Inicio AVANCES Rafael, la empresa de defensa israelí creadora del “Domo de Hierro”, enfrenta crisis por fuga de ejecutivos

Rafael, la empresa de defensa israelí creadora del “Domo de Hierro”, enfrenta crisis por fuga de ejecutivos

Por Gustavo Beron
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Itongadol/Agencia AJN.- No hay forma suave de decirlo: Rafael Advanced Defense Systems, la emblemática empresa estatal de defensa responsable de desarrollos como Cúpula de Hierro, Rayo de Hierro y Trofeo (Rompevientos), enfrenta una situación que, según crecientes críticas, exige supervisión responsable y urgente. Lo que está ocurriendo, advierten voces del sector, se asemeja menos a una actividad empresarial habitual y más a una preocupante pérdida de control.

Fuga de ejecutivos y creciente influencia externa

En el último año, al menos diez ex altos ejecutivos y directivos de Rafael —incluido quien fue su CEO hasta hace dos años y cuatro ex vicepresidentes con amplio acceso a información sensible— han asumido cargos de alto nivel en la empresa estadounidense Ondas Holdings.

En paralelo, Ondas, que se niega a revelar la identidad de su principal inversor, ha presentado ofertas generosas para adquirir subsidiarias estratégicas de Rafael que concentran conocimiento crítico en materia de defensa perteneciente al Estado de Israel. Mientras tanto, el presidente del directorio, Yuval Steinitz, el CEO Yoav Turgeman y el resto del consejo de administración son señalados por críticos como excesivamente complacientes ante la situación.

Un alto funcionario del sector defensa declaró en privado que “Rafael ya está completamente permeada por Ondas”, reflejando la preocupación por la magnitud de la migración de talento hacia la firma estadounidense.

El antecedente Aeronáutico y nuevas “líneas rojas”

La controversia se produce cuando aún están frescas las conclusiones de un demorado informe de la Autoridad de Empresas Gubernamentales sobre la adquisición en 2019 de la compañía de drones Aeronautics Group por aproximadamente 850 millones de shekels, en sociedad con el empresario Avichai Stolero. Aquella operación generó serias dudas sobre gobernanza, transparencia y procesos de toma de decisiones amparados bajo el paraguas de la seguridad nacional.

Hoy, Ondas —que emplea a figuras clave detrás de esa operación, como el ex CEO de Rafael Yoav Har-Even y el ex vicepresidente de fusiones y adquisiciones Moshe Maor-Miara— estaría intentando avanzar sobre activos estratégicos como mPrest (desarrolladora del sistema de control del Iron Dome), Controp o la propia Aeronautics, todas involucradas en proyectos clasificados.

Para muchos observadores, la experiencia de Aeronautics debería haber servido como advertencia sobre los riesgos de una gobernanza laxa y decisiones poco transparentes.

Capital opaco y supervisión en entredicho

Otra fuente de inquietud es el origen del capital que respalda a Ondas. Hasta hace poco prácticamente desconocida, la empresa habría recaudado cerca de 1.000 millones de dólares en una ronda reciente y se niega a identificar a su principal inversor. Aunque Ondas opera dentro de las reglas del mercado —captando capital, adquiriendo activos y ofreciendo compensaciones competitivas— el hecho de que busque hacerse con empresas vinculadas a proyectos clasificados despierta interrogantes sobre seguridad nacional.

Actualmente, según los reportes, solo la Dirección de Seguridad del Establecimiento de Defensa estaría retrasando la adquisición de mPrest, en una operación valuada en unos 100 millones de dólares. Si Ondas avanza sobre Aeronautics, ese mismo organismo deberá volver a pronunciarse.

El jefe de esa división, Yuval Shimoni, enfrenta un delicado equilibrio: proteger activos estratégicos altamente sensibles mientras el director general del Ministerio de Defensa, Amir Baram, impulsa una política de atracción de capital hacia el sector defensa-tecnológico, argumentando que el Estado no puede financiar por sí solo su expansión.

¿Dónde están los reguladores?

La Autoridad de Empresas Gubernamentales, que tiene representación en el directorio de Rafael, fue consultada sobre los mecanismos de control aplicados y, según trascendió, reaccionó preguntando recién entonces sobre el cumplimiento de períodos de “enfriamiento” para ex ejecutivos. Críticos cuestionan por qué no hubo una supervisión proactiva.

El Ministerio de Defensa, regulador y principal cliente de la industria militar israelí, tampoco respondió a consultas detalladas sobre su papel en las operaciones de Ondas.

La semana pasada, el comité encargado de aprobar nombramientos de altos cargos públicos autorizó un segundo mandato de Steinitz como presidente de Rafael. Entre sus prioridades figura avanzar hacia una oferta pública inicial (IPO) para reforzar la posición global de la empresa en un contexto de crecientes tensiones geopolíticas.

Sin embargo, analistas advierten que antes de dar ese paso hacia los mercados de capitales —que premian la transparencia y la buena gobernanza— Rafael debería asegurarse de ordenar su casa internamente. La historia reciente demuestra que el secreto, por sí solo, no garantiza decisiones acertadas.

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