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Andy Faur disertó en la OSA

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Itongadol.- Andy Faur, licenciado en Sociología de la Universidad de Buenos Aires y máster en Judaísmo Contemporáneo de la Universidad Hebrea de Jerusalem, estuvo en Buenos Aires y dictó una conferencia en la OSA el martes 5 de marzo, en la que analizó la situación política israelí a partir del resultado de las últimas elecciones.
Con una amplia experiencia en el área educativa de la Agencia Judía y la Organización Sionista Mundial, Faur centró su exposición en explicar el motivo por el cual los dos partidos que obtuvieron un mejor resultado electoral -Iesh Atid (Hay futuro) y Habait Haiehudí (La casa judía)- han realizado una alianza estratégica que le genera dificultades a Biniamín Netanyahu en las negociaciones para formar gobierno y en el futuro de la región.
Al igual que anteriormente Alberto Spektorowski, Faur definió a ambos partidos como representantes de la clase media: el primero, “laico”, liderado por Yair Lapid y el segundo, sionista religioso, cuya figura es Naftali Bennett, quien logró reunificar en cierta medida a los simpatizantes del antiguo MAFDAL.
Si bien el primero no tiene una posición claramente definida respecto al futuro de Yehuda y Shomrón y el segundo está abiertamente a favor del mantenimiento de las poblaciones judías allí asentadas, Faur afirmó que, en lo que se refiere a la economía, ambos partidos son liberales de centro y tienen una postura idéntica respecto a uno de los temas más urticantes de la actualidad israelí: que los jóvenes judíos raigales (ortodoxos y ultraortodoxos) se enlisten en el Ejército o cumplan un servicio comunitario, que sus estudios en los Kolelim (academias de estudios talmúdicos) dejen de ser subvencionados por el Estado y que se integren al mercado laboral, algo que los denominados partidos ortodoxos -Shas y Yahadut Hatorá- no aceptan.
Faur explicó que en 1948, cuando David ben Gurión aceptó que los jóvenes ortodoxos que estudiaban no fueran convocados al Ejército, los mismos eran 400, mientras que en el período 2010/2011 (el último de cual se conocen cifras) su número era de 62.000 en la franja etaria de 18 a 28 años, lo cual representaba un 13 por ciento de quienes la componían, y que ese número aumenta año a año.
El hecho que los miembros en la Kneset (Parlamento israelí) de ambos partidos suman 31, la misma cantidad que Likud-Israel Beiteinu, se contrapone a las intenciones de Netanyahu de integrar a los partidos ortodoxos en la futura coalición, aunque Faur consideró que, como político pragmático, finalmente aceptará esa postura.
También Faur se refirió a las negociaciones con los palestinos, afirmando que existen dos posturas bien diferenciadas: la primera es la de aquellos que consideran que para negociar es necesario que los palestinos reconozcan que Israel es un Estado judío, algo que por motivos tanto religiosos como políticos los palestinos no aceptan, y la segundo, la de los que opinan que se debe negociar con Mahmoud Abbas a fin de reforzar su posición interna, pues si no se lo hace será Hamas quien se imponga también en Yehuda y Shomrón y entonces sí que no habrá posibilidades de negociar.
Respecto a cómo influirá la postura del presidente Barack Obama, afirmó que si bien no romperá la alianza con el Estado de Israel, puede llegar a presionar para que se reinicien las negociaciones.
Consideró que la denominada “Primavera Árabe” se convirtió en un “invierno islámico”, pues los regímenes dictatoriales derrocados por quienes planteaban la necesidad de una democratización han sido remplazados por gobiernos pro islámicos opuestos a la forma de vida occidental, lo cual denominan “democracia islámica”.
La situación en Siria y el desarrollo nuclear iraní fueron los últimos puntos de su exposición, afirmando que no existe posibilidad de diálogo. Respecto a la primera sostuvo que la población se pregunta “¿qué es preferible, un gobierno estable, como el de Assad hasta hace unos meses, o que sea remplazado por una democracia islámica?”, mientras que acerca de Irán, la población israelí confía en Tzahal (Ejército israelí), pero está preocupada por el alcance de su desarrollo nuclear.

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