La comunidad judeoargentina rindió homenaje a sus casi 1.900 desaparecidos durante la última dictadura militar, en un acto convocado por la AMIA y la Asociación de Familiares de Desaparecidos Judíos de la Argentina (foto).
La ceremonia se llevó a cabo en el Auditorio de la AMIA y fue encabezada por el vicepresidente en ejercicio de la presidencia de la entidad, Ángel Barman.
“Es muy difícil dar un mensaje cuando uno tiene muchos sentimientos y un gran dolor; a pesar del tiempo transcurrido, nunca se dice todo y es imposible olvidarse de todo”, comenzó el dirigente comunitario en el acto.
Barman relató los días vividos en su época de estudiante universitario y los cambios que se produjeron con la llegada al poder de la Junta Militar.
El dirigente destacó que “hubo un grupo de valientes y osados” que, pese a las prohibiciones de ese momento, expresó sus diferencias.
Barman indicó que los militares “vinieron como los dueños del poder y se creyeron dueños de la vida de las personas, dueños de todo, y con la autoridad suficiente para torturar, para matar…”.
“Fueron años terribles para nuestra comunidad: toda la generación de mi edad somos hijos o nietos de desaparecidos en Alemania y tuvimos que sufrirlo otra vez en la Argentina, pero con este acto estamos mandando un mensaje de ‘nunca más’; es muy difícil, pero no puede volver a ocurrir”, afirmó.
El dirigente comunitario apuntó que el terrorismo de Estado “está ocurriendo en otros lugares del planeta”, por lo que consideró que se debe “mandar ese mensaje para que termine”.
“Los actuales gobernantes dieron el ejemplo, ayudémoslos más y recordemos para que no siga pasando”, agregó.
Por su parte, el secretario de Derechos Humanos de la Nación, Eduardo Luis Duhalde, apuntó que en la actualidad se contabilizan “cerca de 2.000 ciudadanos y ciudadanas de origen judío” que se encuentran desaparecidos desde la dictadura, pero que “tal vez no fueron secuestrados por ser judíos”.
Sin embargo, vivieron “un calvario” y “tuvieron que sufrir frente al odio racista y xenófobo”.
“Si hiciéramos un análisis de los sobrevivientes en los campos, creo que la proporcionalidad de los detenidos-desparecidos judíos no guarda relación con el resto”, afirmó el funcionario.
La primera oradora fue Beatriz Levín, de Madres de Plaza de Mayo-Línea Fundadora, quien destacó que sus compañeras de lucha son “hijas y nietas de la generación que llegó al país a principios del siglo XX, escapando de la persecución antisemita de Europa” y que si bien les “tocó ver de lejos la guerra de 1939, el nazismo antisemita, la Shoá, el nacimiento del Estado de Israel”, pudieron “recibir a los sobrevivientes que llegaron a la Argentina”.
“Nunca pudimos imaginar que la tragedia se repetiría en nuestro país, con el advenimiento de la dictadura militar, el 24 de marzo de 1976; desde entonces, para cada uno de nosotros hay un antes y un después de la fecha en que se llevaron a nuestros hijos, hijas, familiares… Así comenzó la ‘Noche y niebla’ argentina”, admitió, en referencia a un famoso texto alusivo a la Shoá.
Luego, Levín recordó la falta de respuesta de las autoridades a los pedidos que les realizaban, el terror reinante y cómo en 1977 comenzaron a reunirse las Madres de Plaza de Mayo, acompañadas por valientes periodistas, abogados y religiosos, entre los cuales destacó la tarea del rabino Marshall T. Meyer.
“A partir de 1983, con el advenimiento de la democracia, Marshall Meyer y Herman Schiller fundaron el movimiento de familiares de judíos desaparecidos en la Argentina, un espacio en el cual pudimos desplegar todos juntos nuestras acciones en la búsqueda de verdad, justicia y memoria, a la par de los demás organismos de derechos humanos del país y el exterior”, finalizó.
Durante la ceremonia hubo un sentido reconocimiento a Rosa Roisinblit, de Abuelas de Plaza de Mayo, y un homenaje al periodista Rodolfo Walsh, expresado a través de su viuda, Lilia Ferreyra.
Ésta y Levín le agradecieron especialmente a Marcos Weinstein, de la Asociación de Familiares de Desaparecidos Judíos, por haber sido invitadas a hacer uso de la palabra en el acto.
Estuvieron en el mismo el embajador de Israel en la Argentina, Daniel Gazit; la sobreviviente de la Shoá y Madre de Plaza de Mayo, Sara Rus; y el juez federal Daniel Rafecas.
Además participaron los ex presidentes de la AMIA Abraham Kaul y Luis Grynwald, y Mauricio Brodsky, miembro de la Asociación de Familiares de Desaparecidos Judíos en la Argentina durante la Dictadura Militar.
A ellos se agregaron el senador Daniel Filmus, el director de Relaciones Institucionales del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Claudio Avruj; el gran rabino de la comunidad judeoargentina, Shlomó Benhamú y el integrante de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos, rabino Daniel Goldman.
Otros funcionarios nacionales presentes fueron el síndico general, Daniel Reposo; el secretario de Culto, Guillermo Olivieri; la directora general de Asuntos Culturales, Magdalena Faillace; la directora de Asuntos Jurídicos de la Secretaría de Derechos Humanos, Andrea Gualde; el director de Asistencia Técnica de la Enseñanza Pública de la Gestión Privada del Ministerio de Educación, Enrique Martínez; el director del Departamento de Educación del Archivo Nacional de la Memoria, Ignacio Armaris; la directora de Educación del Parque de la Memoria, Cristina Gómez Pinto.
También asistieron el director de Educación de Gestión Privada de la Provincia de Buenos Aires, Néstor Rivet; y el profesor de la escuela San Martín de Tours José María del Corral, entre otros.
Asimismo, del ámbito comunitario concurrieron José Scaliter, Benny Zugman y Tomy Saieg, vicepresidente 2º, tesorero y prosecretario 1º de la AMIA, respectivamente; Alberto Hammerschlag, Mario Comisarenco, Diana Laufer y Ricardo Said, sendos vicepresidente 3º, tesorero y prosecretarios de la DAIA; y Susana Gelber y Flavio Goldvaser, prosecretario 1ª y protesorero 2º de la Organización Sionista Argentina.
Estuvieron, además, Mario Feferbaum, ex presidente del Museo del Holocausto; Sergio Borisonik, presidente de Avodá, y su par de Plural JAI, Raúl Stolarza, junto con José Adaszko y David Salischiker, de la misma agrupación, y Nataniel Gorenberg, de Sionistas Independientes.
La ceremonia fue conducida por el director ejecutivo de la AMIA, Daniel Pomerantz, y contó con la participación del cantante Víctor Heredia y la proyección de un video con la visita, organizada por la AMIA, de alumnos de la red escolar judía al Parque de la Memoria.
Este acto de recordación es realizado por la AMIA y la Asociación de Familiares de Desaparecidos Judíos en Argentina desde 2004.
Fotos: Nicolás Kremenchuzky