Itongadol.- El ministro de Defensa, Israel Katz, advirtió este domingo que “Hamás aprenderá hoy por las malas que Las Fuerzas de Defensa de Israel están decididas a proteger a sus soldados y a impedir cualquier daño contra ellos”, tras el ataque registrado esta mañana en la zona de Rafah, en el sur de la Franja de Gaza.
Katz aseguró que ha instruido a Las Fuerzas de Defensa de Israel a “actuar con contundencia contra objetivos terroristas de Hamás en Gaza”. Un vocero militar informó que, desde el ataque en Rafah, se han alcanzado más de veinte objetivos identificados como instalaciones operativas de la organización, entre túneles, emplazamientos y edificaciones donde se detectó actividad hostil.
El ministro advirtió que “Hamás pagará un precio alto por cualquier disparo y violación del cese del fuego”, y añadió: “Si el mensaje no se entiende, la intensidad de las respuestas se incrementará”. Las declaraciones llegan después de que militantes dispararan armas antitanque y efectuaran fuego de francotirador contra tropas israelíes que operaban en el sector oriental de la llamada Línea Amarilla —área en la que, según el acuerdo del cese de hostilidades, Israel mantiene presencia para desmantelar infraestructura terrorista—.
Según el parte militar, la acción ofensiva de Las Fuerzas de Defensa de Israel incluyó ataques aéreos, fuego de artillería y maniobras para extraer a las unidades atacadas; los bombardeos destruyeron varios túneles e instalaciones donde se identificó actividad de operadores armados. Voces oficiales describieron la detonación contra un vehículo de ingeniería como un acto grave —posiblemente una carga antitanque o un artefacto explosivo improvisado— que motivó la respuesta inmediata.
La orden de Katz se produjo en el marco de una evaluación de situación entre el primer ministro Benjamin Netanyahu, el ministro de Defensa y el alto mando militar para definir los pasos sucesivos. Políticamente, la escalada desencadenó pedidos públicos de acción más amplia desde sectores del Ejecutivo: el ministro de Seguridad Nacional reclamó la reanudación plena de las operaciones en la Franja, mientras que otros miembros del gabinete respondieron con duros mensajes en redes.
En el frente diplomático, Estados Unidos había advertido horas antes sobre “informes creíbles” que señalaban la posibilidad de violaciones inminentes del alto el fuego, y comunicó esas alertas a los países garantes del acuerdo. Hamás negó responsabilidad y afirmó no haber ordenado las acciones en Rafah, mientras fuentes sobre el terreno describen una situación de fragmentación entre distintas facciones y milicias locales que puede dificultar el control centralizado del movimiento.
El episodio subraya la fragilidad del cese de hostilidades alcanzado la semana pasada: se trata ya de la segunda violación de envergadura en pocos días, y abre la puerta a una escalada que podría afectar la apertura de pasos fronterizos, la entrada de ayuda humanitaria y las negociaciones en curso sobre la entrega de rehenes y la estabilidad postconflicto. Las Fuerzas de Defensa de Israel sostienen que continuarán actuando “con firmeza” para neutralizar amenazas contra sus tropas y evitar nuevos ataques.

