El judaísmo Masortí (Conservador), proviene del hebreo de la palabra Masoret – tradición. El movimiento Masortí surge a partir del final del siglo XIX en Alemania y se constituyó en una de las grandes corrientes religiosas del judaísmo contemporáneo. Está presente en Israel, Europa, América del Norte y del Sur, así como en Asia y el Pacífico. En Estados Unidos el Movimiento cuenta con más de 800 comunidades.
Rabinos de distintas comunidades conservadoras en Capital Federal evaluaron al movimiento y se refirieron a sus expectativas para el futuro.
Rabino Alejandro Avruj Comunidad NCI-Emanu El. Fundación Judaica
¿Cómo evalúa al movimiento conservador desde sus inicios hasta la actualidad?
Generó una transformación en la visión de los judíos en Argentina en la década del 60, esa enorme revolución con dosis de pasión, de reencontrarte con las raíces, la esencia y la espiritualidad, fue para la mayor parte de la comunidad, donde encontraron un espacio para desarrollar plenamente su identidad, y a su vez, fue clave para el diseño de la comunidad de hoy en día.
Acercó sistemáticamente a miles de familias que se sentían alejadas de los marcos institucionales e inspiró a nuevas generaciones que encontraron un lugar, no solo en blanco y negro, sino en colores para disfrutar de su tradición.
A lo largo de estas décadas, el Seminario Rabínico fue generador de liderazgo no sólo para Argentina sino también para Latinoamérica y Estados Unidos.
Las comunidades conservadoras son todas reflejo de gente, familias y proyectos, sin embargo la cuota que se debe en el movimiento, es la de ponerse en marcha con los nuevos desafíos que trae el nuevo milenio, para exponer hacia el futuro la esencia de lo que fue su fundación, y los valores de la tradición.
¿Cuáles son las expectativas para el futuro del movimiento?
Las comunidades conservadoras deben estar más unidas, con programas y proyectos compartidos que muestren a la comunidad como un gran movimiento, en donde la mayor parte de los judíos es libre de pensamiento.
Hacia afuera parecería ser que los movimientos ortodoxos ganaron terreno y que son los representantes oficiales de la comunidad. Sin embargo siguen, como históricamente siempre estuvieron, sin alcanzar el 10 por ciento de la comunidad.
Los movimientos más liberales debemos mostrar el crecimiento, donde la mayor parte de la comunidad sigue viviendo un judaísmo moderno.

