Itongadol/Agencia AJN.- La inteligencia israelí concluyó que, incluso con la llegada del portaaviones USS Gerald R. Ford y su grupo de combate a la región, Estados Unidos dispone de una capacidad militar limitada para lanzar una ofensiva sostenida contra Irán.
Según informó el diario británico Financial Times, citando a un alto funcionario de inteligencia israelí, Washington podría ejecutar una campaña aérea intensiva de “solo cuatro a cinco días”, o bien una semana de ataques de menor intensidad, antes de enfrentar limitaciones operativas significativas.
El informe surge en medio de versiones publicadas en medios estadounidenses sobre advertencias transmitidas por el jefe del Estado Mayor Conjunto al presidente Donald Trump, así como crecientes preocupaciones en Washington ante el riesgo de una guerra prolongada con Irán que implicaría bajas y costos económicos elevados.

En paralelo, crece la inquietud por una posible escalada regional. Ante la posibilidad de que los aliados de Teherán en Medio Oriente —principalmente Hezbollah en el Líbano y los rebeldes hutíes en Yemen— se sumen a los combates, Reuters informó, citando a dos altos funcionarios libaneses, que Israel transmitió un mensaje al gobierno de Beirut advirtiendo que atacará infraestructura civil si Hezbollah interviene en el conflicto.
Por su parte, CBS News reportó que Trump estaría expresando una “frustración creciente” por lo que sus asesores describen como las “limitaciones del poder militar” frente a Irán. De acuerdo con funcionarios involucrados en las discusiones, el mandatario exige opciones que constituyan un “castigo” lo suficientemente severo como para sacudir al liderazgo en Teherán y forzarlo a volver a la mesa de negociaciones en términos favorables para Washington, pero sin quedar atrapado en una guerra regional más amplia.
Trump buscaría una “demostración dramática de fuerza”, aunque altos mandos militares le habrían advertido que las guerras “raramente” se desarrollan según lo previsto y que incluso ataques cuidadosamente calibrados pueden generar consecuencias imprevistas.
El presidente intentó desmarcarse de los informes sobre eventuales límites en la capacidad militar estadounidense. En una publicación en su red Truth Social, rechazó versiones que sugerían advertencias del jefe del Estado Mayor Conjunto, general Dan Caine, sobre la conveniencia de una ofensiva. Trump lo describió como un comandante formidable al frente de “la fuerza militar más poderosa del mundo” y aseguró que no se opone a un ataque contra Irán ni aboga por acciones limitadas, sino que está enfocado en “ganar”.
El mandatario reiteró que prefiere alcanzar un acuerdo con Teherán, pero advirtió que, de no lograrse, sería “un día muy malo” para Irán. También afirmó que él es quien toma las decisiones finales sobre el tema y sostuvo que, si se ordena una operación militar, la victoria sería sencilla. Según Trump, el general Caine estuvo detrás de la operación “Midnight Hammer”, que describió como un ataque contra el desarrollo nuclear iraní ejecutado por bombarderos B-2, y aseguró que el programa fue destruido.
Finalmente, Trump insistió en que muchos de los reportes sobre una posible guerra son inexactos y aseguró que, aunque preferiría evitar un conflicto, está dispuesto a actuar si no se alcanza un entendimiento con el régimen iraní.

