un impacto muy fuerte en los distintos gobiernos, como el caso de Chile. La segunda cuestión es la irrupción en las redes sociales, que antes estaba pero no con la misma fluidez y fuerza que ahora, donde el dramatismo de las imágenes causó una serie de histeria. Por otro lado vimos que hubo decisiones de oportunismo personal. Cada país tomó sus decisiones en base a una mezcla de estos elementos. El conflicto se instaló en nuestra región y foros regionales, como el MERCOSUR, lo asumieron como un tema de agenda. Además, cuatro de sus países (Uruguay, Venezuela, Argentina y Brasil) hicieron una declaración en donde no mencionaron a Hamas. 
 
Ante esta situación, ¿qué pudieron conversar en el encuentro?
 
Lo más importante de esto es que el antisemitismo no es un problema de los judíos, es un problema de las sociedades. Si en Chile hay confrontaciones entre palestinos y judíos chilenos, es un problema de Chile, no de Israel. El gobierno tiene que asumir el problema ya que esto rebasa el derecho que asiste a cada comunidad expresar su simpatía por sus patrias ancestrales, pero siempre en un marco de respeto. El antisemitismo es un síntoma de deterioro social que debe ser enfrentado por la sociedad en su conjunto. Iberoamérica no es homogénea y cada país tiene sus propias condiciones demográficas, socio-políticas, etc. Tendríamos que ir país por país para ver cómo ser articula y cómo se ha manifestado aunque hay rasgos compartidos.
 
¿Cuáles son las mayores preocupaciones del AJC sobre el futuro?
 
En primer lugar, el incremento del antisemitismo en el mundo. Hay lugares en donde está mucho más exacerbado, como es el caso de Francia y de Alemania, que no tiene únicamente que ver con lo que está sucediendo en Medio Oriente. Obviamente nos preocupa enormemente que en la mayoría de los países de América Latina hayamos visto que todo este ánimo antiisraelí derivara en expresiones antijudias inéditas durante la crisis en Gaza. El hecho de que cinco embajadores fueran retirados es significativo. Especialmente cuando nadie más retiró un embajador, ni Jordania, ni Europa. Eso nos debe preocupar enormemente cuando sabemos que los países de Latinoamérica siempre fueron grandes amigos de Israel. Hay una tendencia a la deslegitimación de Israel muy fuerte. Además, a nivel global nos preocupa el tema de Irán, que, como sabemos, ha sido un factor en América Latina desde los atentados en Argentina. Es importante entender hasta qué grado la creciente solidaridad de algunos países, como Venezuela, con Irán a lo largo de los años también ha tenido un impacto en las distintas sociedades, en torno a la imagen y la percepción de Israel y de los judíos en distintos países.
  
¿Cómo fue el intercambio que tuvieron Ron Prosor y Modi Ephraim con las comunidades?
 
Excelente. Modi es una persona que conoce de primera mano y tiene gran simpatía por América Latina. Va a ser un excelente portavoz representante de Israel, creo que es una persona sumamente abierta a un diálogo de ida y vuelta  en torno a estos temas, entre Israel y las comunidades de América Latina. Está muy abierto a escuchar lo que funciona, lo que no funciona y tratar de responder en la medida de lo posible a las preocupaciones de las comunidades. Entiende perfectamente que Israel tiene que darle mucha mayor importancia a América Latina. Mi instituto ha trabajado para que América sea una prioridad también para EEUU. El hecho de que Estados Unidos esté distraído con muchas otras partes del mundo, además de la tradicional ambivalencia de la región hacia EU, contribuyó a los escenarios lamentables durante la crisis en Gaza.  Es sumamente importante que tanto Israel como EEUU consideren a América Latina una prioridad en su agenda de política exterior. Israel para América Latina, más allá de la narrativa, es un valor agregado. Porque toda la experiencia que tiene Israel en tecnología de punta, avances científicos, seguridad etc, para América Latina que es un región emergente, es importantísima. Y sabemos que la política exterior se mueve por dos cosas: intereses y principios.
 
¿Esto va en línea con Ron Prosor?
 
Él entiende perfectamente lo que es el bloque de países latinoamericanos en Naciones Unidas. Su presencia en nuestro foro fue un reconocimiento a la importancia de América Latina y de las comunidades. Las comunidades alrededor del mundo somos la primera línea de defensa.
 
¿Cuál es su mensaje a las comunidades judías latinoamericanas después de este encuentro?
 
En primer lugar que coordinemos esfuerzos. No existen fronteras ya en nuestro mundo. Los problemas son locales, regionales, globales, y requieren respuestas globales, regionales y locales. Creo que hay una sola organización judía internacional que cuenta con la arquitectura global y la experiencia  para hacerle frente en forma efectiva a los retos inéditos que estamos viviendo. Una organización como AJC, cuya función, desde 1906, es la construcción de puentes y de alianzas, la diplomacia global. Eso es lo que requerimos el día de hoy y tenemos la infraestructura, el prestigio y reputación y el acceso a todos los niveles para llevarla a cabo. Queremos ser un factor de ayuda para las comunidades iberoamericanas y continuaremos haciéndolo, no sólo a través de nuestros encuentros, sino día a día construyendo y ejecutando planes de acción que sean lo más efectivos para los retos que estaremos enfrentado en el horizonte.
 

También te puede interesar

Este sitio utiliza cookies para mejorar la experiencia de usuario. Aceptar Ver más

WhatsApp chat