Itongadol.- Los crímenes sexuales cometidos por la organización terrorista palestina Hamás durante la Masacre de 7 de Octubre de 2023 y el posterior cautiverio de rehenes israelíes llegaron esta semana a uno de los foros jurídicos más importantes del mundo, y en una capital árabe.
El miércoles, en Abu Dabi, la Organización Internacional de Mujeres Sionistas (WIZO, por su sigla en inglés) convocó a un debate internacional sobre cómo llevar ante la Justicia a los perpetradores de violencia sexual durante la guerra, en el marco del XV Congreso de las Naciones Unidas sobre Prevención del Delito y Justicia Penal.
El congreso se realiza cada cinco años y cuenta con la asistencia de representantes de países, funcionarios jurídicos y policiales, organismos de la ONU y organizaciones de la sociedad civil, y el evento de la WIZO se incluyó en su programa oficial, como un evento paralelo.
En el centro del debate se encontraba una cuestión que sigue abierta incluso tres años después de la Masacre: cómo convertir los testimonios en pruebas de responsabilidad penal admisibles para los tribunales.
Los participantes analizaron cómo se documentan y preservan las pruebas, qué sucede con los testimonios cuando se difunden en redes sociales, cómo abordar las falsificaciones y la negación, y si la inteligencia artificial puede utilizarse para preservar las voces de las víctimas sin vulnerar su consentimiento, privacidad y dignidad.
También se presentó la experiencia ucraniana en investigación de la violencia sexual en tiempos de guerra.
Participaron en el debate la abogada y teniente coronel (en la Reserva) Sharon Zagagi-Pinhas, cofundadora y directora del proyecto Dinah y ex procuradora general militar; la jueza jubilada Nava Ben-Or, ex miembro del Tribunal de Distrito de Jerusalem y subprocuradora general para Asuntos Penales; la abogada Sharon Banyan, directora general de Abogados y Juristas Judíos (IJL), quien moderó el panel de expertos; el abogado Ben Wahlhaus, experto en derecho internacional; Shiran Shiran Mlamdovsky-Somech, fundadora de Generative AI for Good (IA Generativa para el Bien), quien presentó el proyecto Hearing Their Voices (Escuchar Sus Voces) para la preservación de testimonios de víctimas mediante inteligencia artificial; y Viktoriia Karpa, vicepresidenta de la organización de juristas ucraniana JurFem.
El debate en Abu Dabi forma parte de una iniciativa más amplia de la WIZO, que utiliza su posición en la ONU y su alcance global para visibilizar los crímenes del 7 de Octubre en el ámbito internacional.
La WIZO presentó el Proyecto Dinah ante la ONU, y en marzo organizó en Nueva York un evento sobre la plena realización de justicia para los crímenes sexuales cometidos en tiempos de guerra, en el marco de la Conferencia de la Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer de la ONU (CSW70), en colaboración con la Misión Permanente de la República Checa ante la ONU, IJL y el proyecto Dinah.
La iniciativa de Abu Dabi fue impulsada por la doctora Chava Bugayer-Gleitman, representante de la WIZO ante los organismos de la ONU en Viena.
La delegación estuvo integrada por líderes de la WIZO de Austria, Gran Bretaña, Suecia, Brasil, la Argentina y Uruguay, así como por la representante del Congreso Judío Mundial Sara Friedman.
Durante la visita, la delegación celebró la festividad de Sucot con la comunidad judía de Abu Dabi, se reunió con el rabino Yosef Hamdi, líder de la comunidad yemenita de esa ciudad, y participó en una recepción conjunta coorganizada por la WIZO y el AJC de Abu Dabi, con la presencia de funcionarios diplomáticos y comunitarios.
Anat Vidor, presidenta mundial de la WIZO y jefa de la Misión de la WIZO ante la ONU, quien inauguró el debate, declaró: “Durante tres años hemos luchado para que el mundo reconociera lo que mujeres y hombres sufrieron el 7 de Octubre y en cautiverio, pero el reconocimiento por sí solo no basta y la pregunta ahora es quién hará justicia. Quienes cometieron estos crímenes los filmaron y difundieron por sí mismos, por lo que la lucha por la justicia también se libra hoy en Internet, ante las falsedades y la negación. La WIZO fue el primer movimiento sionista en ingresar a la ONU y ese estatus no llegó de casualidad».
«Nuestro mantra es crear relaciones a través de nuestras representaciones en todo el mundo y abrir puertas constantemente, y eso es exactamente lo que hacemos con ese estatus: llevar a la ONU a los mayores expertos. Así fue como llegamos con el proyecto Dinah a la ONU y así fue como trajimos a Abu Dabi a una exjueza y fiscal, juristas internacionales, una abogada de Ucrania y una experta en inteligencia artificial. A esto se le llama ‘diplomacia alternativa’. Nuestra fuerza proviene del hecho que somos mujeres, una organización muy grande en Israel con una gran fuerza en el mundo, que preservamos y utilizamos para abrir puertas que permanecen cerradas para otros. Esto es lo que las mujeres de la WIZO han estado haciendo durante más de cien años y es lo que seguiremos haciendo hasta que se haga justicia», agregó.
La WIZO fue fundada en 1920 y actúa a través de 38 federaciones en todo el mundo.
En Israel, gestiona cientos de instituciones en los ámbitos de la primera infancia, la educación, la juventud, el bienestar y el empoderamiento de las mujeres, y atiende a unas 70.000 personas por día.
La WIZO fue el primer movimiento sionista en obtener un estatus ante la ONU, y desde 1959 cuenta con estatus consultivo ante el Consejo Económico y Social de las Naciones Unidas (ECOSOC).
Anat Vidor es la octava presidenta mundial de la WIZO, vicepresidenta del Congreso Judío Mundial y este año fue incluida en la lista de los 50 judíos más influyentes del mundo de The Jerusalem Post.

