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Científicos de la Universidad Ben Gurion aseguran que la estimulación magnética transcraneal puede ayudar a algunos fumadores a dejar el tabaco, tras comprobar que permite alterar la actividad cerebral, reducir y eliminar la adicción a la nicotina.
Esa técnica, capaz de estimular las neuronas para alterar las funciones del cerebro, ya se está usando en algunos pacientes con depresión, pero en esta ocasión se probó su aplicación en dos regiones del cerebro asociadas con la adicción a la nicotina, la corteza prefrontal y la insulina.
Los 115 fumadores del muestreo se dividieron en tres grupos, y durante 13 días se les aplicó una estimulación de frecuencia alta y otra mediana, y el último grupo control no recibió tratamiento. Aquellos que fueron expuestos a una frecuencia alta registraron los niveles más bajos de tabaquismo y fueron los más propensos a dejar de fumar después de seis meses de seguimiento. Esto se debe, según los autores, a que la terapia puede cambiar la respuesta de las señales del cerebro al fumar.

