Itongadol.- El Servicio Meteorológico de Israel confirmó que anoche se batió el récord histórico de temperatura mínima más alta desde que existen registros. En Sodoma se midieron 36.6°C durante la noche, superando el anterior récord de 35.5°C. Eilat y Yotvata también registraron máximos históricos nocturnos con 35.8°C y 33.7°C respectivamente, mientras que en el área metropolitana de Tel Aviv los termómetros no bajaron de los 30°C.

La ola de calor que azota al país ha alcanzado niveles sin precedentes. En el Valle del Jordán se registró un índice de calor de 38.5 unidades, combinando una temperatura real de 47.2°C con una humedad del 26%. Jerusalén experimentó condiciones tropicales inusuales, con 41.3°C acompañados de lluvias intensas, un fenómeno que el Dr. Amir Givati, director del Servicio Meteorológico, describió como «propio del clima monzónico del sudeste asiático».
Las autoridades sanitarias han emitido alertas rojas, especialmente para poblaciones vulnerables. El Dr. Moshe Sharist, jefe de emergencias del Hospital Assaf Harofeh, advirtió: «Media hora de exposición al sol puede ser mortal para adultos mayores o personas con condiciones crónicas». Las recomendaciones incluyen permanecer en lugares climatizados, hidratarse constantemente y evitar actividades físicas entre las 10 AM y 4 PM.
Los efectos del calor extremo ya son visibles. En el centro del país, bomberos combatieron durante horas un incendio forestal en el bosque de Eshtaol, donde las llamas se propagaron rápidamente debido a la sequedad de la vegetación y los fuertes vientos. Anat Gold, directora regional del Fondo Nacional Judío, explicó que «las copas de los árboles estaban tan secas como la tierra, creando las condiciones perfectas para el fuego».

En las zonas agrícolas más afectadas, como el Valle del Jordán donde se alcanzaron 47°C, los trabajadores han modificado radicalmente sus rutinas. Avi Strumza, técnico agrícola de Moshav Gitit, detalló: «Comenzamos a las 5:30 AM y paramos al mediodía. Es la única forma de trabajar con seguridad». Strumza, quien ha registrado temperaturas históricas de 49.3°C en años anteriores, asegura que cada temporada estival supera los récords anteriores.
Los residentes de mayor edad en áreas desérticas como el kibutz Tirat Zvi recuerdan cómo antes se adaptaban al calor. Yizre’ela Caspi, de 86 años, contó: «En mi infancia saltábamos a los depósitos de riego para refrescarnos y dormíamos al aire libre». Hoy, admite, «dependemos completamente del aire acondicionado».
Según las previsiones, el pico de calor continuará este miércoles con máximas de 49°C en Eilat y 47°C en Beit She’an, seguido de un descenso gradual a partir del jueves. Sin embargo, los meteorólogos advierten que las condiciones tropicales podrían repetirse con mayor frecuencia debido al cambio climático. Mientras tanto, hospitales y servicios de emergencia mantienen protocolos especiales para atender casos de insolación y deshidratación severa.

