Formar ciudadanas y ciudadanos del mañana es una de las tareas esenciales de la Escuela. Esto implica la transmisión de la importancia de mejorar el entorno que nos rodea, haciéndolo más inclusivo para todas y todos. De esta forma, se promueve un rol comprometido con la construcción de una sociedad más justa y cuidadosa del ambiente.
Por eso, la semana pasada, las y los estudiantes de sexto grado del Scholem Aleijem, junto a sus docentes, presentaron ante la Legislatura Porteña una ley llamada “Vamos a bajar los decibeles en la escuela”. Este proyecto propone enfrentar la contaminación acústica en la Ciudad de Buenos Aires con especial atención en las escuelas, donde el exceso de ruido afecta la salud, la concentración y el aprendizaje. Se plantean campañas de concientización, carteles en los alrededores escolares, uso de sensores para medir los niveles de ruido y la incorporación de contenidos educativos sobre los riesgos del sonido excesivo en todas las escuelas de la jurisdicción.
La iniciativa busca que la comunidad escolar tome un rol activo en la prevención del exceso de ruido, incluso mediante la construcción de sensores en clases de tecnología, y que el Gobierno de la Ciudad garantice el cumplimiento de la Ley N.º 1540 y la Resolución N.º 80/21, asegurando entornos de estudio más sanos y equilibrados.
Esta ley fue presentada en una sesión presidida por la diputada Lic. Manuela Thourte y el acompañamiento de otras tres escuelas primarias, en el marco del programa que tiene como objeto el aprendizaje sobre la misión y principales funciones del poder legislativo donde las y los estudiantes participan en el proceso de creación, redacción y debate parlamentario, como se hace en la Cámara de Diputados de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
Estas iniciativas estimulan el compromiso democrático y una calidad de vida superior en un entorno sin contaminación. Así, se educa hoy para un futuro mejor. ¡Por más propuestas así!

