Itongadol.- Una investigación de Haaretz reveló una sofisticada operación extranjera que utilizó inteligencia artificial para infiltrarse en comunidades israelíes en Facebook y WhatsApp, explotando la polarización interna y la guerra en Gaza para manipular la opinión pública.
En los últimos meses, miles de usuarios israelíes comenzaron a ver en sus redes un nuevo grupo con un nombre familiar: “Mothers Cook Together” (“Las madres cocinan juntas”).
Con recetas, fotos de comidas y publicaciones cotidianas, parecía idéntico al popular foro de cocina israelí del mismo nombre. Pero no era un espacio inocente: era una trampa.
Según la investigación, el grupo formaba parte de una red de influencia extranjera que usaba contenido generado por IA para atraer a usuarios israelíes conservadores y religiosos. Páginas con títulos como “Una bendición al día” o “Salmos: un capítulo diario” funcionaban como señuelos para ganarse la confianza del público y luego redirigirlos a grupos de WhatsApp donde se recopilaban datos personales y, eventualmente, se difundía contenido político.
Los investigadores aún no lograron identificar de manera concluyente el origen de la operación, aunque señalaron posibles vínculos con China, Rusia o Irán, basándose en patrones detectados en campañas similares.
Un antecedente directo se registró en Rumania el año pasado, donde una red casi idéntica comenzó con páginas religiosas y de oración antes de transformarse en una campaña política a favor de candidatos pro-rusos. La intervención derivó en la anulación de los resultados electorales por parte del Tribunal Constitucional.
Analistas temen que Israel pueda enfrentar un escenario similar de cara a las elecciones nacionales de 2026.
Meta eliminó los grupos poco después de que Haaretz publicara su investigación. Sin embargo, el daño ya estaba hecho: miles de israelíes habían interactuado con las publicaciones, dejando rastros de datos y recibiendo mensajes diseñados para influir en sus percepciones.
La IA al servicio de la manipulación
Las páginas identificadas —activas entre abril y mayo— publicaban sin pausa contenido dirigido a israelíes de perfil tradicional y nacionalista: saludos de Shabat, imágenes falsas de soldados de las Fuerzas de Defensa de Israel, agricultores o supuestos funerales de combatientes caídos.
Varios de esos materiales fueron creados con inteligencia artificial, aprovechando la sensibilidad social en torno a la guerra en Gaza.
Investigadores privados rastrearon las cuentas detrás de esas páginas hasta perfiles falsos vinculados a números extranjeros y a operaciones previas de influencia digital en Europa del Este.

“El método de influir en las masas hoy es a través de ChatGPT”, explicó el teniente coronel (res.) David Siman-Tov, subdirector del Instituto para la Investigación de la Metodología de Inteligencia en el Centro Conmemorativo de la Comunidad de Inteligencia de Israel.
“Las plataformas de IA son las rueditas de entrenamiento para los actores detrás de estas operaciones”, agregó.
Siman-Tov señaló que la inteligencia artificial facilita la manipulación “en todos los niveles, desde la producción y distribución masiva de contenido hasta su presentación”. Antes, los mensajes falsos solían delatarse por errores de lenguaje o imágenes poco realistas. Hoy, los generadores de texto e imagen logran materiales casi indistinguibles para el ojo no entrenado.
Terreno fértil para la desinformación
De acuerdo con un análisis de DataReportal, alrededor del 75% de los israelíes tenían cuentas en redes sociales en enero de 2025, con una penetración casi total entre los adultos.
Esa masividad, sumada a la polarización política interna y a las tensiones internacionales por la guerra en Gaza, convierte a Israel en un blanco atractivo para la manipulación digital extranjera.
Un estudio reciente de la Asociación de Internet de Israel reveló que uno de cada cinco contenidos de desinformación verificados durante el conflicto Israel-Irán fue generado con IA.
Los falsos incluían videos de soldados israelíes rindiéndose o manifestaciones inexistentes contra la guerra. Las imágenes eran aún más frecuentes: el 41% del material visual falso provenía de herramientas de inteligencia artificial.
“El contenido sintético se ha convertido rápidamente en un arma central de la guerra informativa”, concluyó el informe.

