Inicio NOTICIAS KKL en Bolivia. La presidenta de la organización en La Paz expresó su “desmotivación” por la “difícil” situación del país

KKL en Bolivia. La presidenta de la organización en La Paz expresó su “desmotivación” por la “difícil” situación del país

Por
0 Comentarios

 Itongadol.- La presidenta del KKL en Bolivia, Sara Epelbaum, relató en diálogo con la Agencia Judía de Noticias (AJN) la complicada situación que vive en el país debido a que “representar al KKL para mí es bien difícil porque tengo muy poca colaboración de la comunidad”. “Somos en La Paz 160 personas más o menos y no hay niños que estén llegando al mundo. El último Bar Mitzvá que se hizo fue hace dos años, matrimonios no hubo y la gente no paga las cuotas”.

La presidenta explicó que las problemáticas existen en todos los sentidos. Desde las adversidades económicas hasta la falta de comunicación dentro de la comunidad: “Yo soy representante acá en la ciudad de La Paz, en otras ciudades no sé si tienen representantes. He tratado de comunicarme con algunos, si querían colaborar conmigo, pero no lo logré”.

“En nuestras comunidades en Bolivia estamos en decadencia. Mucha gente se está yendo y las comunidades se están reduciendo, quizás decir a pasos agigantados sería mucho, pero sí mucha gente se está yendo, se ha muerto y no ha vuelto más la juventud”, describió con resignación.

Epelbaum lamentó su “pesimismo”, pero resaltó que deseaba ser “realista y sincera”.

“Hace 2 años estuve en el Congreso del KKL de Río de Janeiro y vine muy imbuida con el plan de que muchos argentinos han mostrado que se pueden hacer plazas, se pueden hacer reservorios de agua, reciclar agua… traté de meterme a nivel gubernamental pero me fue muy difícil porque yo trabajo sola. Soy la tesorera, la que cobra, la que manda cartas, la única representante. Somos sólo cinco personas en toda la mesa directiva”, contó.

Consultado por AJN sobre la ayuda que necesitaban para revertir esta situación expresó: “Sería muy difícil decir qué tipo de ayuda necesitamos. Estamos viviendo en una época donde tenemos un Gobierno que está en un limbo. Mucha gente dice que se quiere ir, entonces económicamente no estamos bien muchas de las empresas, no hay algo que te motive a seguir estando, pero estamos acá porque yo nací acá en mi casa y vivo acá. Una motivación no encuentro. Yo participo personalmente de las actividades en un 80 por ciento, pero casi nadie más lo hace”.

Según relató la presidenta, cada actividad que se organiza en La Paz tiene escasa convocatoria.

“Ni siquiera hay un Macabi. Hoy en día hay dos o tres niños que participan poco y nada de las actividades y para darles una idea, el miércoles a la noche que se prendió la primera vela de Jánica había dos niños de una familia que vinieron porque el papá tiene un negocio grande acá y otros dos niños de una edad adolescente.”

“Lamentablemente no tengo esa fuerza que otros líderes tienen”, afirmó como autocrítica.

“Siempre mando los e-mails a nivel comunitario, pero tengo otro tropezón ahí porque el presidente la comunidad, Ricardo Udler, siempre me tiene que autorizar a mí para poder entrar al nivel comunitario de La Paz y mandar los e-mails del KKL y no siempre tengo una colaboración.”

Por último, sobre la recaudación para la organización comentó que se dificulta por las mismas razones: “Hace dos semanas se hizo una actividad por la Shoá y fue muy poca gente. Eso es triste. Si ofreces comida y haces una actividad la gente viene un poco más. Hace unos meses se hizo una actividad a la que la gente fue porque justo era un feriado, entonces ahí aprovecho pero cuando tratas de cobrarle 5 dólares por un árbol muchos creen que te están regalando millones”.

También te puede interesar

Este sitio utiliza cookies para mejorar la experiencia de usuario. Aceptar Ver más