Inicio MEDIO ORIENTE Arabia Saudita prepara una ofensiva de hasta 100.000 efectivos contra los hutíes para recuperar el control de rutas estratégicas en el Mar Rojo

Arabia Saudita prepara una ofensiva de hasta 100.000 efectivos contra los hutíes para recuperar el control de rutas estratégicas en el Mar Rojo

Por Gustavo Beron
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Itongadol/Agencia AJN.- Arabia Saudita prepara una nueva ofensiva militar contra los hutíes respaldados por Irán en Yemen, con el objetivo de revertir los recientes avances del grupo y recuperar el control del estratégico estrecho de Bab el-Mandeb, según informaron funcionarios regionales y occidentales citados por Reuters.

La operación, que podría comenzar en las próximas semanas, sería liderada sobre el terreno por fuerzas yemeníes supervisadas por Riad y contaría con apoyo de ataques aéreos sauditas. Dependiendo de la magnitud de la ofensiva, podrían movilizarse más de 100.000 efectivos yemeníes.

El principal objetivo sería recuperar Bab el-Mandeb, uno de los principales puntos de estrangulamiento marítimo del mundo. El estrecho conecta el Mar Rojo con el golfo de Adén y constituye la puerta de entrada meridional de las rutas marítimas que unen Asia con el Mediterráneo.

La importancia estratégica de Bab el-Mandeb aumentó este año debido al cierre efectivo del estrecho de Ormuz en el contexto del conflicto con Irán, lo que convirtió a las rutas que atraviesan el Mar Rojo en una alternativa todavía más relevante para el transporte marítimo internacional.

Según las fuentes citadas por Reuters, los hutíes avanzaron rápidamente durante el último mes a lo largo de la costa y tomaron el control del área de Bab el-Mandeb, obteniendo una posición estratégica que les proporciona una importante capacidad de presión sobre la navegación internacional.

Riad evalúa dos opciones principales para la operación. La primera contempla una ofensiva concentrada en la zona de Bab el-Mandeb. La segunda plantea combinar el ataque costero con operaciones coordinadas en varios frentes de Yemen, incluidos Al-Bayda, Marib, Taiz y Al-Jawf.

Funcionarios del Golfo y diplomáticos occidentales señalaron que Arabia Saudita considera que no es viable reanudar negociaciones de paz con los hutíes mientras el grupo mantenga el control de Bab el-Mandeb y la ventaja estratégica que ese dominio representa.

El momento exacto de la operación todavía no está definido. Las estimaciones proporcionadas por las fuentes consultadas van desde la próxima semana hasta un eventual lanzamiento después de las elecciones legislativas de medio término de Estados Unidos, previstas para comienzos de noviembre.

Michael Ratney, exembajador estadounidense en Arabia Saudita, consideró que la operación probablemente sería más limitada que la intervención encabezada por Riad en 2015. Según explicó, el objetivo sería recuperar las zonas costeras controladas por los hutíes y restablecer la normalidad del tráfico marítimo, en lugar de intentar derrotar completamente al grupo.

Apoyo de Estados Unidos, Turquía y Pakistán

Estados Unidos ya proporciona asesores militares e inteligencia a Arabia Saudita, incluida información destinada a facilitar la selección de objetivos para las operaciones aéreas sauditas en Yemen, según un diplomático occidental citado por Reuters.

Sin embargo, no se espera una participación directa de fuerzas estadounidenses en los combates. Reuters informó previamente que el presidente Donald Trump rechazó pedidos del príncipe heredero saudita Mohammed bin Salman para obtener apoyo militar directo, incluidos ataques aéreos estadounidenses.

Turquía y Pakistán también proporcionaron equipamiento militar utilizado por Arabia Saudita en Yemen. El mes pasado, Pakistán envió cuatro aviones de carga a Adén, sede del gobierno yemení respaldado por Riad, con sistemas de defensa aérea, artillería ligera, drones y equipos antidrones.

Además, asesores militares paquistaníes trabajan junto con sus pares sauditas en apoyo de las fuerzas yemeníes, mientras que drones turcos adquiridos previamente por Arabia Saudita fueron desplegados en Yemen.

Riad está especialmente preocupado por la posibilidad de que los hutíes ataquen sus instalaciones petroleras y otras infraestructuras estratégicas con misiles y drones durante la ofensiva. Por ese motivo, Arabia Saudita solicitó apoyo defensivo a varios de sus aliados.

Pakistán mantiene entre 30.000 y 40.000 efectivos en territorio saudita para contribuir a la protección de las fronteras del reino y a la interceptación de drones y misiles, aunque Islamabad no decidió enviar tropas a Yemen para participar directamente en los combates.

Francia, por su parte, anunció el despliegue de sistemas defensivos y efectivos militares en Arabia Saudita para contribuir a la protección de la ciudad portuaria de Yanbu, sobre el Mar Rojo.

Fuerzas yemeníes divididas

El éxito de una ofensiva terrestre dependerá en gran medida de las distintas facciones yemeníes armadas y entrenadas por Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos durante las etapas anteriores de la guerra civil.

Los analistas advierten que esas fuerzas continúan divididas y podrían tener dificultades para mantener una campaña prolongada contra los hutíes.

“Muchas fuerzas anti-hutíes todavía no están organizadas ni preparadas para el tipo de ofensiva sostenida necesaria para hacer retroceder a una fuerza hutí disciplinada”, afirmó el analista yemení Mohammed Albasha.

Las facciones yemeníes se debilitaron aún más durante el invierno pasado, cuando fuerzas sureñas respaldadas por Emiratos intentaron tomar territorios en el este del país y avanzar con planes separatistas, pero fueron derrotadas por fuerzas apoyadas por Arabia Saudita.

Ali Shihabi, analista político saudita cercano a las posiciones del gobierno, señaló que Riad se concentró hasta ahora en estabilizar el frente, pero se prepara para pasar a la ofensiva.

“La prioridad hasta ahora fue defender las posiciones sobre el terreno y estabilizar el frente, pero ciertamente pasarán a la ofensiva”, afirmó. Según Shihabi, el resultado dependerá en gran medida del desempeño de las fuerzas locales.

La escalada ya comenzó a reflejarse en los combates. Este viernes, fuerzas aéreas del gobierno yemení reconocido internacionalmente realizaron 20 ataques contra posiciones, movimientos, vehículos y equipamiento militar de los hutíes en la provincia de Taiz, según informó su portavoz militar.

La nueva ofensiva saudita se produciría así en un escenario de creciente tensión en Yemen, donde el control de Bab el-Mandeb no solo representa una ventaja militar para los hutíes, sino también una herramienta de presión sobre una de las principales rutas marítimas internacionales.

Saudi Arabia plans 100,000-troop Yemen offensive to retake Bab el-Mandeb from Houthis

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