Itongadol.- Lorena Sued – United for Eternal Peace
Jasidut nos enseña que en Elul “HaMelej baSadé”, “el Rey está en el campo”.
¿Y qué significa?
Hashem siempre está con nosotros y nuestra neshamá siempre está conectada con Él.
Lo especial de Elul es que esa cercanía se vuelve más fácil de sentir y de revelar.
Y esto me hace pensar en el Mode Aní.
Cada mañana, cuando abrimos los ojos y decimos Mode Aní, no solamente despertamos nuestro cuerpo. También despertamos nuestra neshamá, nuestra chispa divina, y recordamos quiénes somos y con Quién estamos conectados.
Por eso podríamos decir que Elul es como el Mode Aní del año.
Es un momento especial para despertar nuevamente, volver a nuestra esencia y fortalecer nuestra conexión con Hashem.
Y justamente esta semana, en Parashat Ki Tetzé, encontramos una idea que se conecta profundamente con esto.
La parashá comienza con las palabras: “Ki tetzé la-miljamá” — “Cuando salgas a la batalla”.
Jasidut explica que estas palabras pueden entenderse también en relación con la neshamá, que desciende a este mundo para cumplir una misión.
Y, de alguna manera, eso vuelve a suceder cada mañana.
Cuando decimos Mode Aní, Hashem nos devuelve nuestra neshamá. No solamente recibimos un nuevo día: recibimos nuevamente la posibilidad de salir al mundo y cumplir la misión para la cual nuestra alma fue enviada.
Hashem me devolvió hoy mi neshamá porque todavía tengo una mitzvá que hacer, una luz que revelar y una parte del mundo que transformar.
Durante el mes de Elul se acostumbra a escuchar el shofar.
El sonido del shofar es un llamado a despertar. Como si nos dijera:
“Despertá. Recordá quién sos. Volvé a tu esencia.”
Y todo esto se conecta profundamente con la Gueulá.
La Gueulá es el momento en que la presencia de Hashem estará completamente revelada en el mundo. Pero podemos comenzar a vivir esa realidad desde ahora, revelando cada vez más nuestra neshamá y la presencia de Hashem en nuestra vida cotidiana.
Cada vez que elegimos una mitzvá, una palabra de Torá, un acto de jesed o una decisión conectada con nuestra esencia, revelamos un poco más esa realidad y ayudamos a revelar en el mundo la Gueulá verdadera y completa.
El Rebe nos enseñó que somos la generación de la Gueulá.
Así como Miriam preparo su pandereta en Mitzraim con la certeza absoluta de que Hashem los iba a liberar, también nosotras debemos vivir con esa misma certeza.
Preparar nuestras panderetas.
Prepararnos para recibir a Mashíaj.
Y estar listas para bailar con alegría en la Gueulá verdadera y completa.
Que este Elul sea nuestro gran Mode Aní: un despertar de nuestra neshamá, de nuestra misión y de la certeza de que estamos listas para recibir a Mashíaj.

