Itongadol.- El primer ministro Benjamin Netanyahu acusó a Jordania de no haber impedido el ataque mortal en el cruce de Allenby, en el que fueron asesinados el teniente coronel (res.) Yitzhak Harosh, de 68 años, oriundo de Jerusalem, y el sargento Oren Hershko, de 20, de Tel Mond.
Tras una reunión del Gabinete de Seguridad marcada por la tensión, Netanyahu exigió medidas más estrictas en los controles fronterizos. “De ahora en adelante requiero que todos los conductores pasen revisiones rigurosas, incluidos magnetómetros. Era responsabilidad de Jordania frustrar el ataque, y no lo hicieron. Nosotros lo haremos”, declaró.
La acusación contra Jordania se produjo en medio de un áspero enfrentamiento en el Gabinete, donde se discutía la posibilidad de permitir visitas del Comité Internacional de la Cruz Roja a prisioneros de Fatah en cárceles israelíes.
La propuesta desató un cruce directo entre el jefe del Consejo de Seguridad Nacional, Tzachi Hanegbi, y el ministro de Seguridad Nacional, Itamar Ben-Gvir. Este último, que se opuso con firmeza, acusó a Hanegbi de actuar sin aprobación del Gabinete y le gritó: “Eres solo un asesor”.
Hanegbi respondió con ironía: “Ya he lidiado con 200 como tú”. Ben-Gvir replicó: “No te metas conmigo. Vi lo que hiciste como ministro de Policía. Compórtate como asesor y no te metas en asuntos del servicio penitenciario”.
El tono siguió escalando: Hanegbi lanzó un comentario sarcástico —“Está claro que eres el ministro más sobresaliente”—, mientras Ben-Gvir presumía: “He transformado por completo el servicio penitenciario, algo que tú no harías en 30 años”. Ministros presentes describieron la escena como “un espectáculo lamentable”, señalando la agresividad de Ben-Gvir y la inusual dureza de Hanegbi.
Netanyahu terminó retirando de la agenda el tema de las visitas de la Cruz Roja, al constatar que la oposición de Ben-Gvir impedía una mayoría. La sesión se extendió hasta pasada la medianoche, con apenas cinco ministros presentes.
En ese tramo, la ministra de Asentamientos, Orit Strok, estaba por hablar cuando Ben-Gvir exigió intervenir. Sin embargo, Hanegbi —que presidía en ausencia de Netanyahu— afirmó que la lista de oradores estaba cerrada.
El intercambio subió de tono cuando el secretario del Gabinete, Yossi Fuchs, acusó a Ben-Gvir de filtrar información. “¿Tú me vas a dar lecciones sobre filtraciones? Ustedes filtran datos del IDF todos los días, y el ejército hace lo mismo contra ti”, retrucó el ministro.
Finalmente, Hanegbi dio por terminada la reunión abruptamente: “La discusión está cerrada”. Tanto Strok como Ben-Gvir quedaron sin oportunidad de hablar.

