Itongadol/Agencia AJN.- A pocos días de las elecciones para la alcaldía de Nueva York, el candidato musulmán Zohran Mamdani, identificado con posiciones abiertamente críticas hacia Israel, generó una fuerte polémica al anunciar que, de resultar electo, evaluará cerrar el campus conjunto entre la Universidad Cornell y el Technion debido a los vínculos de la institución israelí con las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI).
El campus, conocido como Cornell Tech, está ubicado en la isla Roosevelt y fue inaugurado en 2017 tras un concurso internacional impulsado por el entonces alcalde Michael Bloomberg. El proyecto, considerado uno de los más ambiciosos del sector tecnológico en la ciudad, fue concebido para convertir a Nueva York en un polo global de innovación, y recibió importantes subsidios, exenciones fiscales y terrenos aportados por el municipio. Cornell eligió al Technion como socio estratégico por su prestigio en ingeniería, ciencia y tecnología.
Mamdani declaró que “una institución israelí involucrada en el desarrollo de armas para las Fuerzas de Defensa de Israel no debería recibir beneficios ni fondos de la ciudad”, y aseguró que su administración revisaría si la alianza Cornell-Technion se ajusta a los “valores y principios de derechos humanos” de Nueva York.

El equipo del candidato confirmó su intención de reexaminar la colaboración entre ambas universidades y, de ser necesario, imponer restricciones. Como alcalde, Mamdani tendría la facultad de designar nuevos miembros en la Roosevelt Island Operating Corporation, la entidad que gestiona la isla y sus proyectos, lo que podría darle margen para incorporar funcionarios favorables a un boicot contra instituciones israelíes.
Las declaraciones provocaron una reacción inmediata de dirigentes políticos, empresariales y comunitarios. Kathryn Wylde, directora ejecutiva de la organización Partnership for New York City y una de las impulsoras del campus tecnológico, calificó la propuesta como “alarmante” y advirtió que “cuesta creer que un candidato a alcalde cuestione el apoyo público a una institución que tanto ha aportado al desarrollo tecnológico de la ciudad solo porque colabora con una universidad israelí”.
Un exasesor del exalcalde Bloomberg fue aún más directo, calificando los dichos de Mamdani como “antisemitismo descarado” y alertando que ese tipo de discursos podrían dañar la reputación internacional de Nueva York como ciudad abierta y de cooperación global.
Ante las críticas, Mamdani aclaró que no tiene intención de atacar a la comunidad judía local. En declaraciones a la Jewish Telegraphic Agency (JTA), aseguró que continuará apoyando actividades culturales judías y que no cancelará el tradicional desfile “Celebrate Israel Parade”, aunque aclaró que no participará personalmente. “Eso no debe interpretarse como una negativa a brindar seguridad o permisos para el evento”, afirmó.
El candidato añadió: “He sido claro: creo en los derechos iguales para todas las personas, en todas partes. Ese principio guía mis acciones de manera consistente”.
Pese a la controversia, Mamdani encabeza las encuestas a pocos días de los comicios. El voto anticipado ya alcanzó cifras récord, con cerca de 400.000 sufragios emitidos, cinco veces más que en 2021. “Los intereses poderosos no van a desaparecer. No hay lugar para el exceso de confianza”, advirtió a sus seguidores.
Mientras tanto, comienza a perfilarse un nuevo enfrentamiento político a nivel estatal. La congresista republicana Elise Stefanik, aliada cercana del presidente Donald Trump y una de las críticas más duras de Mamdani —a quien ha tildado reiteradamente de “proyihadista”—, planea postularse como gobernadora de Nueva York en 2026.
Si ambos resultaran electos, el estado podría enfrentar un choque institucional entre un gobernador republicano proisraelí y un alcalde demócrata crítico de Israel, con el riesgo de generar tensiones políticas, bloqueos presupuestarios y conflictos en torno al financiamiento y apoyo a instituciones vinculadas a la comunidad judía y al Estado de Israel.

