Inicio Argentina Palabras de Dani Korin* en el acto de conmemoración a dos años del 7 de octubre

Palabras de Dani Korin* en el acto de conmemoración a dos años del 7 de octubre

Por Gustavo Beron
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Itongadol.- El precepto del Talmud que nos dice “Kol Israel Harevim Ze la Ze” «Todo Israel es responsable el uno por el otro» permita explicar esa fuerza que nos impulsa como pueblo a defendernos y a cuidarnos hasta las últimas consecuencias. La historia nos ha demostrado que debemos hacerlo y no dejaremos de hacerlo cada vez que sea necesario.

Quiero comenzar compartiendo con ustedes la alegría inmensa que desborda nuestros corazones por la liberación de los rehenes con vida, el día Lunes pasado. Realmente parecía inimaginable tan solo hace algunas semanas atrás que podamos decir : NUESTROS HERMANOS HAN REGRESADO A CASA.  Los hemos recuperado. Regresan de un cautiverio macabro en los túneles de HAMAS en la Franja de Gaza, que duró poco más de 2 años. Sin embargo hasta el momento quedan 19 rehenes sin vida que Hamas no ha devuelto violando gravemente las condiciones de la primera parte del acuerdo. Hasta han vuelto a jugar tenebrosamente con la entrega de un cuerpo que no era de los secuestrados.  ¿Hasta cuándo? Se los prometemos: No nos detendremos nunca hasta que TODOS estén en casa !!

Esta felicidad disminuida, hasta tener a todos de vuelta, es un avance muy relevante en este conflicto. Resulta difícil pensar que se podría haber llegado hasta este punto sin el liderazgo del presidente de los EEUU Donald Trump, a quien debemos destacar y agradecer por el impulso para que esto fuera posible.  Al mismo tiempo creo esclarecedora para el concierto internacional y relevante como abrazo a la comunidad judía local, la posición del Gobierno Argentino y en especial de nuestro presidente Javier Milei por su compromiso permanente por la liberación de los secuestrados y la condena categórica al terrorismo de Hamas.

Quisiera también homenajear con admiración y orgullo a los familiares y amigos que no cesaron ni un minuto en el reclamo por la vuelta de sus seres amados y fundamentalmente a nuestros Jaialim que dieron su vida por sus hermanos secuestrados.

Pero también hoy estoy aquí frente a ustedes, conmemorando los dos años de la masacre del 7 de octubre. Me toca en nombre de mi familia recordar a Abi, mi hermano y el de Jaguit y Kuki, el hijo de Sara y Moishe Z”L y el padre de Ido, Yahel y Ela, sus personas mas amadas.

El pueblo judío destaca a la memoria como uno de sus rasgos distintivos, nos desarrollamos con la convicción ancestral que cada uno de nosotros es raíz de una semilla que nos antecedió. Por eso agradecemos el espacio para poder recordarlo y homenajearlo.

Abi nació hace 56 años. Nació en Argentina, como la mayoría de nosotros. Era un hombre bueno, un Tzadik, incapaz de hacerle daño a nadie. Abi respetaba al prójimo de forma natural, por el sencillo y al mismo tiempo profundo hecho de concebirlo como un SEMEJANTE. Tenía una sonrisa hermosa. Sus amigos de toda la vida lo llamaban El Negro. Abi amaba a Dolina y al Flaco Spinetta. Fanático hincha de Boca. Era un hombre sencillo, era rico porque necesitaba poco, y luchaba fuertemente por lo que consideraba justo.
Amaba la naturaleza, la fotografió con habilidad y la transformó en su hobby silencioso los últimos años de su vida. 
Abi era Argentino hasta la médula, un buen asado y visitar la bombonera siempre fueron de sus principales añoranzas a la distancia y por ende de los primeros rituales a cumplir en cada una de sus visitas a la Argentina. 

Siendo un adolescente de 19 años, mi hermano se fue a vivir a Israel.

Abi Korin Z’L

Nuestros padres, Sara y Moishe, ambos educadores, nos criaron en un hogar judío. Sus 4 cuatro hijos estudiamos en el mismo colegio. Fue Abi, el mayor de nosotros, el que desde muy chico se sintió especialmente atraído por los ideales sionistas y decidió emigrar a Israel.

Así llegó a Holit, muy cerca de la Franja de Gaza. Su lugar en el mundo para el resto de su vida. No le importó que fuera una zona de conflicto. Al contrario, así lo había elegido. Mi hermano Abi creía en la paz y creía que la paz había que construirla. Era muy crítico de las políticas de varios de los gobiernos israelíes. Estaba seguro de que era posible la convivencia con los palestinos, y de que valía la pena el esfuerzo de entender al otro.

En Holit, su kibutz, mi hermano Abi empezó trabajando como responsable del tambo. Después quedó a cargo de la seguridad.
Durante todo este tiempo, ante cada noticia de un atentado, de un cohete, de cualquier incidente cerca de Gaza, lo llamábamos enseguida para ver cómo estaban… Abi siempre nos decía que estaba todo bien. Él nos tranquilizaba a nosotros… 

La última vez fue distinta. Siempre supimos, en el fondo, que no todo estaba bien. Aquel 7 de octubre pasado, Abi no contestó nunca nuestro llamado. 
Nosotros todavía no lo sabíamos: mientras insistíamos en el teléfono, terminaba de perpetrarse una masacre sin precedentes, de características dantescas, un Holocausto de 24 horas.

Desde ese día Abi estuvo en calidad de desaparecido. No se sabía aún si estaba vivo, muerto o secuestrado. Fueron momentos de profunda angustia y dilemas emocionales. Hasta que 10 días después, Eyal, el embajador de Israel en Argentina, nos confirmó que habían encontrado su cuerpo.

Aquel 7 de Octubre hace 2 años, con las primeras sirenas, mi hermano Abi como responsable de seguridad del Kibutz salió a cumplir con su trabajo, con su deber. A los 56 años y 7 meses fue asesinado por los terroristas que ingresaron a su Kibutz. Hasta lo que sabemos hoy su cuerpo fue encontrado rodeado por cadáveres de terroristas, luchó contra ellos hasta su último aliento. Murió defendiendo a su familia, sus amigos y a su pueblo.  Peleó con su arma y sus agallas, también lo hizo con la certeza histórica que nunca más nos mantendremos indefensos cuando quieran destruirnos. La bravura con la que peleó lo convirtió en un héroe de Israel. Hoy descansa eternamente en el cementerio militar de Kfar Saba. 

Esas bestias estaban sumidas en el peor estado de barbarie humana, ingresaron al sur de Israel, a decenas de kibutzim y ciudades con el fin no solo de asesinar, violar y violentar a nuestros hermanos, sino el de detener un proceso de paz enmarcado en los Acuerdos de Abraham que venían desarrollándose con otros países árabes de la región.

Desde entonces, la vida de mi familia, nuestra vida como judíos, en Israel y en la diáspora, cambió para siempre.

¿Que ha ocurrido en el mundo luego de esta tragedia? Demasiada indiferencia y tendenciosa relatividad. Organismos de derechos humanos, intelectuales, artistas, instituciones educativas y los antisemitas de siempre, escudados en el superficial argumento de una respuesta desigual y desmedida por parte de Israel, han minimizado o directamente ocultado las atrocidades cometidas. Comenzamos a convivir con la violenta dialéctica de los “PEROS” para condenar un ataque terrorista cuyas imágenes, al haberlas visto por televisión o en las redes sociales, no podían provocar más que espanto. 

Probablemente en el mejor de los casos, estas posiciones posean una cuota de ignorancia y una afinidad boba con los supuestamente más débiles en este conflicto, producto de un sesgado análisis de la historia y la realidad. Son los Catadores selectivos del sufrimiento ajeno, ideas probablemente inspiradas por fuentes bibliográficas como Los protocolos de los sabios de Sion o del mismísimo Main Kampft.

Por otro lado se encuentran quienes están enfrentados a los principios éticos y morales del hombre moderno: como el cuidado de la vida, el respeto al prójimo, la democracia y el derecho a la autodeterminación de los pueblos. La expresión más cabal de esta posición es HAMAS movimiento que HASTA LA FECHA gobierna la franja de GAZA. Esta organización terrorista no sólo asesina en la vía pública a sus opositores políticos como hemos visto estos días por las RRSS, también fue capaz durante toda la guerra de usar a su población civil como escudos humanos, escondiendo sus guaridas y armamentos debajo de hospitales y escuelas.

Al mismo tiempo a Israel, como a ningún otro país en el mundo, le exigieron proporcionalidad frente a la barbarie. Israel no actuó en proporción al terrorismo porque los soldados de Israel no torturan, no secuestran, ni violan. ¡Y Jamás lo harán!
Asistimos pasmados ante nuestros ojos a una asimetría de valores insoportable. Mientras que para el pueblo judío y el Estado de Israel el bien supremo es custodiar la vida, la prioridad para Hamás es destruirla.

Somos testigos de una paradoja intolerable; Israel es el único país del mundo al que se le piden explicaciones por defenderse. 

¿Cómo esperan que el Estado de Israel actúe frente a una organización que en su carta fundacional plantea la eliminación del pueblo judío?  y más agraviante aun: cuando Israel lucha en defensa de sus habitantes y la milenaria tierra que habitan, se revierte el significado de las palabras y es tildado de genocida.
Erguidos y de pie proclamamos una vez más la falacia, los intereses mezquinos y la irracionalidad de estas expresiones. 

El reciente acuerdo no hace más que confirmar nuestro deseo medular de traer a nuestros hermanos a casa y no la de atacar al pueblo Palestino. Su liberación implicó un inmediato alto el fuego y el aval para la continuidad de las conversaciones para un plan de paz sólido y duradero.

El mismo anhelo que tenía mi hermano Abi,  la convivencia en paz con los palestinos y el reconocimiento mutuo a la autodeterminación del otro. Encaramos estos momentos no solo como el fin de una guerra, sino como el comienzo de una nueva era, no solo para el vínculo entre Israel y los Palestinos sino como un nuevo modelo de coexistencia en todo el medio oriente.

A pesar de todo Israel es un pueblo de paz, de desarrollo, de creatividad, de fe. Nunca olvidamos, la memoria nos constituye, pero siempre nos hemos repuesto y lo volveremos a hacer cada vez que nos agredan.

Continuaremos transformando las amenazas en esperanza, los sonidos de los cohetes en música, las palabras en historias, la oscuridad de los túneles en Marchas por la Vida, y lo imposible en ciencia.

Días después de la partida de mi hermano, una de sus hijas, Yahel, escribió en la Redes “Yo no quería un padre héroe, quería a mi papá conmigo”

Mi deseo más profundo queda expresado en esas mismas palabras.
Espero no debamos continuar recordando NUEVAS víctimas y héroes, ni liberar rehenes, y que nuestras conmemoraciones puedan reflejar los resultados y beneficios de la paz y prosperidad que tanto anhelamos los judíos para nuestro pueblo y para toda la humanidad.

Toda Rava, Muchas gracias

AM ISRAEL JAI  !!

*Hermano de Abi Korin, asesinado por Hamás el 7 de octubre de 2023


Ver nota central del acto en conmemoración por los dos años del 7 de octubre, haga click aquí.

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