Itongadol/Agencia AJN.- La administración del presidente estadounidense Donald Trump se prepara para presentar ante el Congreso un acuerdo de cooperación nuclear con Arabia Saudita que permitiría compartir tecnología para el desarrollo de energía nuclear civil y abriría la posibilidad de que el reino pueda enriquecer uranio en su propio territorio.
El entendimiento, conocido como “Acuerdo 123”, sería firmado por el secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright, y el ministro saudita de Energía, Abdulaziz bin Salman. Según medios estadounidenses, Trump ya habría aprobado el acuerdo y el documento sería enviado al Congreso en los próximos días para iniciar el proceso de revisión legislativa.
La iniciativa busca ampliar la cooperación energética entre Washington y Riad y permitir la participación de empresas estadounidenses en el desarrollo del programa nuclear saudita. Arabia Saudita sostiene desde hace años que necesita incorporar energía nuclear a su matriz energética para diversificar su economía y reducir su dependencia de los hidrocarburos.
Uno de los aspectos centrales del acuerdo es que no incluiría algunas de las restricciones que Estados Unidos ha exigido tradicionalmente en otros convenios de cooperación nuclear. De acuerdo con los reportes, el texto no impediría que Arabia Saudita enriquezca uranio en su territorio, una tecnología que puede utilizarse para producir combustible destinado a reactores nucleares civiles.
Asimismo, el acuerdo no estaría condicionado a una normalización diplomática entre Arabia Saudita e Israel. Durante la administración de Joe Biden, Washington había intentado vincular la cooperación nuclear con un eventual acuerdo entre Jerusalem y Riad, pero esa condición no formaría parte del nuevo entendimiento.
El proyecto deberá ahora atravesar el proceso de revisión en el Congreso estadounidense, donde legisladores de ambos partidos podrán analizar sus alcances y plantear objeciones antes de su entrada en vigor.
De concretarse, el acuerdo representará uno de los principales pasos en la cooperación nuclear entre Estados Unidos y Arabia Saudita y podría tener implicancias significativas para el panorama energético y estratégico de Medio Oriente.

