Itongadol/AJN.- Un funcionario de gobierno regional de Darfur, leal al ejército de Sudán, indicó este miércoles al canal al-Jadath que «al menos dos mil personas murieron a manos de las «fuerzas de intervención rápida», en los últimos dos días, desde que tomaran el control en la ciudad de al-Fasher, al norte del país».
Según dijo, 700 asesinatos se registraron en las primeras horas tras la caída de la ciudad, y más de 450 personas fueron asesinadas en el hospital local.
Otros 300 ciudadanos fueron arrestados o secuestrados por las «fuerzas de intervención rápida», según información brindada por familiares.
Al-Fasher es la capital del estado de Darfur del Norte. La ciudad fue el último bastión de las Fuerzas Armadas Sudanesas (FAS) en la región occidental de Darfur.
Según reportes, 250 mil residentes todavía están sitiados en la ciudad, por lo que el número de víctimas de la masacre que se está produciendo en la zona podría aumentar significativamente.
Este es un conflicto étnico en el marco del cual una milicia, compuesta por tribus árabes, se venga de otras africanas.
El incidente tiene lugar ya dos años y medio después del inicio de la guerra civil en Sudán, que hasta ahora se cobró la vida de 150 mil personas.
Abed al-Fatah al-Buharran, emitió un comunicado después de la pérdida de la ciudad estratégica en el que prometió una «victoria total» para su ejército.
Según dijo, «en esta guerra el pueblo sudanés triunfará. Quiero asegurar a nuestra gente que, en todas partes, estamos decididos a vengar a todos nuestros muertos, a vengar a nuestro pueblo en al-Fasher por los crímenes que se están cometiendo contra nosotros. Todos los valores de la humanidad están siendo violados, y nadie habla de ello ni rinde cuentas. El pueblo sudanés se enfrentará a estos criminales».

