Itongadol.- El terrorista que asesinó este jueves a dos soldados israelíes en el cruce de Allenby, en la frontera con Jordania, habría apuñalado a sus víctimas después de que su fusil se encasquillara, según informaron medios hebreos.
El Ejército de Defensa de Israel confirmó que el atacante que perpetró el ataque mortal en el cruce de Allenby ingresó en un camión proveniente de Jordania destinado a transportar ayuda humanitaria a Gaza. “Las fuerzas de seguridad neutralizaron al terrorista en el lugar”, señaló el comunicado militar. Además, el IDF informó que sus tropas están realizando inspecciones en la zona y mantienen rodeada la ciudad de Jericó, en Cisjordania, como parte de las operaciones de seguridad tras el atentado.

El atacante, identificado como Maher Al Jazi, ciudadano jordano de 39 años, llegó al paso fronterizo conduciendo un camión de ayuda humanitaria destinado a la Franja de Gaza. De acuerdo con un reporte de Army Radio, el hombre contaba con un permiso especial para transportar suministros hacia el enclave palestino.
Tras descender del vehículo, abrió fuego contra los efectivos israelíes apostados en el lugar. Cuando su arma se trabó, continuó el ataque con un cuchillo, hiriendo de muerte a dos soldados, uno de unos 60 años y otro de 20. Ambos fueron hallados inconscientes por los equipos de emergencia y posteriormente confirmados fallecidos. El agresor fue abatido en el sitio por las fuerzas de seguridad.
Las Fuerzas de Defensa de Israel desplegaron tropas adicionales en la zona y realizan operativos para descartar la presencia de cómplices. Por el momento, no está claro si el atacante ingresó directamente desde Jordania o a través de Cisjordania.
El cruce de Allenby constituye un punto estratégico de tránsito de mercancías y viajeros entre Jordania y Cisjordania, además de ser una de las principales vías para la entrada de ayuda humanitaria a Gaza. La utilización de un camión con este fin vuelve a poner en cuestión los mecanismos de control en la frontera.
En septiembre de 2024, un ataque similar en el mismo paso dejó tres israelíes muertos, lo que subraya la constante presión sobre las fuerzas de seguridad en la región.
El atentado amenaza con tensar aún más la relación entre Israel y Jordania, que mantienen un tratado de paz desde 1994 pero atraviesan fricciones recurrentes, especialmente en torno a la gestión de los lugares sagrados en Jerusalem y la situación humanitaria en Gaza.

