Itongadol/Agencia AJN.- Rusia informó que durante la madrugada del martes interceptó 791 drones ucranianos en distintos puntos de su territorio, incluidos alrededor de 600 que se dirigían hacia la región de Moscú, en el marco de una creciente campaña de ataques de largo alcance de Kyiv contra objetivos situados en el interior de Rusia.
El ataque se produjo apenas dos días después de otra ofensiva masiva en la que, según las autoridades rusas, fueron lanzados alrededor de 600 drones contra Moscú. La nueva oleada representa una de las mayores incursiones aéreas ucranianas contra territorio ruso desde enero de 2025 y evidencia la intensificación de la estrategia de Kyiv para golpear la maquinaria bélica y sectores estratégicos de la economía rusa.

El Ministerio de Defensa de Rusia informó que los 791 drones fueron interceptados durante la noche en distintas regiones, además de sobre el mar Negro y el mar de Azov. Entre las zonas afectadas se encuentra Crimea, la península ucraniana que Rusia ocupó y anexó en 2014.
El alcalde de Moscú, Sergei Sobyanin, afirmó que alrededor de 600 drones fueron dirigidos hacia la capital rusa y que 180 fueron interceptados. Por el momento, las autoridades no informaron de daños de gran magnitud, aunque funcionarios de la región de Moscú señalaron que tres personas resultaron heridas, entre ellas una niña de 10 años.
Un depósito perteneciente a Wildberries, una de las principales empresas rusas de comercio electrónico, también sufrió daños durante el ataque. La compañía aseguró que los daños registrados en una de sus instalaciones logísticas de la región de Moscú fueron «menores».
Los ataques ucranianos en profundidad contra territorio ruso se intensificaron durante los últimos meses y afectaron especialmente a instalaciones vinculadas con la industria petrolera y de combustibles. Las ofensivas provocaron interrupciones en la producción y distribución de combustible y contribuyeron a generar escasez en distintas zonas del país.
Rusia amenaza a Reino Unido
En paralelo, Moscú amenazó con consecuencias contra Reino Unido luego de que The Times informara que drones de fabricación británica fueron utilizados por Ucrania durante los últimos seis meses en ataques contra objetivos situados en territorio ruso.
Según el periódico, drones británicos participaron en ataques contra refinerías de petróleo en Volgogrado y en la región de Moscú, entre otros objetivos. El medio estimó que la campaña ucraniana de ataques en profundidad ya provocó daños por alrededor de 47.000 millones de dólares.
De acuerdo con el informe, Ucrania utiliza principalmente drones de fabricación nacional, aunque también habría empleado dos modelos británicos. Uno de ellos, denominado Nyan y fabricado por la empresa británica BAE Systems, tendría un alcance de hasta 240 kilómetros y capacidad para transportar una carga de aproximadamente 20 kilogramos. La identidad del segundo modelo no fue revelada por razones de seguridad, aunque tendría un alcance de hasta 965 kilómetros.
La información no fue desmentida por el gobierno británico y posteriormente fue confirmada por una fuente militar consultada por la BBC.
El desarrollo representa un cambio significativo en el apoyo de Londres a Kyiv. Reino Unido es uno de los principales proveedores europeos de armamento para Ucrania y anteriormente había entregado misiles de largo alcance Storm Shadow, aunque en cantidades relativamente limitadas.
Las nuevas operaciones con drones se producen mientras Ucrania busca aumentar el costo económico de la guerra para Rusia. Durante este verano se registraron largas filas en estaciones de servicio rusas debido a problemas de abastecimiento de combustible vinculados, entre otros factores, con los ataques contra refinerías.
Reino Unido había impuesto durante años restricciones sobre el uso de sus armas por parte de Ucrania contra objetivos situados en el interior de Rusia, debido a las reiteradas amenazas de Moscú con responder contra los países occidentales que participaran en el conflicto.
Sin embargo, Londres y Estados Unidos flexibilizaron esas restricciones a finales de 2024, y el reciente aumento de los ataques sugiere que el margen de utilización de armamento occidental podría haberse ampliado.
En junio, el Ministerio de Defensa británico anunció además que tenía previsto completar durante este año un paquete de asistencia para Ucrania que incluiría 150.000 drones por un valor de aproximadamente 996 millones de dólares.
«Rusia ha sido muy eficaz a la hora de asustar a Occidente sobre la posibilidad de golpearla demasiado fuerte. Lo que significan estos ataques es que Reino Unido está señalando efectivamente a Rusia y a nuestros aliados que ya no tenemos miedo», afirmó un alto funcionario de seguridad británico citado por The Times bajo condición de anonimato.
Moscú acusa a Londres de escalar el conflicto
La publicación provocó una fuerte reacción de la Embajada de Rusia en Reino Unido, que acusó a Londres de participar directamente en la escalada del conflicto y advirtió que «pagará» por su asistencia militar a Ucrania.
«Los informes de que el régimen de Kyiv está utilizando drones británicos para llevar a cabo ataques en las profundidades del territorio ruso confirman que Londres está optando deliberadamente por una escalada de la crisis en Ucrania, mientras hipócritamente proclama su deseo de paz», afirmó la representación diplomática rusa.
La embajada acusó a Reino Unido de actuar como «cómplice y coautor» de los ataques ucranianos y sostuvo que las acciones de Londres «inevitablemente tendrán consecuencias por las que tendrá que responder».
Pese a la amenaza, el primer ministro británico, Andy Burnham, afirmó el martes que su gobierno continuará respaldando a Ucrania.
«Esto es Reino Unido haciendo lo que ha dicho durante mucho tiempo que haría: apoyar al 100% a Ucrania frente a esta guerra ilegal liderada por Vladimir Putin», declaró ante periodistas.
Burnham sostuvo que Londres seguirá proporcionando asistencia para que Ucrania pueda defenderse y afirmó que Reino Unido «no es un amigo circunstancial» de Kyiv.
El Ministerio de Defensa británico había emitido previamente un comunicado en el mismo sentido. «Reino Unido está hombro con hombro con Ucrania y estamos comprometidos a proporcionarle el equipamiento que necesita para defenderse de la invasión ilegal de Putin», afirmó un portavoz.
Rusia también intensificó sus ataques contra Ucrania
Mientras Rusia denunciaba la nueva ofensiva de drones, los ataques rusos continuaron en distintas regiones de Ucrania.
Al menos 17 personas murieron el martes en ataques contra varias ciudades. El episodio más letal ocurrió en la localidad de Pechenihy, en la región de Kharkiv, donde diez personas murieron después de que dos misiles rusos destruyeran viviendas, un café y un edificio de oficinas.
Otras tres personas murieron en la región de Sumy, dos en Zaporizhzhia y dos en Kherson.
El presidente ucraniano, Volodymyr Zelenskyy, calificó el ataque contra Pechenihy de «bárbaro» y afirmó que Ucrania responderá. También pidió a sus aliados que incrementen la presión sobre Rusia y acompañen las respuestas militares ucranianas con nuevas medidas contra Moscú.
En paralelo, Zelenskyy presentó ante el Parlamento la candidatura de Yevhenii Khmara para asumir como ministro de Defensa permanente. Khmara ocupa actualmente el cargo de manera interina, después de la salida del anterior titular, Mykhailo Fedorov, el mes pasado.
La destitución de Fedorov había generado críticas y una inusual ola de protestas contra Zelenskyy debido a la popularidad del exministro entre sectores jóvenes de la población ucraniana.
Khmara es un alto funcionario del Servicio de Seguridad de Ucrania (SBU) y anteriormente dirigió esa agencia durante aproximadamente seis meses también de manera interina.

