El vicepresidente de la AMIA, Angel Barman, aseguró que el atentado perpetrado contra la sede de la mutual israelita de Buenos Aires, ocurrido en 1994 con un total de 85 muertos, fue “un ataque contra los judíos” y desestimó que el objetivo haya sido agredir a la Argentina.
Barman realizó estas declaraciones en un discurso dado en el Beit Hakneset (sinagoga) de la comunidad Talpiot durante un oficio de recordación (Hascara) de las víctimas del atentado terrorista que se llevó a cabo ayer al cumplirse 16 años del trágico hecho según el calendario hebreo.
En esa exposición, Barman, quien se encuentra en ejercicio de la presidencia de la AMIA debido a que Guillermo Borger se encuentra en Europa, señaló que “hace 16 años un grupo de dirigentes de un país (Irán) se sentó en una mesa y decidió hacer un atentado en otro país (Argentina), lo hizo y le fue muy bien”.
“Indudablemente una potencia extranjera que coloca una bomba efectúa un acto de guerra. Pero no nos engañemos, seguramente muchos de esos dirigentes no sabían dónde quedaba la Argentina, por lo tanto fue un ataque contra nosotros: los judíos”, afirmó el dirigente comunitario.
Barman también se quejó por la escasa participación comunitaria que hubo en el acto central realizado el viernes pasado frente a sede de la calles Pasteur 633 para recordar y reclamar justicia. “El viernes pasado en el acto central conmemorativo estuvieron presentes 7.000 personas, pero 7.000 personas en nuestra comunidad es el 3 por ciento de sus miembros”, sostuvo.
“Somos las víctimas del atentado – continuó- y cómo es posible que en una comunidad con gran cantidad de actividades sociales, deportivas y culturales, los dirigentes de las instituciones y de las escuelas no hayan logrado incentivar a la gente para que se dé cuenta que la única manera de que los judíos no volvamos a ser víctimas de estos atentados es salir a la calle y solicitar lo que queremos”.
De esta manera, el vicepresidente de la AMIA se apartó en gran medida del discurso habitual de la dirigencia comunitaria que en reiteradas oportunidades trató de marcar que el atentado fue un ataque a la Argentina
Barman insistió en que los miembros de la comunidad judía deben salir a la calle para reclamar justicia y para “colaborar con todos para que esto llegue a un veredicto favorable, que por lo menos se encuentre un culpable, que no creo que sea una cosa tan difícil”.
Para el vicepresidente de la AMIA, los terroristas antes de perpetrar el atentado contra la mutual llevaron “probaron” con la Embajada de Israel.
El dirigente consideró que los agresores “tenían todo preparado” en la Argentina para “hacer ese acto delictivo, tenían sus cómplices, encubridores, gente que iba a borrar las pruebas y pusieron la bomba en la Embajada”.
“Fue tan bien para ellos que en el momento de las probanzas lo hicieron pasar como que fue una implosión, cuando los que pasábamos por la vereda de la embajada veíamos el agujero que había hecho la bomba. Por supuesto que no se pudo probar nada”, agregó.
Para Barman en el caso del atentado a la AMIA se encararon acciones con “más seriedad”, pero consideró que “muchos años fue simplemente una burla, en la cual uno de los cómplices principales del atentado confesó que era verdad que él había ayudado a hacerlo y sin embargo no lo inculparon”.
La referencia tiene que ver con el reducidor de autos Carlos Telleldín, sospechado de haber facilitado la trafic con la que se perpetró el atentado
“Por suerte la Corte Suprema resolvió que vuelva a ser juzgado y quizás se vaya por otro camino”, sostuvo, por último, Barman durante este homenaje en el que estuvieron presentes los principales líderes comunitarios y religiosos judíos.
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