El ministro israelí de Diplomacia Pública, Yuli Edelstein, criticó hoy, lunes, en duros términos al famoso director de cine estadounidense Oliver Stone por sus comentarios antisemitas en una entrevista periodística.
Con palabras "nauseabundas, antisemitas y racistas”, Stone “no sólo muestra su ignorancia, sino que demoniza a los judíos sin razón alguna, retornando a los Protocolos de los Sabios de Sión", ese libelo antisemita de la Rusia zarista de fines del siglo XIX que los acusaba de conspirar para adueñarse del mundo.
"Cuando un hombre de la estatura de Stone habla de esta manera, puede generar olas de antisemitismo y antiisraelismo, que incluso pueden dañar a comunidades y personas judías", agregó Edelstein.
Stone había declarado que las acciones del criminal nazi Adolf Hitler deben ser puestas "en contexto" y que el mundo le presta atención al Holocausto debido a la "dominación judía de los medios de comunicación".
"Hay un importante grupo de presión en los Estados Unidos que trabaja duro” y es el “más poderoso en Washington”, aseguró el director de Pelotón, Wall Street, Nacido el 4 de Julio y JFK, para quien “Israel ha ensuciado la política exterior de los Estados Unidos durante años”.
Stone supo reunirse con el presidente iraní, Mahmoud Ahmadinejad, oportunidad en la que afirmó que "Irán no es necesariamente el chico malo; no sabemos la historia completa" y calificó de "horribles" las sanciones contra Irán.
De padre judío y madre católica y luego convertido al budismo, el autor del documental "Al sur de la frontera", que alaba a Hugo Chávez, acaba de demostrar -una vez más- que es difícil alinearse con éste y con Ahmadinejad sin ser -aunque se lo intente disimular- un antisemita.

