Itongadol.- A pocos días de las elecciones en la AMIA, Itongadol entrevistó a Alina Szraibman y Raúl Stolarza, referentes de la lista «Más AMIA».
– ¿En qué momento de la Kehilá irrumpe la elección?
RS – La campaña se desarrolla en un contexto de apatía comunitaria, pero también de un despertar en muchos judíos que llamamos “los judíos del 8 de octubre”. El 7 de octubre marcó a quienes estaban alejados y los impulsó a volver a la comunidad. Nuestro desafío es sumarlos, porque para lograr un cambio real, necesitamos el compromiso de todos.
AS – Optamos por una campaña diferente, sin enfrentamientos ni politización. Nos enfocamos en nuestro frente: MÁS AMIA-Lista 2, en nuestros equipos de trabajo y en propuestas que responden a las necesidades de la comunidad, aquellas que aún no se han concretado en la AMIA.
Sin duda, el 7 de octubre marcó un antes y un después en la Kehilá y en cada uno de nosotros. Muchas personas con las que hablamos cara a cara –porque si bien usamos redes, elegimos el diálogo directo en la puerta de los templos y no desde los estrados– hoy nos dicen: “Vamos a ir a votar”, algo que antes no sucedía. En la elección anterior, en nuestras caminatas por clubes y templos, muchos preferían seguir con su rutina y no escuchar. Ahora, en cambio, hay una mayor atención, una demanda clara de cambio y un llamado a la unidad comunitaria.
– Hablan de “apatía”, por un lado, y del «8 de Octubre». La pregunta es: hubo tres actos masivos y muchos de sus participantes son socios de la AMIA. ¿Creen que eso lo veamos reflejado en el voto?
AS- Hay mucha incertidumbre… Cuando le preguntás a la gente por qué no se acerca a la AMIA, muchos la asocian solo con el cementerio, como un lugar donde los adultos mayores llegan al final de sus días. Nosotros queremos cambiar esa percepción y construir una AMIA para cada etapa de la vida: para los jóvenes, para las familias, para todos. Hoy, muchas personas eligen cementerios privados y sentimos que eso es parte de un problema más grande. La AMIA no es solo un cementerio, es una mutual que debe ofrecer ayuda social, salud y oportunidades para toda la comunidad.
Después de 17 años de gobierno ortodoxo, la comunidad pide un cambio. Es el momento de la alternancia dirigencial, porque fortalece la democracia y la transparencia institucional.
No venimos a destruir, sino a construir. Somos Más AMIA porque queremos sumar sobre lo ya hecho, pero también impulsar lo que aún falta. Buscamos una AMIA más activa, más solidaria, con más soluciones, más respuestas y más compromiso. Eso es lo que hoy necesitamos.
– ¿En la segunda generación, los que van de los 30 a 50 años, ocurre la misma mirada de la AMIA como un cementerio?
RS- Tenemos que salir a buscar a esa generación que hoy no es socia. El padrón de la AMIA tiene un promedio de edad de +65, y hay un vacío importante en los menores de 60. La AMIA debería ser proactiva en sumar nuevos socios, pero hoy eso no ocurre.
También hay mucho por hacer en otras áreas. Hay que apoyar a las parejas jóvenes en su acceso a la vivienda, ya sea alquilada o propia, y tenemos proyectos concretos para eso. Para los adultos mayores, necesitamos mayor contención y mejor asistencia médica. No se trata de que las cosas se estén haciendo mal, sino de que se pueden hacer muchas más, y nosotros estamos acá para hacerlas.
AS- Queremos una AMIA de “brazos abiertos”, inclusiva y sin imposiciones. Una AMIA donde todas las voces sean escuchadas y todos sean respetados. Quiero que cualquier persona entre y sienta que es bienvenida, que la abracen. Hoy, mucha gente se siente ajena a la AMIA, y ese es el mensaje que se transmite.
– ¿Se sabe por qué?
AS- Hay decisiones que alejan y otras que no logran incluir. Queremos una AMIA verdaderamente representativa, donde cada miembro de la comunidad se sienta parte.
– En la entrevista al presidente de la AMIA, Amos Linetzky dijo que se siente orgulloso de la pluralidad de la institución porque en todas las secretarías hay personas que no son del BUR.
RS- La única secretaría sin representación fuera del BUR es la de Socios, justamente la que pedí ocupar. Soy vocal en la Comisión Directiva y participo activamente en Educación, pero en Socios nunca tuve acceso, a pesar de solicitarlo desde el primer día. Si bien hay apertura y nos escuchan, todavía hay áreas cerradas. Y el acceso a la Secretaría de Socios es una de ellas.
AS- Soy socia de la AMIA desde 1989. Mi compromiso con la comunidad viene desde la infancia, transmitido por mis padres, y así lo hice con mi hijo. Cuando cumplió 18 años, lo primero que hice fue llevar su planilla de asociación. Eso es lo que debemos inculcar en nuestras familias: la AMIA nos necesita a todos. No solo debemos esperar servicios y beneficios, sino también asumir nuestro rol en su sostenimiento. No se trata solo de donaciones o subsidios, sino de un compromiso activo de cada uno de nosotros. Sería fundamental que los shules y los templos transmitan esta responsabilidad, para que la pertenencia a la AMIA se herede de generación en generación.
– El ex presidente de la AMIA Abraham Kaul había hecho una campaña para que toda la gente de Macabi se hiciera socia
RS- Kaul y Luis Grynwald hicieron grandes campañas. Llegamos a hacer en esa época alrededor de 1.500 socios anuales. Teníamos un Departamento de Marketing interno para seguir haciendo socios.
– Es muy difícil imaginar que el BUR salga de la presidencia, ¿cómo compatibilizan todo lo que están diciendo tal vez no siendo gobierno, pero sí obteniendo un resultado importante?
RS- Cuantos más votos y más participación haya, mejor para la AMIA. No importa a quién se vote, lo importante es que la comunidad se involucre. Y si no somos mayoría, igual vamos a apoyar a quienes conduzcan la institución, porque nuestros proyectos buscan el bienestar de todos. Queremos que se concreten, desde adentro o desde afuera, porque lo esencial es llevar adelante las ideas que pueden mejorar la AMIA, sin importar quién esté a cargo.
– ¿Cómo es Más AMIA?
AS- «Más AMIA», Lista 2, está integrada por dirigentes de mucha experiencia, pero con muchísima gente nueva y más joven, y eso es elemental. Este grupo de gente no está trabajando ahora porque empezó la campaña, está trabajando hace más de un año, con proyectos. Tenemos proyectos, tenemos equipo y tenemos un montón de áreas en las que trabajamos, que tienen que ver con la AMIA.
AS- “Más AMIA”, Lista 2, es un equipo de dirigentes con experiencia y renovación. Llevamos más de un año trabajando en proyectos concretos para mejorar la comunidad. Desde salud y asistencia a adultos mayores hasta el acceso a la vivienda para jóvenes, cada iniciativa busca sumar. Queremos un centro de salud primaria, un plan de acompañamiento para mayores, un seguro de caución para alquileres y un programa educativo en Israel para formar voceros de su realidad.
Nuestro objetivo es construir, no destruir. Si somos conducción, los proyectos se harán realidad. Si no, seguiremos impulsándolos, porque creemos en el trabajo conjunto. La AMIA puede y debe ser más.
– Stolarza, ¿por qué la Fundación Judaica como socia política y no la lista en la que están los factores sionistas?
RS- Ayer, en el Bat Mitzvá de mi nieta, había gente de todos los sectores y la misma pregunta: “¿Por qué no se juntaron?”. La respuesta no la tenía yo. Estaba con Demián Stratievsky, y alguien nos preguntó en qué nos diferenciamos. Ambos respondimos: “En nada”. Intentamos el diálogo muchas veces, con todos los sectores de oposición siempre abiertos a unirnos, siempre dispuestos a ir juntos. No se logró. Ahora, el 6 de abril marcará un camino, pero después de eso, el diálogo debe seguir. Porque Los proyectos están por encima de la gente…
AS- En Más AMIA, Lista 2, venimos trabajando para demostrar que hay otra forma de hacer las cosas bien. El 6 de abril es una elección, pero para nosotros, el verdadero trabajo comienza el 7. Nos comprometemos a seguir adelante, a construir una comunidad más unida, a trabajar en conjunto, sin importar los resultados. Porque esto no se trata solo de una campaña, sino del futuro de nuestra comunidad.
– ¿Cómo influyó en ustedes el 7 de Octubre y el consecuente auge del antisemitismo en este mundo que cambió, y en un mundo judío que cambió absolutamente?
RS- Fue un hito en la historia del pueblo judío porque mostró un antisemitismo que estaba guardado, escondido, en distintos lugares del mundo. No es solamente en la Argentina. El antisemitismo es un problema internacional.
– ¿Cómo rebota en la realidad comunitaria que tendrán que seguir compartiendo?
RS- Mostrando que estamos integrados en la sociedad. Mostrando que no somos enemigos. Tratando de hacer que estos primeros 75 años del Estado de Israel se puedan reflejar en los próximos 75… Porque la percepción que uno tiene después del 7 de octubre es que vivimos 75 años en un paraíso, y de golpe, ahora todo cambió… Tenemos que trabajar para eso: para esclarecer. Y eso es un poco los viajes de los que hablamos, de esclarecimiento… Vayan y vean con sus propios ojos que no es un país «genocida», que es un país que trabaja… El único país democrático en Medio Oriente.
AS- Desde Más AMIA seguimos exigiendo la liberación de todos los secuestrados y pedimos a la comunidad internacional que incremente la presión para su regreso. Reafirmamos nuestro apoyo incondicional a Medinat Israel y nuestro compromiso con la Halajá y las tradiciones.
Además, la búsqueda de justicia por los atentados a la AMIA y la Embajada de Israel es fundamental para nosotros. En lo personal, celebro la aprobación del juicio en ausencia, una herramienta clave para esclarecer el atentado, identificar a los responsables y dar justicia a las víctimas.
– ¿Cuál es el mensaje para aquellos que no se acercan a la AMIA y para aquellos que ya son socios? ¿Y por qué hay que votar por ustedes?
AS- Desde Más AMIA, a partir del 7 de abril lanzaremos una campaña masiva para acercar a más socios y explicar por qué es fundamental su participación. ¿Por qué votar por Más AMIA? Porque, por primera vez en la historia, una mujer encabeza una lista, con más del 45% de mujeres en nuestra propuesta. Porque mientras otras listas casi no tienen presencia femenina, nosotros apostamos a la inclusión y la renovación. Porque combinamos experiencia con una nueva generación de líderes comprometidos. Es hora de darle una oportunidad al cambio y construir juntos una comunidad unida y fuerte.