La masacre de Kielce no fue llevada a cabo por militares o las SS, sino por la gente común, hombres, mujeres y niños en forma absolutamente feroz y voluntaria.
La matanza continuó mas tarde, alcanzando las 1500 personas muertas, de una población total de 200.000 almas, remanente de aquellas 3 millones de personas que constituían la vida judía en Polonia en el año 1939.
Hoy en Polonia, el Vice – Primer Ministro y Ministro de la educación es un exponente claro de la discriminación y un impulsor del odio a los Judíos.
En respetuoso recuerdo de aquellos que fueron asesinados por una turba alimentada por el odio – racial, nos reuniremos para decir Kadish frente a la Embajada de Polonia – Alejandro M. de Aguado 2870 -, el día Martes 4 de Julio a las doce del mediodía, puntualmente.

