Inicio Hadassah En Jerusalem Hadassah responde a las necesidades y pone en funcionamiento un nuevo edificio de rehabilitación

En Jerusalem Hadassah responde a las necesidades y pone en funcionamiento un nuevo edificio de rehabilitación

Por M S
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Itongadol.- Una vez más las necesidades que presenta Jerusalem pone al frente de las repuestas y acciones al centro Médico Hadassah. La histórica atención de soldados graves, la atención de adultos mayores por envejecimiento de la población, la cantidad de accidentes de jóvenes y una lista de patologías que requieren de la rehabilitación y exige de los enormes conocimientos de Hadassah, que responde rápidamente a la demanda y por eso la necesidad de un nuevo centro de rehabilitación.

A esto se agrega la falta de camas en todo Jerusalem, lo que genera que hoy un paciente en silla de ruedas con necesidad de rehabilitación deba trasladarse a Tel Aviv.

El Centro Médico Hadassah, situado en Jerusalem, la histórica capital del Estado de Israel, necesita un nuevo edificio para su Departamento de Rehabilitación. Su directora, Isabella Schwartz, recibió a Iton Gadol en la sede del Hadassah en el Monte Scopus, en Jerusalem, y expresó que quieren agrandarse para recibir a más pacientes.

En relación a la necesidad de construir el nuevo edificio, Schwartz expresó: »Este es un departamento de rehabilitación general y se la brindamos a todos, pero en el nuevo edificio se crearán 4 unidades: 3 de 36 camas cada una y otra de al menos 12, así que dentro de más de un año, en 2023, vamos a triplicar las camas que tenemos ahora para llegar a 120».


La Dra. Isabella Schwartz junto a una paciente durante la rehabilitación.

Con respecto a cómo cambiaron los tiempos en los últimos años, Isabella aseguró: »Hace 20 años, un enfermo con un accidente cerebrovascular se moría o quedaba con tantas secuelas que ni se hablaba de recuperación. Hoy aplicamos tratamientos innovadores. De esta manera las personas quedan con secuelas de manera moderada y podemos brindarle una recuperación al punto de que pueda volver a su casa y a su vida normal. Esa es mi función. Es decir, que gente que resultó muy dañada pueda volver a sus hogares. Es importante destacar que todo paciente que tenemos acá está en su propia guerra de liberación o independencia. Debe volver a ser independiente y no depender de ayuda externa. Qué él solo pueda vestirse, ir al baño, ducharse, cosas que mucha gente, por diferentes circunstancias, no puede hacerlo. Todo el que quiere realmente, nosotros podemos ayudarlo. Hace falta mucha voluntad. Ahora, te preguntarás por qué tanto, de pronto de una sala tan pequeña, hoy solo recibo una parte chica de gente que nos necesita. Tengo una lista de espera enorme, de varias semanas, no tenemos camas. Hay tantos pacientes que podrían venir y mejorar su situación y no los recibimos. No hay lugar».

¿Podría decirnos dónde estamos y quién es usted?

Mi nombre es Isabella Schwartz, pero todos me dicen ‘Bela’, y soy la Directora de Rehabilitación. Este es el único Departamento de Rehabilitación para jóvenes en Jerusalem. Hay otros dedicados a la rehabilitación geriátrica, de adultos mayores, aunque hoy en el mundo son jóvenes hasta al menos los 75 años, si no los 80. Este departamento nació en 1948, en la época de la Guerra de Liberación, aquí, en el monte Scopus, y es uno de los más antiguos del país. Su primer director fue Emil Adler.

Es relevante su vinculación con la guerra.

Este departamento fue elegido para los heridos civiles y también se creó otro para los soldados. Al principio era pequeño, tenía 12 camas, y hoy tenemos 38. Este es un departamento de rehabilitación general y se la brindamos a todos, pero en el nuevo edificio se crearán 4 unidades: 3 de 36 camas cada una y otra de al menos 12, así que dentro de más de un año, en 2023, vamos a triplicar las camas que tenemos ahora para llegar a 120.

¿Por qué necesitan un nuevo edificio justo en una época en la que no hay guerra?

Gracias a dios, de momento no estamos en guerra. Terrorismo tenemos desde tiempos inmemoriales. Hay heridos por el terrorismo, hubo olas muy duras. Estuvo la Segunda Intifada y tuvimos la mitad del departamento por terrorismo. Hace algunos años hubo otra ola muy, muy dura, tuvimos aquí muchísimos heridos por atentados, pero esa no es toda nuestra población. Atendemos a personas que pasaron a ser discapacitados por cualquier razón: accidente cerebrovascular, traumatismo cerebral, lesión de la médula espinal, alguien que tuvo un accidente con una moto, se cayó y se rompió la espalda, ahora es cuadripléjico, muchachos jóvenes, graves accidentes de tránsito con muchos heridos, amputados. Todas las heridas que provocan que el ser humano no esté en condiciones de volver a su casa. Así que, por un lado, crecimos, y por otro, antes las personas no solían sobrevivir mucho tiempo después de un accidente cerebrovascular. Ahora, la expectativa de vida es mayor y queremos darles calidad. Hace 20 años, un enfermo con un accidente cerebrovascular se moría o quedaba con tantas secuelas que ni se hablaba de recuperación. Hoy aplicamos tratamientos innovadores. De esta manera las personas quedan con secuelas de manera moderada y podemos brindarle una recuperación al punto de que pueda volver a su casa y a su vida normal. Esa es mi función. Es decir, que gente que resultó muy dañada pueda volver a sus hogares. Es importante destacar que todo paciente que tenemos acá está en su propia guerra de liberación o independencia. Debe volver a ser independiente y no depender de ayuda externa. Qué él solo pueda vestirse, ir al baño, ducharse, cosas que mucha gente, por diferentes circunstancias, no puede hacerlo. Todo el que quiere realmente, nosotros podemos ayudarlo. Hace falta mucha voluntad. Ahora, te preguntarás por qué tanto, de pronto de una sala tan pequeña, hoy solo recibo una parte chica de gente que nos necesita. Tengo una lista de espera enorme, de varias semanas, no tenemos camas. Hay tantos pacientes que podrían venir y mejorar su situación y no los recibimos. No hay lugar. O van a otros centros de rehabilitación o van a sus casas. Hacen algo en sus casas, lo cual es parcial. Tengo un equipo de ocho sectores, médicos, enfermeros, asistentes, fisioterapia, psicólogos, todos trabajamos juntos para cada paciente. Cada día, cada paciente pasa por las diferentes estaciones, es como un día de trabajo.

¿Vos empezaste en Hadassah?

Sí. Hice aliá desde Rusia, en 1993, y en 1995 empecé a trabajar en Hadassah. Este es el lugar que me recibió. Esta es mi segunda casa. Estudié acá rehabilitación, medicina en Rusia. La residencia la hice acá. Me enamoré, no sabía lo que era la rehabilitación porque es muy optimista. De acá todos salen mejor que cuando entraron. Logramos que cada paciente salga mejor y los podemos enviar a sus casas. Hoy no recibimos a todos los que debemos. Jerusalem creció y así también hay más gente que requiere de tratamientos.

¿Cómo es el tema de los soldados y el post servicio militar?

A los soldados que resultaron heridos y concluyeron su servicio militar, nosotros les continuamos el tratamiento. Vimos muchos soldados gravemente heridos o con enfermedades graves. En la última década, tanto en la Segunda Guerra del Líbano, como en las operaciones militares en Gaza, hubo muchos heridos que tratamos. Y continuaron con nosotros, incluso después de haber terminado el servicio militar. Muchas veces, los jóvenes necesitan mucha rehabilitación. Seis meses atrás entró acá una chica joven muy linda, que no parecía necesitar nada. Entonces se me acerca, se presenta y me dice «¿No te acordás de mí?» Se saca el barbijo y reconocí que se trataba de una mujer que había resultado herida en un atentado y cuando llegó acá estaba muy mal. Actualmente es abogada. Muchas veces la gente saca la conclusión de que el atentado, accidente o enfermedad que atravesó es lo mejor que le pasó en la vida, ¿Por qué dicen esto? porque a veces cuando recibís un golpe tan grande, la gente atraviesa una fase de crecimiento, dentro de la crisis, hacen un reinicio en la vida, y salen a una vida nueva.

¿Qué pasó en todo este tiempo de COVID y cómo está el Hadassah a nivel mundial con el tema de la rehabilitación?

Abrimos un programa especial de rehabilitación pero hay complicaciones, como accidentes cerebrovasculares, tengo un paciente que tiene parálisis total en las manos por Covid19. El coronavirus sabe dañar el sistema nervioso. Nos derivan muchos pacientes desde la sala de atención de coronavirus del Hospital Ein Karem. Muchos de los que estuvieron internados en UTI, no pueden volver a la vida normal, por ende vienen a rehabilitación. Tengo un conductor de autobús y no puede volver a la vida normal por haber estado enfermo de COVID. Tiene debilidad en las manos, cansancio, problemas de concentración y memoria. Ni siquiera estuvo internado, pero no puede volver a la vida normal. Medio año aún y sigue así. Abrimos una unidad especial para estos casos.

¿Cómo ven el trabajo de rehabilitación, COVID y el mundo? ¿Es lo mismo?

Por ejemplo, hay un equipo médico de Brasil que se dirigió a nosotros para preguntarnos qué hacemos con los pacientes de coronavirus. En dos semanas tendremos una videoconferencia por Zoom y compartiremos nuestra experiencia. Hicimos un estudio y estamos dando a conocer los resultados sobre el tratamiento y resultado de los mismos en pacientes de coronavirus con todo el mundo.

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