Itongadol/Agencia AJN.- El gigante tecnológico Nvidia mantiene negociaciones avanzadas para adquirir AI21 Labs, una de las pocas startups israelíes que desarrollan modelos de lenguaje a gran escala para inteligencia artificial. Según estimaciones del mercado, la operación podría valuarse entre US$ 2.000 y US$ 3.000 millones, por encima de la última valuación conocida de la compañía, fijada en US$ 1.400 millones durante una ronda de inversión en 2023.
AI21 había completado a comienzos de este año una ronda de financiamiento por unos US$ 300 millones liderada por Nvidia y Google, aunque la empresa nunca confirmó oficialmente la operación ni su valuación. En ese momento, fuentes del sector señalaron que el valor de la compañía no habría aumentado de manera significativa respecto de la ronda previa.
Durante años, AI21 fue considerada una empresa “en espera” para una eventual adquisición, con Google entre los interesados. Sin embargo, en las últimas semanas las conversaciones con Nvidia se intensificaron y alcanzaron los niveles más altos de decisión dentro de la compañía estadounidense.

De acuerdo con la información disponible, el principal interés de Nvidia no estaría puesto en la tecnología de AI21 sino en su capital humano: unos 200 empleados, en su mayoría con formación académica avanzada y conocimientos altamente especializados en desarrollo de inteligencia artificial. Bajo esta lógica, la operación se asemejaría a un acquihire, con un costo implícito de entre US$ 10 y 15 millones por empleado.
Este enfoque refleja tanto la fuerte demanda internacional por talento israelí en IA como el retroceso de AI21 respecto de su ambición original de competir de manera directa con actores líderes del sector como OpenAI o Anthropic.
De concretarse, sería la cuarta adquisición relevante de Nvidia en Israel y la segunda más grande después de la compra de Mellanox por US$ 7.000 millones. En 2023, la compañía también adquirió las startups Deci y Run:ai por un monto combinado cercano a los US$ 1.000 millones.
AI21 fue fundada en 2017 por los profesores Amnon Shashua y Yoav Shoham, junto a Ori Goshen. En sus inicios, el proyecto fue presentado como una apuesta estratégica para posicionar a Israel a la vanguardia de la inteligencia artificial, varios años antes del auge de la IA generativa en 2022. Shoham, investigador de referencia en Stanford, y Goshen se desempeñan como co-CEO, mientras que Shashua ocupa la presidencia del directorio.
En los últimos dos años, sin embargo, la empresa tuvo dificultades para seguir el ritmo de los avances de los principales competidores globales. En abril, AI21 suspendió el desarrollo de Wordtune, su producto más conocido orientado al público general. Actualmente, la compañía se enfoca en modelos lingüísticos especializados para clientes corporativos, donde la precisión y la confiabilidad son críticas.
Su principal producto empresarial, Maestro, apunta a mejorar la precisión de los modelos de lenguaje hasta en un 50%. También lanzó recientemente un nuevo modelo de razonamiento que promete mayor velocidad y eficiencia, con menor consumo de memoria. A pesar de estos desarrollos, las estimaciones indican que los ingresos anuales de AI21 rondan los US$ 50 millones, muy por debajo de los niveles alcanzados por los líderes del sector.
Para Nvidia, la posible adquisición se da en un contexto de creciente competencia, especialmente por el avance de los chips TPU de Google como alternativa a sus GPU para cargas de trabajo en IA. En paralelo, la compañía habría realizado recientemente una jugada de mayor magnitud al adquirir por unos US$ 20.000 millones al fundador y parte del equipo de la startup de chips Groq.
La operación también encajaría en la estrategia de expansión de Nvidia en Israel impulsada por su CEO, Jensen Huang. Este mes, la empresa anunció la construcción de un gran campus en Kiryat Tivon, que podría albergar hasta 10.000 empleados para 2031. Actualmente, Nvidia emplea a unas 5.000 personas en Israel, con presencia destacada en Yokneam, Tel Aviv y planes de expansión en Be’er Sheva.
Para Shashua, una eventual venta de AI21 representaría un desenlace más moderado en comparación con la venta de Mobileye a Intel por US$ 15.000 millones en 2016. No obstante, el empresario ya está involucrado en un nuevo proyecto, AAI, una startup enfocada en modelos de razonamiento y “pensamiento” artificial, que recientemente alcanzó estatus de unicornio tras una ronda liderada por Lightspeed.
AI21 declinó hacer comentarios sobre las negociaciones. Nvidia, por su parte, no respondió a las consultas hasta el momento de la publicación.
Fuente: CTech.

