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La Brigada Judía y las frustradas esperanzas sionistas

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 Itongadol.- En el año 1914, el Imperio Otomano entró en la Primera Guerra Mundial como aliado del Imperio Alemán, lo que determinó que Francia y Gran Bretaña le declararan la guerra a Turquía. Este hecho fue muy importante para los sionistas judíos pues Palestina se encontraba bajo dominio turco y la gran preocupación residía en cuál sería el destino del territorio palestino al fin de la conflagración.

En enero de 1915, el ministro del gabinete británico, Herbert Samuel, se manifestó en apoyo de la creación de un Estado Judío al igual que Jaim Weizmann, de la Universidad de Manchester que buscaba políticos británicos que apoyaran la causa sionista.

Los británicos llevaban gobernando extraoficialmente Egipto durante décadas y se esperaba que invadieran Palestina para atacar a los turcos. Era indispensable crear una fuerza militar judía que luchara junto a los británicos, en Egipto había miles de judíos rusos y sefardíes que habían sido obligados a abandonar Palestina porque habían rechazado la exigencia del gobierno de adoptar la ciudadanía turca,razón por la que fueron expulsados inmediatamente.

La cuestión de la creación de un batallón judío en 1914 había dado lugar a un gran debate que dividió a los judíos británicos, aun antes de que Turquía entrara en el conflicto bélico.

Algunos temían que la creación de un batallón exclusivamente judío estimulara aún más los prejuicios antisemitas existentes. The Times en diciembre de 1914 había culpado a los "criptojudíos" turcos (doehmes?) por llevar a su país a la guerra. Habían sido sobornados por Alemania, según se decía, para traicionar "una fe que no es la suya".

Joseph Trumpeldor, un veterano y héroe judío de la guerra ruso-japonesa y Vladimir Jabotinsky, el activista sionista, habían intentado en vano convencer al general Maxwell, el comandante británico en Egipto, de la necesidad de crear un ejército judío. Finalmente lo lograron, pero no fue nada parecido a lo que habían hecho los macabeos o Bar Kojba, luchando por la libertad de la tierra de los judíos. Constituyeron una pequeña unidad de arrieros que usaría mulas para llevar municiones, agua y alimentos para los soldados británicos, en abril de 1915, 562 voluntarios zarparon hacia Turquía.

Ocho judíos y seis británicos no judíos fueron los oficiales que estuvieron a cargo pero toda la fuerza fue comandada por un protestante irlandés, el teniente coronel John Patterson, muy versado tanto en la historia judía como en las historias bíblicas desde su juventud.

Tenía perfectamente claro que por vez primera desde aquellos muy lejanos días, los judíos habían conformado una fuerza militar y que él tenía su propio papel en este drama histórico.

(Basta mirar una foto que hizo sacar cuando comandaba la Legión Judía en Fort Edward (Nueva Escocia) en Iom Kipur en 1918.)

El orden del día fue dado en hebreo y alentó la representación de símbolos judíos tradicionales en toda la unidad. Sabía lo que significaba esto para los judíos que no habían poseído un ejército durante casi dos milenios. Se veía a sí mismo como el comandante de ejército del Rey David.

Unos días antes de la llegada de Cuerpo de Mulas de Sion, los británicos y el Anzac (Australia y Nueva Zelanda) en Gallipoli habían tenido numerosas pérdidas. Un piloto británico, informó que se veía desde arriba como el mar, desde la costa, estaba teñido de rojo por la sangre de muertos y heridos. Con gran coraje, pasaron ocho meses bajo fuego sin refugio, llevando suministros a las tropas británicas A pesar de que los judíos tenían orden de no combatir, tomaron las armas y lucharon con los Royal Inniskilling Fusiliers con la tácita autorización de Patterson que se hizo el distraído.

Varios de ellos recibieron la Medalla de Conducta Distinguida y recibieron menciones. Pero se sentían muy frustrados y distantes de su objetivo de expulsar a los turcos de Palestina. En junio de 1915, 75 arrieros solicitaron la repatriación a Egipto. Patterson había castigado a los tres líderes, haciéndolos atar a las ruedas de una carreta con una dieta de pan y agua durante tres días. La razón de su conducta fue porque tenía la convicción de que el Cuerpo de Mulas de Sion, se convertiría en el núcleo de un ejército judío, para logarlo debía haber unidad y disciplina.

Este proyecto de Winston Churchill, entonces Primer Lord del Almirantazgo, de borrar a Turquía de la guerra se convirtió en su mayor fracaso y terminó con su renuncia al gobierno.

El costo más grande y trágico fue el de cien mil muertos y medio millón de heridos entre febrero y diciembre de 1915 que cambiaron el curso de la I Guerra Mundial y contribuyeron a prolongar los combates tres años más. En 1916, la campaña de Gallipoli había terminado, una catástrofe sin gloria y el Cuerpo de Mulas de Sion regresó al Medio Oriente. La Oficina de Guerra se negó a pagarles una pensión ya que se los consideraba empleados temporales a pesar de que 14 habían muerto y 60 habían sido heridos en la lucha por la Corona británica.

Habían pasado ocho meses bajo fuego sin refugio, trabajando día y noche, para llevar balas y suministros a las tropas británicas.
Sin embargo, algo había cambiado dramáticamente. El nombre del Sion Mule Corps era ahora ampliamente conocido a través de repetidas menciones en la prensa internacional.

Para los judíos, el humilde arriero se convirtió en el símbolo exaltado del valiente guerrero judío. En 1915, Jabotinsky había sido fundamental por su capacidad retórica para persuadir a los judíos palestinos expulsados ​​para que se alistaran. Sin embargo, se indignó profundamente cuando todo lo que se le ofreció fue la creación de un cuerpo de mulas y no un ejército de combate. Mientras Trumpeldor aceptó la propuesta, un agraviado Jabotinsky se fue a Italia, pero luego admitió que se había equivocado, la existencia de esa pequeña unidad de transporte y la conducta que había observado en el campo de batalla había promovido la causa del sionismo y roto la barrera de la indiferencia internacional.

Posteriormente escribió que hasta ese momento había sido imposible hablar sobre sionismo aun incluso a los estadistas amigos: en un momento tan cruel como ese, ¿quién podría realmente esperar que se preocupen por los asentamientos agrícolas o el renacimiento del hebreo? Todo lo que estaba, por el momento, simplemente estaba fuera de su campo de visión.

El Sion Mule Corps se disolvió el 26 de mayo de 1916, solo había existido durante poco menos de un año. Sin embargo, 120 de sus miembros se dirigieron a Londres, donde se alistaron como la 5ª Compañía del 20º Batallón de los Fusileros Reales. Cualquier mención del Zion Mule Corps ahora les abrió las puertas para la discusión con el establecimiento político y militar británico. Este remanente del Zion Mule Corps se convirtió en el núcleo de una Legión Judía, y prestó servicio en Palestina en 1918 y condujo al establecimiento de la Hagana en la década de 1920, que a su vez se transformó en las Fuerzas de Defensa de Israel en 1948. El ejército británico en Gallipoli usaba mulas porque eran resistentes al calor y la sed. Estos animales también son increíblemente tercos. Por lo tanto, eran los compañeros totalmente apropiados para sus conductores igualmente obstinados que se habían empeñado en la imposible tarea de cambiar el curso de la historia judía.

En 1917 el Ejército Británico tomó una decisión bastante innovadora para la época, con la creación de una fuerza multinacional de soldados de todos los continentes, como parte de su campaña en Oriente Medio contra el Imperio Otomano. “La Legión Judía era el nombre de cinco batallones de voluntarios judíos establecidos como 38a del ejército británico a través de 42o (Servicio) Batallones de los Fusileros Reales". El objetivo de los judíos al combatir en esta guerra con los otomanos respondía a la esperanza de ganar el apoyo para la creación de un Estado judío en la paz de la posguerra.

La legión estaba compuesta por el regimiento de los Fusileros Reales (un regimiento de Londres) que formó cinco batallones judíos. La 38 estaba compuesta por inmigrantes judíos de Rusia. La 39 se componía de voluntarios estadounidenses, canadienses, británicos y argentinos. La 40 se formó en realidad en Palestina cuando los batallones llegaron allí en junio. Muchos de los 40 habían servido en la policía judía del Imperio Otomano. Había dos batallones más de reserva en Plymouth. En conjunto los batallones eran conocidos como la "Legión Judía". A pesar de la controversia sobre la creación de batallones de judíos, los legionarios llevaban la insignia del Magüen David en la manga izquierda con los colores simbólicos de rojo, azul y púrpura, la 38 ª y 39 ª lucharon en las batallas en el valle del Jordán, en el verano de 1918, las legiones fueron reconocidas en 1919 con la concesión del título de "El Primer Batallón de Judea" y un símbolo de identificación con la Menor como emblema.

Los judíos que integraban la legión, antes de embarcarse para Medio Oriente desfilaron por las calles de Londres, especialmente por Whitechappel por expresa decisión del Teniente Coronel Patterson y lo hicieron con la bayoneta calada por expresa autorización del alcalde de la ciudad. En la marcha, fueron agasajados y honrados por las multitudes, la orgullosa comunidad judía así como por el de los espectadores que asistieron al desfile, luego fueron recibidos por el Lord Mayor de Londres en su mansión. Posteriormente 38° Batallón marchó hacia Waterloo, donde se unieron a sus camaradas en Southampton donde se embarcaron para Palestina. Uno de los que testimonió todos estos estos hechos, Sugarman escribió “En conclusión, debemos tener en cuenta cuán significativo fue este día en la historia judía. Es demasiado fácil para los judíos de hoy, vivir en un país donde disfrutamos de tanta libertad y en un mundo donde Israel es fuerte y está bien establecido, olvidar lo sorprendente que debe haber sido, lo enormemente simbólico que fue para los judíos que huyeron de terribles persecuciones en Europa, para alcanzar la libertad en Gran Bretaña, y ser testigo de un regimiento judío que va a luchar para liberar a Erete Israel. Y todo sucedió en Whitechapel.”

Numerosos soldados de las legiones judías se distinguieron más tarde en sus respectivos campos, como Yitzhak Ben-Zvi y David Ben-Gurion, quienes se convirtieron respetivamente luego, en el segundo Presidente de Israel y en el Primer Ministro. El Coronel Eliezer Margolin fue condecorado con la Orden de Servicios Distinguidos.

Patterson condujo a los "judeanos", como fueron llamados, a los honores de batalla contra los otomanos en Megido y Nablus, donde percibió el trato antisemita que les daba el ejército británico a sus soldados por parte del ejército británico. Por ejemplo, la legión fue apostada durante mucho más tiempo que cualquier otra unidad en el Valle del Jordán, lo que resultó en que un ochenta por ciento de la tropa se enfermó de malaria. Los suministros siempre tardaban en llegar y los oficiales disfrutaban lanzando insultos antisemitas. Esto enfureció a Patterson, un comandante devoto que estaba orgulloso de la aptitud de combate de sus tropas. Mientras tanto, Patterson se sorprendió al encontrar entre sus soldados fuertes diferencias de opinión sobre el sionismo. El ejército había permitido el alistamiento de judíos norteamericanos apasionadamente sionistas que renunciaron a su nacionalidad para hacerlo, pero un número significativo de los judíos británicos tenían poca simpatía por el proyecto de creación de un Estado judío. Para ellos, estar en la Legión Judía significaba luchar entre los suyos, eludiendo el trato antisemita que padecían por parte de la oficialidad y los camaradas británicas.

La Legión Judía se destacó por ser el primer ejército hebreo moderno, y fuente de inspiración tanto del actual Ejército Israelí, elTsahal, como de los grupos armados sionistas del período de entreguerras (la Haganá, el Irgún y el Lehi). Terminada la Primera Guerra Mundial, el Gobierno británico que controlaba el territorio de Palestina disolvió la Legión Judía en 1919.En "Nosotros estamos viniendo, Sin miedo: Las legiones judías y la Tierra Prometida en la Primera Guerra Mundial " (We Are Coming, Unafraid: The Jewish Legions and the Promised land in the First World War ), el Dr. Michael Keren, profesor de Ciencias Políticas y de la Comunicación y la Cultura, y la Dra. Keren Shlomit, profesora de Historia y Estudios de Israel, examinaron los diarios personales, cartas y memorias de los soldados que lucharon en las Legiones Judías. Hasta ahora se ha comprendido poco sobre la experiencia experimentada por miles de soldados judíos que habían emigrado de Rusia, en el cambio de siglo, hacia diversos países y que luego fueron enviados al frente como libertadores de la Tierra de Israel. Su estudio revela la experiencia del soldado como un momento crítico en la creación de un nuevo sentido de nacionalismo judío – que no estaba determinado por fronteras, pero si por la historia y la experiencia compartida – entre las personas que se habían dispersado ampliamente.

"Los inmigrantes procedentes de Rusia eran reacios a luchar por Gran Bretaña, aliada al régimen zarista del que acababan de escapar. Pero cuando la llamada llegó para luchar por la Tierra de Israel, origen de su religión y de su historia desde hace más de 2000 años, muchos de ellos, sobre todo en América del Norte, se ofrecieron como voluntarios" dice Michael Keren.

Los historiadores relatan que en el momento de la inmigración, en países como Canadá, los EE.UU. y Gran Bretaña estaba muy extendido un estereotipo sobre los judíos como "vagos y cobardes que querían escapar del servicio militar" y que los persiguió en sus nuevos países.

Al no haberse alistado, porque muchos no cumplían los requisitos de ciudadanía, o porque no querían luchar con los aliados del odiado régimen zarista, el estereotipo les causó dificultades para integrarse en sus nuevos países de residencia.

"En la Primera Guerra Mundial, muchas pequeñas nacionalidades se unieron a la guerra con el fin de garantizar la libre determinación de sus naciones para cuando terminara la guerra. Este fue también el caso de los batallones judíos", dice Shlomit Keren.

Su libro presenta a soldados que describen su experiencia a través de una perspectiva judía única. Estos incluyen por ejemplo a Miguel, de Argentina que se va de casa por primera vez con destino a un futuro desconocido, un judío ruso de Chicago que viaja a Palestina en un buque de guerra amenazado por los submarinos alemanes sólo para descubrir que había mucha diferencia entre la realidad y la imagen bíblica de "la tierra de leche y miel" Berezin, que venía del Bronx neoyorquino que estaba muy renuente a darle su lealtad a Su Majestad el Rey de Inglaterra y Abraham de Inglaterra, que tenía el relato bíblico del Éxodo como punto de referencia, mientras se hallaba como soldado en Egipto.

Los escritos expresan una emoción orgullosa sobre estas experiencias, como una marcha en uniforme a la sinagoga en sábado, la celebración del Seder de Pesaj en la Tierra de Israel o escondidos en zanjas a través de las líneas turcas durante el Yom Kipur, el Día de la Expiación", escriben los autores.

"Lo que es común en los escritos de los soldados son los fuertes sentimientos, auténticos que los soldados judíos tenían hacia la Tierra de Israel como resultado de su educación religiosa", dice Michael Keren. "Las Legiones Judías borrarán el viejo estereotipo de la cobardía judía, incapaz de defenderse a sí mismo cuando es necesario, como los demás". Únicamente los integrantes de los batallones judíos fueron dados de baja al mismo tiempo por la War Office, los ingleses no querían fuerzas armadas judías en su territorio, pero era imposible, como se vio luego, destruir el propósito por el cual esos judíos habían hecho la guerra bajo el mando británico.

Las cenizas del jefe de la Legión Judía de la Primera Guerra Mundial John Henry Patterson fueron enterradas en Israel junto a las de su mujer cerca de las tumbas de muchos de sus soldados en en el cementerio militar Moshav Avihayil cerca de Netanya, que fue fundado por veteranos de la Legión Judía, en noviembre de 2014 por disposición de su nieto, que había decidido cumplir con el anhelo de su abuelo. Que su tumba estuviera junto a la de sus queridos y valientes soldados.

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